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Denuncian "miedo" y "presión" a la plantilla de la limpieza municipal de Cádiz: un despido tras una baja médica

CSIF manifiesta que Valoriza Servicios Medioambientales, concesionaria del servicio, lleva a cabo una campaña para amedrentar a los trabajadores al registrar más de cien sanciones en tres años

  • Operarios en labores de limpieza pública en el entorno de Cortadura, en Cádiz.

La sección sindical de CSIF en Valoriza Servicios Medioambientales, empresa concesionaria del servicio de limpieza municipal y recogida de residuos en Cádiz, ha denunciado públicamente un nuevo episodio dentro de lo que considera una supuesta campaña de "hostigamiento y persecución" hacia la plantilla.

El sindicato centra ahora sus críticas en el despido disciplinario de una trabajadora pocos días después de reincorporarse tras un periodo de incapacidad temporal bajo supervisión médica. Según CSIF, la afectada, madre de familia, llevaba casi dos décadas vinculada al servicio y se encontraba cerca de consolidar su jornada completa en la empresa.

Para la sección sindical, la compañía ha ido “más allá de cualquier límite razonable, cuestionando el criterio de profesionales sanitarios, y lo que es aún más alarmante, invadiendo la privacidad de la trabajadora mediante la monitorización de sus redes sociales. Según se ha podido constatar, la empresa habría analizado su actividad en plataformas digitales dando un tono ofensivo y machista a la redacción del expediente”.

La organización sostiene que la decisión empresarial se habría apoyado en la interpretación de que la actividad personal de la trabajadora en redes sociales resultaba incompatible con su situación de baja médica. CSIF reprocha a Valoriza que, con ello, habría obviado el contexto clínico y los criterios facultativos que respaldaban su estado de salud.

El sindicato considera que este despido no puede entenderse como un caso aislado. A su juicio, se enmarca en una presunta campaña sistematizada para amedrentar a la plantilla, después de que, según denuncia, se hayan impuesto más de un centenar de sanciones entre los trabajadores en apenas tres años, desde que Valoriza asumió el servicio.

"Un clima laboral basado en el miedo"

CSIF asegura que esta situación, denunciada de manera clara y continuada únicamente por esta sección sindical, “ha generado un clima laboral insostenible basado en el miedo, la presión constante y la inseguridad en el puesto de trabajo, aumentando la fatiga mental y física del personal, provocando incluso varias bajas por motivos psicológicos debido al estrés al que se ven sometidos los trabajadores”.

La sección sindical entiende que este tipo de actuaciones responderían a una forma de proceder que ya habría sido cuestionada en sede judicial. En ese sentido, alerta de un uso desproporcionado de los mecanismos de control por parte de la empresa y califica estas prácticas como “de extrema gravedad, aplicando una política disciplinaria desproporcionada y sistemática que podría estar vulnerando derechos fundamentales que afectan a la intimidad, la dignidad e incluso la salud laboral de los trabajadores”.

Por este motivo, el despido ya se encuentra en manos de la asesoría jurídica del sindicato.

CSIF reclama ahora la intervención del Ayuntamiento de Cádiz, como entidad contratante y responsable del servicio. La sección sindical exige que actúe “de manera inmediata para poner fin a esta situación, garantizando los derechos de la plantilla y frenando una dinámica que está provocando graves perjuicios a los trabajadores y, en consecuencia, al servicio público que prestan”.

“Es inaceptable mirar hacia otro lado mientras se consolida un sistema basado en el castigo, el miedo y la vigilancia excesiva”, subrayan desde CSIF, que insiste en que “la dignidad de las personas trabajadoras es innegociable”.

La sección sindical de CSIF en Valoriza Servicios Medioambientales, empresa concesionaria del servicio de limpieza municipal y recogida de residuos en Cádiz, ha denunciado públicamente un nuevo episodio dentro de lo que considera una supuesta campaña de "hostigamiento y persecución" hacia la plantilla.

El sindicato centra ahora sus críticas en el despido disciplinario de una trabajadora pocos días después de reincorporarse tras un periodo de incapacidad temporal bajo supervisión médica. Según CSIF, la afectada, madre de familia, llevaba casi dos décadas vinculada al servicio y se encontraba cerca de consolidar su jornada completa en la empresa.

Para la sección sindical, la compañía ha ido “más allá de cualquier límite razonable, cuestionando el criterio de profesionales sanitarios, y lo que es aún más alarmante, invadiendo la privacidad de la trabajadora mediante la monitorización de sus redes sociales. Según se ha podido constatar, la empresa habría analizado su actividad en plataformas digitales dando un tono ofensivo y machista a la redacción del expediente”.

La organización sostiene que la decisión empresarial se habría apoyado en la interpretación de que la actividad personal de la trabajadora en redes sociales resultaba incompatible con su situación de baja médica. CSIF reprocha a Valoriza que, con ello, habría obviado el contexto clínico y los criterios facultativos que respaldaban su estado de salud.

El sindicato considera que este despido no puede entenderse como un caso aislado. A su juicio, se enmarca en una presunta campaña sistematizada para amedrentar a la plantilla, después de que, según denuncia, se hayan impuesto más de un centenar de sanciones entre los trabajadores en apenas tres años, desde que Valoriza asumió el servicio.

"Un clima laboral basado en el miedo"

CSIF asegura que esta situación, denunciada de manera clara y continuada únicamente por esta sección sindical, “ha generado un clima laboral insostenible basado en el miedo, la presión constante y la inseguridad en el puesto de trabajo, aumentando la fatiga mental y física del personal, provocando incluso varias bajas por motivos psicológicos debido al estrés al que se ven sometidos los trabajadores”.

La sección sindical entiende que este tipo de actuaciones responderían a una forma de proceder que ya habría sido cuestionada en sede judicial. En ese sentido, alerta de un uso desproporcionado de los mecanismos de control por parte de la empresa y califica estas prácticas como “de extrema gravedad, aplicando una política disciplinaria desproporcionada y sistemática que podría estar vulnerando derechos fundamentales que afectan a la intimidad, la dignidad e incluso la salud laboral de los trabajadores”.

Por este motivo, el despido ya se encuentra en manos de la asesoría jurídica del sindicato.

CSIF reclama ahora la intervención del Ayuntamiento de Cádiz, como entidad contratante y responsable del servicio. La sección sindical exige que actúe “de manera inmediata para poner fin a esta situación, garantizando los derechos de la plantilla y frenando una dinámica que está provocando graves perjuicios a los trabajadores y, en consecuencia, al servicio público que prestan”.

“Es inaceptable mirar hacia otro lado mientras se consolida un sistema basado en el castigo, el miedo y la vigilancia excesiva”, subrayan desde CSIF, que insiste en que “la dignidad de las personas trabajadoras es innegociable”.

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