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Un hombre echa gasolina en el suelo del rellano y amenaza con explotar el edificio para evitar un desahucio en Almería

Uno de los guardias civiles logró establecer contacto telefónico con el hombre, que presentaba un elevado estado de ansiedad

  • Zona de Aguadulce donde tuvo lugar el incidente.

Un hombre ha sido detenido en Aguadulce, en el término municipal de Roquetas de Mar (Almería), después de presuntamente rociar con gasolina el rellano de su vivienda y amenazar con provocar una explosión en el edificio para impedir la ejecución de una orden judicial de desahucio. La intervención de la Guardia Civil permitió controlar la situación antes de que se produjera un incidente de mayor gravedad y culminó con el arresto del sospechoso, acusado de varios delitos. Los hechos ocurrieron durante la mañana del martes y fueron dados a conocer este miércoles por fuentes de la investigación.

Según la información facilitada, la Guardia Civil fue requerida en torno a las 11.20 horas para prestar apoyo a la comitiva judicial encargada de ejecutar el lanzamiento en un inmueble situado en la avenida Carlos III de Aguadulce. Antes de acceder al edificio, un allegado del posteriormente detenido comunicó a los agentes que había recibido varias fotografías en las que se apreciaba el suelo cubierto de combustible, junto con un mensaje en el que el hombre advertía de que, si el desahucio seguía adelante, provocaría una explosión que afectaría a todas las personas presentes en el inmueble.

La ansiedad del responsable

Ante esta situación, uno de los guardias civiles logró establecer contacto telefónico con el hombre, que presentaba un elevado estado de ansiedad. Durante la conversación explicó que convivía con su esposa y su madre, ambas gravemente enfermas, y trasladó a los agentes que consideraba haber perdido cualquier alternativa. Tras varios minutos de diálogo, el agente consiguió convencerlo para mantener una conversación a solas y accedió al portal del edificio, donde percibió un intenso olor a combustible. Esa circunstancia motivó el aviso a los bomberos y el inicio de las tareas de ventilación de las zonas comunes.

Al llegar a la primera planta, el agente encontró el rellano cubierto por un líquido inflamable y al hombre situado junto a la puerta de la vivienda, que permanecía entreabierta. El detenido sostenía un bidón abierto de cinco litros y un encendedor de cocina mientras mostraba un acusado estado de nerviosismo. Mediante el diálogo, el guardia civil consiguió que entregara ambos objetos y le indicó que comenzara a retirar el combustible derramado con el objetivo de reducir el riesgo de incendio. Aprovechando ese momento y con el apoyo de un segundo agente, procedieron a inmovilizarlo y detenerlo.

El arrestado quedó acusado como presunto autor de delitos de desobediencia a la autoridad, atentado y estragos en grado de tentativa. Una vez controlada la situación, los bomberos neutralizaron el riesgo existente en el edificio, un inmueble habitado que además cuenta con locales comerciales. En el interior de la vivienda se encontraban la pareja del detenido y su madre, ambas con movilidad reducida, quienes fueron evacuadas al Hospital de Poniente para ser evaluadas y, posteriormente, derivadas a los servicios de Asuntos Sociales.

Un hombre ha sido detenido en Aguadulce, en el término municipal de Roquetas de Mar (Almería), después de presuntamente rociar con gasolina el rellano de su vivienda y amenazar con provocar una explosión en el edificio para impedir la ejecución de una orden judicial de desahucio. La intervención de la Guardia Civil permitió controlar la situación antes de que se produjera un incidente de mayor gravedad y culminó con el arresto del sospechoso, acusado de varios delitos. Los hechos ocurrieron durante la mañana del martes y fueron dados a conocer este miércoles por fuentes de la investigación.

Según la información facilitada, la Guardia Civil fue requerida en torno a las 11.20 horas para prestar apoyo a la comitiva judicial encargada de ejecutar el lanzamiento en un inmueble situado en la avenida Carlos III de Aguadulce. Antes de acceder al edificio, un allegado del posteriormente detenido comunicó a los agentes que había recibido varias fotografías en las que se apreciaba el suelo cubierto de combustible, junto con un mensaje en el que el hombre advertía de que, si el desahucio seguía adelante, provocaría una explosión que afectaría a todas las personas presentes en el inmueble.

La ansiedad del responsable

Ante esta situación, uno de los guardias civiles logró establecer contacto telefónico con el hombre, que presentaba un elevado estado de ansiedad. Durante la conversación explicó que convivía con su esposa y su madre, ambas gravemente enfermas, y trasladó a los agentes que consideraba haber perdido cualquier alternativa. Tras varios minutos de diálogo, el agente consiguió convencerlo para mantener una conversación a solas y accedió al portal del edificio, donde percibió un intenso olor a combustible. Esa circunstancia motivó el aviso a los bomberos y el inicio de las tareas de ventilación de las zonas comunes.

Al llegar a la primera planta, el agente encontró el rellano cubierto por un líquido inflamable y al hombre situado junto a la puerta de la vivienda, que permanecía entreabierta. El detenido sostenía un bidón abierto de cinco litros y un encendedor de cocina mientras mostraba un acusado estado de nerviosismo. Mediante el diálogo, el guardia civil consiguió que entregara ambos objetos y le indicó que comenzara a retirar el combustible derramado con el objetivo de reducir el riesgo de incendio. Aprovechando ese momento y con el apoyo de un segundo agente, procedieron a inmovilizarlo y detenerlo.

El arrestado quedó acusado como presunto autor de delitos de desobediencia a la autoridad, atentado y estragos en grado de tentativa. Una vez controlada la situación, los bomberos neutralizaron el riesgo existente en el edificio, un inmueble habitado que además cuenta con locales comerciales. En el interior de la vivienda se encontraban la pareja del detenido y su madre, ambas con movilidad reducida, quienes fueron evacuadas al Hospital de Poniente para ser evaluadas y, posteriormente, derivadas a los servicios de Asuntos Sociales.

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