La Kings League, el innovador proyecto futbolístico creado por Gerard Piqué en 2023, atraviesa el momento más delicado de su corta historia. Tras un periodo marcado por una caída de las audiencias y un menor impacto mediático respecto a sus primeros años, la competición se enfrenta ahora a una profunda reestructuración que incluye un parón de seis meses de la competición española y un importante ajuste de personal.
El deterioro de la situación ha desembocado en la aplicación de un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afectará a 41 de los 83 trabajadores de la compañía, lo que supone prácticamente la mitad de su plantilla. Los empleados han rechazado la versión trasladada por la empresa y han asegurado en su comunicado que "desmentimos la versión filtrada por la empresa a la prensa dos días antes del inicio de las negociaciones del despido colectivo".
Un recorte histórico y el cierre temporal de varias competiciones
Los trabajadores sostienen que la dimensión real del ajuste es mayor de lo que se habría comunicado inicialmente, al señalar que "no se trata del 30% de la plantilla, como se ha trasladado a los medios, sino de casi el 50%". Además, apuntan que la compañía no solo reducirá personal en España, sino que también cesará temporalmente su actividad en las ediciones de Francia y Alemania, una decisión que afectará a numerosos colaboradores externos en ambos países.
La dirección ha explicado que la interrupción de la actividad durante medio año servirá para "preparar el producto de cara al futuro". Sin embargo, la representación de los trabajadores cuestiona esta estrategia y considera que "esta afirmación carece de credibilidad: sin las personas cualificadas que han hecho posibles los eventos, ese futuro sencillamente puede no ser viable".
Los empleados también denuncian que la empresa habría incumplido el acuerdo de confidencialidad alcanzado al inicio del proceso de despido colectivo. Según su versión, se les pidió discreción para no perjudicar las negociaciones con socios comerciales e inversores, pero posteriormente la dirección habría difundido una versión "edulcorada y poco realista de la situación" antes del comienzo de las conversaciones oficiales.
La plantilla carga contra la gestión y reclama alternativas a los despidos
En el comunicado, los trabajadores señalan directamente la estrategia de expansión internacional impulsada por el CEO Djamel Agaoua y por Gerard Piqué, propietario y fundador de la Kings League. Aseguran que la apuesta por abrir mercados en Brasil, Alemania, Italia y MENA (Oriente Medio y el norte de África) se llevó a cabo de forma simultánea y que las consecuencias de esa planificación están detrás de la actual crisis.
La propia dirección reconoció en su comunicado que "se ha quemado dinero", una declaración que los empleados interpretan como una muestra de que la estrategia empresarial no ha dado los resultados esperados. Además, recuerdan que la compañía cerró en febrero de 2026 una ronda de inversión de 63 millones de euros y cuestionan que los despidos sean la única vía de ahorro posible.
La plantilla también reivindica el esfuerzo realizado desde la creación de la competición el 1 de enero de 2023. Los trabajadores sostienen que durante estos años han asumido jornadas de gran intensidad y denuncian que, en muchos casos, se superaron las 80 horas extraordinarias anuales fijadas por la legislación laboral, sin que ese tiempo fuera compensado económicamente ni mediante descansos.
Ante este escenario de incertidumbre, los afectados reclaman que el proceso de negociación se desarrolle con garantías y mantienen su petición a la empresa para que estudie otras opciones antes de ejecutar los despidos. En su escrito concluyen que "ante esta situación, los trabajadores exigimos a la dirección una negociación de buena fe y el estudio real de alternativas a los despidos".
La Kings League, el innovador proyecto futbolístico creado por Gerard Piqué en 2023, atraviesa el momento más delicado de su corta historia. Tras un periodo marcado por una caída de las audiencias y un menor impacto mediático respecto a sus primeros años, la competición se enfrenta ahora a una profunda reestructuración que incluye un parón de seis meses de la competición española y un importante ajuste de personal.
El deterioro de la situación ha desembocado en la aplicación de un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afectará a 41 de los 83 trabajadores de la compañía, lo que supone prácticamente la mitad de su plantilla. Los empleados han rechazado la versión trasladada por la empresa y han asegurado en su comunicado que "desmentimos la versión filtrada por la empresa a la prensa dos días antes del inicio de las negociaciones del despido colectivo".
Un recorte histórico y el cierre temporal de varias competiciones
Los trabajadores sostienen que la dimensión real del ajuste es mayor de lo que se habría comunicado inicialmente, al señalar que "no se trata del 30% de la plantilla, como se ha trasladado a los medios, sino de casi el 50%". Además, apuntan que la compañía no solo reducirá personal en España, sino que también cesará temporalmente su actividad en las ediciones de Francia y Alemania, una decisión que afectará a numerosos colaboradores externos en ambos países.
La dirección ha explicado que la interrupción de la actividad durante medio año servirá para "preparar el producto de cara al futuro". Sin embargo, la representación de los trabajadores cuestiona esta estrategia y considera que "esta afirmación carece de credibilidad: sin las personas cualificadas que han hecho posibles los eventos, ese futuro sencillamente puede no ser viable".
Los empleados también denuncian que la empresa habría incumplido el acuerdo de confidencialidad alcanzado al inicio del proceso de despido colectivo. Según su versión, se les pidió discreción para no perjudicar las negociaciones con socios comerciales e inversores, pero posteriormente la dirección habría difundido una versión "edulcorada y poco realista de la situación" antes del comienzo de las conversaciones oficiales.
La plantilla carga contra la gestión y reclama alternativas a los despidos
En el comunicado, los trabajadores señalan directamente la estrategia de expansión internacional impulsada por el CEO Djamel Agaoua y por Gerard Piqué, propietario y fundador de la Kings League. Aseguran que la apuesta por abrir mercados en Brasil, Alemania, Italia y MENA (Oriente Medio y el norte de África) se llevó a cabo de forma simultánea y que las consecuencias de esa planificación están detrás de la actual crisis.
La propia dirección reconoció en su comunicado que "se ha quemado dinero", una declaración que los empleados interpretan como una muestra de que la estrategia empresarial no ha dado los resultados esperados. Además, recuerdan que la compañía cerró en febrero de 2026 una ronda de inversión de 63 millones de euros y cuestionan que los despidos sean la única vía de ahorro posible.
La plantilla también reivindica el esfuerzo realizado desde la creación de la competición el 1 de enero de 2023. Los trabajadores sostienen que durante estos años han asumido jornadas de gran intensidad y denuncian que, en muchos casos, se superaron las 80 horas extraordinarias anuales fijadas por la legislación laboral, sin que ese tiempo fuera compensado económicamente ni mediante descansos.
Ante este escenario de incertidumbre, los afectados reclaman que el proceso de negociación se desarrolle con garantías y mantienen su petición a la empresa para que estudie otras opciones antes de ejecutar los despidos. En su escrito concluyen que "ante esta situación, los trabajadores exigimos a la dirección una negociación de buena fe y el estudio real de alternativas a los despidos".
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