La Fundación Alqvimia Musicae, entidad cultural sin ánimo de lucro con sede en Sevilla, llevará hasta Venecia varias composiciones inéditas recuperadas después de meses de investigación en distintos manuscritos y partituras. Las obras sonarán por primera vez dentro de tres conciertos programados del 21 al 23 de noviembre en distintos escenarios de la ciudad italiana. Las actuaciones han sido concebidas como "tres veladas únicas en las que la música dialoga con la arquitectura, la pintura, el patrimonio y la danza", según recoge EFE. Este es uno de los sellos de la fundación, transformar con imágenes el espacio en el que se desarrolla la actuación.
Uno de los momentos reseñables llegará con el estreno mundial de Navis sum in isto Aegeo, atribuido a Francesco Gasparini. La pieza aparece en un manuscrito con la indicación "per Signora Barbara", referencia a la cantante que estrenó el papel de Vagaus en Juditha Triumphans, de Antonio Vivaldi. El documento pudo formar parte del antiguo archivo musical de la Pietà, actualmente perdido. El segundo concierto recogerá por primera vez las cantatas Scoccò da un ciglio altero, de Francesco Araja, y Già pallido è il fiore, de Diogenio Bigaglia, además de la primera aria de Fuggito dalla mia noiosa compagnia, atribuida en el manuscrito a Johann Adolf Hasse. Las piezas proceden de un documento que perteneció a la biblioteca de Farinelli, posteriormente dispersada. En esa cita se estrenará también en Venecia una viola d’amore de Ferdinando Gagliano, fabricada en Nápoles en 1775 y perteneciente a la delegación catalana de la 'Nando and Elsa Peretti Foundation'.
La tercera velada tendrá lugar en la Universidad Ca’ Foscari y estará protagonizada por Tengo yo un galanteo, obra anónima localizada entre documentos vinculados al secretario del embajador sueco en la corte de Fernando VI. Junto a ella apareció otra composición escrita por Farinelli, circunstancia que permite plantear su posible relación con el repertorio del célebre cantante, aunque no existe una prueba concluyente de que llegara a interpretarla.
El programa incorporará además obras españolas descubiertas en manuscritos del Archivo Apostólico Vaticano. Con estos estrenos, Alqvimia Musicae continúa una de sus principales líneas de trabajo, según recogen en la web de la propia fundación: investigar y recuperar patrimonio musical inédito, olvidado o escasamente difundido.
La Fundación Alqvimia Musicae, entidad cultural sin ánimo de lucro con sede en Sevilla, llevará hasta Venecia varias composiciones inéditas recuperadas después de meses de investigación en distintos manuscritos y partituras. Las obras sonarán por primera vez dentro de tres conciertos programados del 21 al 23 de noviembre en distintos escenarios de la ciudad italiana. Las actuaciones han sido concebidas como "tres veladas únicas en las que la música dialoga con la arquitectura, la pintura, el patrimonio y la danza", según recoge EFE. Este es uno de los sellos de la fundación, transformar con imágenes el espacio en el que se desarrolla la actuación.
Uno de los momentos reseñables llegará con el estreno mundial de Navis sum in isto Aegeo, atribuido a Francesco Gasparini. La pieza aparece en un manuscrito con la indicación "per Signora Barbara", referencia a la cantante que estrenó el papel de Vagaus en Juditha Triumphans, de Antonio Vivaldi. El documento pudo formar parte del antiguo archivo musical de la Pietà, actualmente perdido. El segundo concierto recogerá por primera vez las cantatas Scoccò da un ciglio altero, de Francesco Araja, y Già pallido è il fiore, de Diogenio Bigaglia, además de la primera aria de Fuggito dalla mia noiosa compagnia, atribuida en el manuscrito a Johann Adolf Hasse. Las piezas proceden de un documento que perteneció a la biblioteca de Farinelli, posteriormente dispersada. En esa cita se estrenará también en Venecia una viola d’amore de Ferdinando Gagliano, fabricada en Nápoles en 1775 y perteneciente a la delegación catalana de la 'Nando and Elsa Peretti Foundation'.
La tercera velada tendrá lugar en la Universidad Ca’ Foscari y estará protagonizada por Tengo yo un galanteo, obra anónima localizada entre documentos vinculados al secretario del embajador sueco en la corte de Fernando VI. Junto a ella apareció otra composición escrita por Farinelli, circunstancia que permite plantear su posible relación con el repertorio del célebre cantante, aunque no existe una prueba concluyente de que llegara a interpretarla.
El programa incorporará además obras españolas descubiertas en manuscritos del Archivo Apostólico Vaticano. Con estos estrenos, Alqvimia Musicae continúa una de sus principales líneas de trabajo, según recogen en la web de la propia fundación: investigar y recuperar patrimonio musical inédito, olvidado o escasamente difundido.
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