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¿Cuántos días de calima habrá en Andalucía esta semana? Esto dicen los mapas del modelo europeo

La calima se dejará notar en la región coincidiendo con una nueva ola de calor, aunque los mapas de Copernicus muestran una progresión más gradual de la que apuntan otras fuentes

  • Concentración de polvo en suspensión prevista por el modelo europeo para el viernes 31 de julio: la banda de mayor densidad se sitúa sobre Andalucía, con niveles moderados.

La combinación no es nueva en pleno verano andaluz, pero esta semana promete ser algo incómoda tras un julio benévolo en la parte occidental, no así en el oriente andaluz: la calima, el humo de los incendios y temperaturas de hasta 42 ºC conviviendo en el mismo cielo. Hosteleros con terraza, agricultores, personas con problemas respiratorios y cualquiera que este martes mire hacia arriba y encuentre un sol deslavazado tiene motivos para preguntarse cuánto va a durar.

Conviene aclarar de entrada qué tipo de previsión es esta. A diferencia de un pronóstico estacional —donde el margen de fiabilidad real apenas alcanza los 10-15 días—, estamos ante una previsión a corto plazo, de las que Aemet y los principales modelos europeos manejan con bastante más precisión. Eso no la convierte en infalible, pero sí en razonablemente sólida para describir la tendencia de los próximos días.

Para este análisis se han revisado los mapas del CAMS (Copernicus Atmosphere Monitoring Service), el servicio de calidad del aire del ECMWF (modelo europeo), en su producto de pronóstico de polvo para el suroeste de Europa. Conviene entender qué mide exactamente este mapa: no anticipa cuánta calima "se verá a simple vista" en cada punto, sino la concentración de polvo en suspensión en microgramos por metro cúbico (µg/m³), en una escala que va del azul claro (0-2, sin apenas presencia) al naranja y granate (a partir de 30-50, concentración alta). Un valor elevado en el mapa no equivale automáticamente a un cielo opaco en superficie, aunque sí es un buen indicador de tendencia.

Martes 28 y miércoles 29: la entrada, más comedida de lo anunciado

Los mapas horarios de este martes 28 de julio muestran el foco de mayor concentración de polvo todavía bastante alejado de Andalucía, con los valores más altos situados sobre el norte de África y en La Mancha. Sobre la región, la señal es discreta: solo el entorno del Estrecho registra tonos algo más cargados, mientras el resto de Andalucía permanece en niveles bajos según este modelo.

El avance hacia el interior andaluz empieza a notarse el miércoles 29, aunque de forma todavía moderada. Esto no significa que la calima no vaya a percibirse ya estos días —el propio ambiente de la ola de calor puede acentuar la sensación de cielo cargado—, pero sí matiza la idea de una intrusión "prácticamente continua" desde el arranque de semana: los mapas de Copernicus sitúan el grueso del fenómeno un poco más adelante en el tiempo.

Jueves 30 y viernes 31: el momento de mayor presencia sobre la región

Es a partir del jueves 30 cuando el modelo europeo muestra el salto más claro: la banda de concentración moderada gana extensión sobre el interior andaluz, coincidiendo con el tramo más intenso de la ola de calor, con máximas que en el valle del Guadalquivir podrían rozar o superar los 42 ºC.

El viernes 31 esa presencia se mantiene, con una tendencia a resultar algo más marcada en la mitad oriental de Andalucía que en la occidental, en línea con el desplazamiento hacia el nordeste peninsular que apuntan tanto este modelo como el resto de fuentes consultadas por los vientos de componente sur-suroeste. En ningún momento de la secuencia analizada el mapa muestra sobre territorio andaluz los valores más altos de la escala (los tramos de 100 µg/m³ en adelante); la región queda, según Copernicus, en la franja de concentración moderada, no en la más severa.

Lo que cambia y lo que no

La fotografía de fondo no varía: Andalucía va a convivir varios días con calima, calor extremo y humo de incendios, una combinación que empeora la sensación térmica y reduce la transparencia del cielo, especialmente en las horas centrales del día. Lo que sí matiza el modelo europeo es el ritmo: la intrusión más notable sobre la región se concentra a partir de jueves y viernes, más que desde el primer día de la semana.

Como cada verano, el cielo blanquecino de agosto volverá a ser tema de conversación en las terrazas andaluzas antes de que lo confirme el termómetro.

La combinación no es nueva en pleno verano andaluz, pero esta semana promete ser algo incómoda tras un julio benévolo en la parte occidental, no así en el oriente andaluz: la calima, el humo de los incendios y temperaturas de hasta 42 ºC conviviendo en el mismo cielo. Hosteleros con terraza, agricultores, personas con problemas respiratorios y cualquiera que este martes mire hacia arriba y encuentre un sol deslavazado tiene motivos para preguntarse cuánto va a durar.

Conviene aclarar de entrada qué tipo de previsión es esta. A diferencia de un pronóstico estacional —donde el margen de fiabilidad real apenas alcanza los 10-15 días—, estamos ante una previsión a corto plazo, de las que Aemet y los principales modelos europeos manejan con bastante más precisión. Eso no la convierte en infalible, pero sí en razonablemente sólida para describir la tendencia de los próximos días.

Para este análisis se han revisado los mapas del CAMS (Copernicus Atmosphere Monitoring Service), el servicio de calidad del aire del ECMWF (modelo europeo), en su producto de pronóstico de polvo para el suroeste de Europa. Conviene entender qué mide exactamente este mapa: no anticipa cuánta calima "se verá a simple vista" en cada punto, sino la concentración de polvo en suspensión en microgramos por metro cúbico (µg/m³), en una escala que va del azul claro (0-2, sin apenas presencia) al naranja y granate (a partir de 30-50, concentración alta). Un valor elevado en el mapa no equivale automáticamente a un cielo opaco en superficie, aunque sí es un buen indicador de tendencia.

Martes 28 y miércoles 29: la entrada, más comedida de lo anunciado

Los mapas horarios de este martes 28 de julio muestran el foco de mayor concentración de polvo todavía bastante alejado de Andalucía, con los valores más altos situados sobre el norte de África y en La Mancha. Sobre la región, la señal es discreta: solo el entorno del Estrecho registra tonos algo más cargados, mientras el resto de Andalucía permanece en niveles bajos según este modelo.

El avance hacia el interior andaluz empieza a notarse el miércoles 29, aunque de forma todavía moderada. Esto no significa que la calima no vaya a percibirse ya estos días —el propio ambiente de la ola de calor puede acentuar la sensación de cielo cargado—, pero sí matiza la idea de una intrusión "prácticamente continua" desde el arranque de semana: los mapas de Copernicus sitúan el grueso del fenómeno un poco más adelante en el tiempo.

Jueves 30 y viernes 31: el momento de mayor presencia sobre la región

Es a partir del jueves 30 cuando el modelo europeo muestra el salto más claro: la banda de concentración moderada gana extensión sobre el interior andaluz, coincidiendo con el tramo más intenso de la ola de calor, con máximas que en el valle del Guadalquivir podrían rozar o superar los 42 ºC.

El viernes 31 esa presencia se mantiene, con una tendencia a resultar algo más marcada en la mitad oriental de Andalucía que en la occidental, en línea con el desplazamiento hacia el nordeste peninsular que apuntan tanto este modelo como el resto de fuentes consultadas por los vientos de componente sur-suroeste. En ningún momento de la secuencia analizada el mapa muestra sobre territorio andaluz los valores más altos de la escala (los tramos de 100 µg/m³ en adelante); la región queda, según Copernicus, en la franja de concentración moderada, no en la más severa.

Lo que cambia y lo que no

La fotografía de fondo no varía: Andalucía va a convivir varios días con calima, calor extremo y humo de incendios, una combinación que empeora la sensación térmica y reduce la transparencia del cielo, especialmente en las horas centrales del día. Lo que sí matiza el modelo europeo es el ritmo: la intrusión más notable sobre la región se concentra a partir de jueves y viernes, más que desde el primer día de la semana.

Como cada verano, el cielo blanquecino de agosto volverá a ser tema de conversación en las terrazas andaluzas antes de que lo confirme el termómetro.

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