El fenómeno therian continúa expandiéndose en distintos puntos del mundo y ha llegado ya a Andalucía, donde está ganando visibilidad tras la surrealista quedada, a la que acudieron cientos de jóvenes, celebrada anoche en Málaga. El movimiento therian representa a jóvenes que aseguran identificarse con animales y que trasladan esa identidad al espacio público mediante máscaras, colas y movimientos que imitan a distintas especies. En (Adra) Almería, esta semana se ha visto a una joven paseando a otra, que caminaba a cuatro patas, a la entrada de un supermercado.
En otras ciudades españolas también se organizaron concentraciones similares protagonizadas por personas que afirman sentirse conectadas con perros, gatos, lobos o zorros. En estos encuentros, algunos asistentes caminan a cuatro patas o reproducen sonidos como ladridos o maullidos.
La creciente exposición del movimiento ha generado una oleada de opiniones enfrentadas y, en algunos casos, episodios de hostilidad. En Córdoba, una quedada prevista para la próxima semana ha sido cancelada tras las amenazas de muerte recibidas por los organizadores.
Identidad personal y relato íntimo: la voz de Ivy
Algunas personas therian están compartiendo su experiencia personal. Ivy, una joven administrativa de 22 años que trabaja en una empresa internacional, ha relatado a El Español que "descubrí el término gracias a unos cuentos que me contaba mi abuelo y empecé a sentirme muy conectada con un animal en concreto, las cabras”, ha señalado, describiendo el origen de su identificación.
La joven ha afirmado sobre su conexión espiritual: "Sé que fui un carnero, tengo pequeños flashbacks, sueños lúcidos, señales de mi comportamiento”, ha indicado, al tiempo que ha explicado que “un therian es un individuo que se identifica involuntariamente como un animal en algún nivel. Es una identidad tan personal que igualmente no necesitan saberlo, ya que tampoco es como que me hayan de cambiar el género o decirme otro pronombre".





