A finales de julio y mientras buena parte de España afronta la cuarta ola de calor del verano, Vigo ya piensa en Navidad. La ciudad gallega ha comenzado a instalar su tradicional alumbrado navideño, adelantando una vez más los trabajos de montaje de una iluminación que se ha convertido en uno de sus principales reclamos turísticos.
Los primeros trabajos han arrancado en la Puerta del Sol y corren a cargo de la empresa cordobesa Ximenez Iluminación. El despliegue previsto para esta campaña contempla 12 millones de luces LED, más de 7.000 motivos ornamentales, 2.700 árboles iluminados y 1.500 arcos decorativos distribuidos por alrededor de 500 calles.
De la ola de calor a las luces de Navidad
La imagen de operarios preparando la decoración navideña en pleno mes de julio contrasta con las temperaturas propias del verano. A este paso, lo de comerse los polvorones en la playa no es algo muy lejano, teniendo en cuenta que cada vez empiezan antes los montajes navideños y la llegada a los supermercados –el año pasado ya en septiembre se podían encontrar en muchos– de los productos navideños.
El Ayuntamiento de Vigo ha anunciado además que la edición de este año incorporará nuevas sorpresas, aunque ha decidido mantenerlas en secreto hasta su presentación oficial. Por el momento, tampoco se ha comunicado la fecha del tradicional encendido, aunque los preparativos ya han comenzado con varios meses de antelación.
Vigo quiere repetir el éxito turístico de la Navidad
El alcalde de Vigo, Abel Caballero, ha defendido que la iluminación volverá a reforzar la imagen de la ciudad como uno de los grandes destinos navideños y ha apostado por una programación capaz de atraer a millones de visitantes. El regidor considera que el espectáculo lumínico tiene además un importante impacto económico sobre la hostelería, el comercio y el sector hotelero durante las semanas que dura la campaña.
Según las estimaciones del Ayuntamiento, alrededor de cinco millones de personas visitaron Vigo durante la pasada Navidad. El Consistorio confía en igualar o superar esa cifra este año y mantiene su apuesta por una decoración que ha convertido a la ciudad en uno de los principales reclamos turísticos de Galicia durante estas fechas.
La estrategia de Vigo trasciende además las fronteras españolas. Abel Caballero ha llegado a invitar al alcalde de Nueva York a conocer personalmente la iluminación navideña de la ciudad gallega, convencido de que el modelo desarrollado en Vigo ha adquirido una proyección internacional.
A finales de julio y mientras buena parte de España afronta la cuarta ola de calor del verano, Vigo ya piensa en Navidad. La ciudad gallega ha comenzado a instalar su tradicional alumbrado navideño, adelantando una vez más los trabajos de montaje de una iluminación que se ha convertido en uno de sus principales reclamos turísticos.
Los primeros trabajos han arrancado en la Puerta del Sol y corren a cargo de la empresa cordobesa Ximenez Iluminación. El despliegue previsto para esta campaña contempla 12 millones de luces LED, más de 7.000 motivos ornamentales, 2.700 árboles iluminados y 1.500 arcos decorativos distribuidos por alrededor de 500 calles.
De la ola de calor a las luces de Navidad
La imagen de operarios preparando la decoración navideña en pleno mes de julio contrasta con las temperaturas propias del verano. A este paso, lo de comerse los polvorones en la playa no es algo muy lejano, teniendo en cuenta que cada vez empiezan antes los montajes navideños y la llegada a los supermercados –el año pasado ya en septiembre se podían encontrar en muchos– de los productos navideños.
El Ayuntamiento de Vigo ha anunciado además que la edición de este año incorporará nuevas sorpresas, aunque ha decidido mantenerlas en secreto hasta su presentación oficial. Por el momento, tampoco se ha comunicado la fecha del tradicional encendido, aunque los preparativos ya han comenzado con varios meses de antelación.
Vigo quiere repetir el éxito turístico de la Navidad
El alcalde de Vigo, Abel Caballero, ha defendido que la iluminación volverá a reforzar la imagen de la ciudad como uno de los grandes destinos navideños y ha apostado por una programación capaz de atraer a millones de visitantes. El regidor considera que el espectáculo lumínico tiene además un importante impacto económico sobre la hostelería, el comercio y el sector hotelero durante las semanas que dura la campaña.
Según las estimaciones del Ayuntamiento, alrededor de cinco millones de personas visitaron Vigo durante la pasada Navidad. El Consistorio confía en igualar o superar esa cifra este año y mantiene su apuesta por una decoración que ha convertido a la ciudad en uno de los principales reclamos turísticos de Galicia durante estas fechas.
La estrategia de Vigo trasciende además las fronteras españolas. Abel Caballero ha llegado a invitar al alcalde de Nueva York a conocer personalmente la iluminación navideña de la ciudad gallega, convencido de que el modelo desarrollado en Vigo ha adquirido una proyección internacional.
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