Las cifras de pobreza infantil continúan siendo alarmantes: 452.709 niños y niñas se encontraban en situación de pobreza durante el año 2023, según denuncia Save The Children. Si bien ha descendido ligeramente respecto a 2022, son datos preocupantes que siguen superando a los de la población general.
Desde la organización apuntan que la tasa de pobreza severa sí ha aumentado respecto a la de 2022, afectando ya al 16,18% de los niños y niñas andaluces.
El aspecto más preocupante de estas cifras es la distancia entre la población infantil y la población general, siendo la primera la más vulnerable y la que más sufre los altos niveles de pobreza. "Son los niños, niñas y adolescentes quienes están siendo más afectados por la inflación acumulada”, apuntan desde Save The Children. Por otro lado, aumenta también el porcentaje de los niños, niñas y adolescentes que no tienen acceso a al menos dos raciones de carne, pollo o equivalente a la semana, que es ya del 13,32%.
También son un colectivo especialmente vulnerable a otros aspectos, como es la imposibilidad de mantener la vivienda a temperaturas adecuadas (más de un 23% viven en hogares que no pueden permitírselo).
Las mujeres están también expuestas a mayores niveles de pobreza; en este sentido, más de la mitad de niños y niñas que viven en hogares monomarentales se encuentran en una situación especialmente vulnerable en Andalucía: más del el 36,46% de estos menores se encontraron en pobreza severa en 2023.
Niños y adolescentes son los más afectados por las circunstancias económicas, que dejan un panorama algo desalentador, según reflejan estos datos publicados por la organización.
Las cifras de pobreza infantil continúan siendo alarmantes: 452.709 niños y niñas se encontraban en situación de pobreza durante el año 2023, según denuncia Save The Children. Si bien ha descendido ligeramente respecto a 2022, son datos preocupantes que siguen superando a los de la población general.
Desde la organización apuntan que la tasa de pobreza severa sí ha aumentado respecto a la de 2022, afectando ya al 16,18% de los niños y niñas andaluces.
El aspecto más preocupante de estas cifras es la distancia entre la población infantil y la población general, siendo la primera la más vulnerable y la que más sufre los altos niveles de pobreza. "Son los niños, niñas y adolescentes quienes están siendo más afectados por la inflación acumulada”, apuntan desde Save The Children. Por otro lado, aumenta también el porcentaje de los niños, niñas y adolescentes que no tienen acceso a al menos dos raciones de carne, pollo o equivalente a la semana, que es ya del 13,32%.
También son un colectivo especialmente vulnerable a otros aspectos, como es la imposibilidad de mantener la vivienda a temperaturas adecuadas (más de un 23% viven en hogares que no pueden permitírselo).
Las mujeres están también expuestas a mayores niveles de pobreza; en este sentido, más de la mitad de niños y niñas que viven en hogares monomarentales se encuentran en una situación especialmente vulnerable en Andalucía: más del el 36,46% de estos menores se encontraron en pobreza severa en 2023.
Niños y adolescentes son los más afectados por las circunstancias económicas, que dejan un panorama algo desalentador, según reflejan estos datos publicados por la organización.
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