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La madre de Noelia Castillo denuncia dos presuntas violaciones que su hija reveló antes de morir por eutanasia

Yolanda Ramos presenta sendas denuncias ante las Fiscalías de Barcelona y Tarragona tras acceder al manuscrito y a las pruebas que dejó su hija

  • Yolanda, la madre de Noelia Castillo, comienza su lucha para la derogación de la ley de eutanasia.

Casi cuatro meses después de que Noelia Castillo falleciera por eutanasia el pasado 26 de marzo, su caso vuelve a abrir un nuevo frente judicial. La joven, cuya solicitud de muerte asistida tardó casi dos años en resolverse tras pasar por los tribunales, había relatado en sede judicial que su intento de suicidio —que le provocó una paraplejia que afectaba a su movilidad de rodilla para abajo— fue consecuencia de una agresión sexual múltiple. Ahora, su madre, Yolanda Ramos, ha decidido dar un paso que hasta ahora no había sido posible: formalizar denuncias formales para que la Justicia investigue lo ocurrido.

Según ha explicado la propia madre, hasta ese momento la familia desconocía cualquier referencia al suceso. Noelia tampoco quiso hablar del tema después, y no llegó a presentarse denuncia alguna en su día, por lo que nunca se abrió una investigación. El relato resurgió públicamente cuando la joven lo repitió en una entrevista televisada previa a su muerte asistida, unas declaraciones que provocaron la propagación de bulos, incluidos algunos que atribuían la presunta agresión a una nacionalidad concreta.

Un manuscrito y pruebas que no existían antes

Yolanda Ramos asegura que no pudo denunciar antes porque no contaba con pruebas suficientes. Todo cambió, según explica, cuando tras la muerte de su hija tuvo acceso a un manuscrito en el que Noelia relataba ambas agresiones, además de datos como nombres, teléfonos y fotografías que, a su juicio, podrían ayudar a identificar a los presuntos agresores.

Respecto a la primera agresión, la madre sostiene que su hija fue "forzada" por quien entonces era su pareja sentimental, un joven de origen pakistaní, a mantener relaciones sexuales. La afirmación se basa en las propias palabras escritas por la víctima, que aseguró "no querer relaciones sexuales, pero él insistió y me sentí forzada".

Sobre la segunda presunta violación, el relato sitúa los hechos el 3 de octubre de 2022, cuando Noelia, tras conocer a un camarero en Salou, habría sido drogada y agredida por tres individuos aprovechando su estado de "vulnerabilidad evidente". Fue apenas tres días después de este episodio cuando la joven intentó quitarse la vida arrojándose desde un quinto piso, el suceso que derivaría en la paraplejia que marcaría el resto de su vida.

Qué implica jurídicamente denunciar tras la muerte de la víctima

Desde el punto de vista legal, el fallecimiento de Noelia no extingue la acción penal ni impide que se investiguen las presuntas violaciones. La agresión sexual es considerada un delito semipúblico, lo que significa que el proceso solo puede iniciarse mediante denuncia de la propia víctima, de su representante legal —en caso de menores o personas incapacitadas— o de la Fiscalía.

No obstante, cuando la víctima es considerada vulnerable, ya sea por minoría de edad o por alguna discapacidad que requiera especial protección, el Ministerio Fiscal puede actuar de oficio sin necesidad de denuncia previa. La madre, representada por la asociación Abogados Cristianos —la misma que impulsó junto al padre de Noelia el intento judicial de frenar su muerte asistida—, entiende que estos supuestos se cumplen en el caso de su hija y por ello ha optado igualmente por presentar la denuncia formal.

Cabe recordar que la Comisión de Garantías que evaluó la solicitud de eutanasia de Noelia certificó en su momento que, pese a estar diagnosticada de trastorno límite de la personalidad y trastorno obsesivo compulsivo con ideaciones suicidas, la joven cumplía el requisito de contar con "capacidad para prestar un consentimiento válido", según los informes de psiquiatras y psicólogos que descartaron que su patología condicionara su toma de decisiones. El informe médico-forense, por su parte, avaló que sus padecimientos eran "graves, crónicos, constantes e imposibilitantes", sin posibilidad de mejora, cumpliendo así los requisitos que exige la ley.

Ahora, en un vídeo remitido a través de la asociación que la representa, Yolanda Ramos ha explicado que ha decidido dar este paso porque cree que es lo que su hija hubiera querido: "Noelia habló de las violaciones en televisión y el mismo día que murió, me dio su diario. Cuando yo lo leí, entendí muchas cosas", ha relatado la madre, que confía en que la investigación de la Fiscalía pueda arrojar luz sobre lo que su hija vivió antes de morir.

Casi cuatro meses después de que Noelia Castillo falleciera por eutanasia el pasado 26 de marzo, su caso vuelve a abrir un nuevo frente judicial. La joven, cuya solicitud de muerte asistida tardó casi dos años en resolverse tras pasar por los tribunales, había relatado en sede judicial que su intento de suicidio —que le provocó una paraplejia que afectaba a su movilidad de rodilla para abajo— fue consecuencia de una agresión sexual múltiple. Ahora, su madre, Yolanda Ramos, ha decidido dar un paso que hasta ahora no había sido posible: formalizar denuncias formales para que la Justicia investigue lo ocurrido.

Según ha explicado la propia madre, hasta ese momento la familia desconocía cualquier referencia al suceso. Noelia tampoco quiso hablar del tema después, y no llegó a presentarse denuncia alguna en su día, por lo que nunca se abrió una investigación. El relato resurgió públicamente cuando la joven lo repitió en una entrevista televisada previa a su muerte asistida, unas declaraciones que provocaron la propagación de bulos, incluidos algunos que atribuían la presunta agresión a una nacionalidad concreta.

Un manuscrito y pruebas que no existían antes

Yolanda Ramos asegura que no pudo denunciar antes porque no contaba con pruebas suficientes. Todo cambió, según explica, cuando tras la muerte de su hija tuvo acceso a un manuscrito en el que Noelia relataba ambas agresiones, además de datos como nombres, teléfonos y fotografías que, a su juicio, podrían ayudar a identificar a los presuntos agresores.

Respecto a la primera agresión, la madre sostiene que su hija fue "forzada" por quien entonces era su pareja sentimental, un joven de origen pakistaní, a mantener relaciones sexuales. La afirmación se basa en las propias palabras escritas por la víctima, que aseguró "no querer relaciones sexuales, pero él insistió y me sentí forzada".

Sobre la segunda presunta violación, el relato sitúa los hechos el 3 de octubre de 2022, cuando Noelia, tras conocer a un camarero en Salou, habría sido drogada y agredida por tres individuos aprovechando su estado de "vulnerabilidad evidente". Fue apenas tres días después de este episodio cuando la joven intentó quitarse la vida arrojándose desde un quinto piso, el suceso que derivaría en la paraplejia que marcaría el resto de su vida.

Qué implica jurídicamente denunciar tras la muerte de la víctima

Desde el punto de vista legal, el fallecimiento de Noelia no extingue la acción penal ni impide que se investiguen las presuntas violaciones. La agresión sexual es considerada un delito semipúblico, lo que significa que el proceso solo puede iniciarse mediante denuncia de la propia víctima, de su representante legal —en caso de menores o personas incapacitadas— o de la Fiscalía.

No obstante, cuando la víctima es considerada vulnerable, ya sea por minoría de edad o por alguna discapacidad que requiera especial protección, el Ministerio Fiscal puede actuar de oficio sin necesidad de denuncia previa. La madre, representada por la asociación Abogados Cristianos —la misma que impulsó junto al padre de Noelia el intento judicial de frenar su muerte asistida—, entiende que estos supuestos se cumplen en el caso de su hija y por ello ha optado igualmente por presentar la denuncia formal.

Cabe recordar que la Comisión de Garantías que evaluó la solicitud de eutanasia de Noelia certificó en su momento que, pese a estar diagnosticada de trastorno límite de la personalidad y trastorno obsesivo compulsivo con ideaciones suicidas, la joven cumplía el requisito de contar con "capacidad para prestar un consentimiento válido", según los informes de psiquiatras y psicólogos que descartaron que su patología condicionara su toma de decisiones. El informe médico-forense, por su parte, avaló que sus padecimientos eran "graves, crónicos, constantes e imposibilitantes", sin posibilidad de mejora, cumpliendo así los requisitos que exige la ley.

Ahora, en un vídeo remitido a través de la asociación que la representa, Yolanda Ramos ha explicado que ha decidido dar este paso porque cree que es lo que su hija hubiera querido: "Noelia habló de las violaciones en televisión y el mismo día que murió, me dio su diario. Cuando yo lo leí, entendí muchas cosas", ha relatado la madre, que confía en que la investigación de la Fiscalía pueda arrojar luz sobre lo que su hija vivió antes de morir.

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