Este 8 de enero, Kira López, una joven víctima mortal de la violencia escolar cuando tenía 15 años, hubiera cumplido 20 años. El bullying le robó la vida y miles de momentos.
Con motivo de esta fecha tan simbólica, su madre, María José López, ha anunciado que "tenemos un regalo para ella, El Diario de Kira, el libro que le devuelve la voz y que cuenta su historia con el objetivo de remover conciencias y visibilizar las consecuencias del acoso escolar y otras violencias en las escuelas".
"Como madre –indica–, siento que es ahora realmente cuando empieza mi duelo, tras escribir este libro, después de cuatro años investigando para poder devolverle a nuestra hija Kira la voz que le arrebataron: unos con sus burlas crueles y otros mirando hacia otro lado".
La historia de Kira en primera persona
El Diario de Kira no es una biografía convencional al uso, es la historia de Kira contada en primera persona, con sus propias palabras y testimonio, con las voces de quienes fueron testigos de su sufrimiento y con la prueba escrita de quienes participaron de alguna manera en él. "Confiamos en que el libro pueda publicarse pronto y que su mensaje llegue a centros educativos, familias e instituciones, contribuyendo a prevenir el acoso escolar y a proteger a los más vulnerables", señala la madre de Kira.
El padre de Kira, José Manuel López, comentaba recientemente: "Hoy Kira estaría a punto de cumplir 20 años, pero le 'suicidaron', cuando, cada día, al volver al colegio, las burlas por su maquillaje y su voz se intensificaron, hasta llegar a ponerle un mote. Se fue apagando, se volvió callada y sufrió en silencio. Al final, se quitó la vida. El tiempo cura algunas heridas, pero su ausencia, año tras año, aumenta ese dolor, ese vacío que te queda dentro. Kira era única, inigualable, dulce y cariñosa. Te quiero, mi niña: ahora no eres solo lo mejor del mundo, eres lo mejor del universo".
López apuntó que "lo más duro es saber que el colegio Manyanet Sant Andreu –donde estudiaba Kira– conocía esas burlas, nos las ocultó y no le permitió cambiar de clase cuando lo pidió. Mientras a nosotros nos decían que estaba bien, ella no fue protegida y solo importaban sus notas. Hoy lo compartimos para que nadie más tenga que pasar por esto y para exigir responsabilidad y justicia".







