David Rodríguez y Javier Marañón continúan en prisión provisional en Guinea Ecuatorial desde que fueron arrestados en enero de 2025, acusados de corrupción por un proyecto de televisión digital. Casi dos años después, siguen sin fecha para el juicio, mientras sus familias denuncian el deterioro de su estado de salud y las condiciones en las que permanecen encarcelados.
La situación no ha experimentado avances pese a que el Parlamento Europeo solicitó el pasado octubre a las autoridades de Guinea Ecuatorial, bajo el régimen de Teodoro Obiang, que levantaran la prisión preventiva y garantizaran su derecho a un juicio justo. Las familias sostienen que tampoco han tenido acceso a un abogado y califican de "infrahumanas" las condiciones en las que se encuentran los dos andaluces.
"Están hundidos y desmoralizados"
Los familiares aseguran que David y Javier han perdido alrededor de 20 kilos desde su ingreso en prisión y que su estado físico se ha deteriorado. David presenta unos bultos en una rodilla que, según su familia, no están siendo tratados, mientras que también padece hipertensión. Su padre, Antonio Rodríguez, ha solicitado que la cónsul de España en Guinea Ecuatorial pueda visitar a su hijo acompañado por un médico. Javier Rodríguez, hermano de David, ha reclamado una mayor actuación de España: "España debe ser el motor de la denuncia, pero no está haciendo nada".
David y Javier permanecen en la cárcel de Black Beach (Playa Negra), mientras afrontan un procedimiento judicial que la Unión Europea ha calificado de arbitrario. La prisión preventiva en Guinea Ecuatorial tiene una duración inicial de seis meses, prorrogables, pero los dos andaluces van camino de los dos años privados de libertad.
Aarón Marañón, hermano de Javier, ha descrito el estado en el que se encuentran ambos presos y las consecuencias que está teniendo para ellos su permanencia en prisión. "Están hundidos, desmoralizados y desencantados. Esta es una situación injusta, y además peligrosa por problemas físicos, por enfermedades y por el peligro que les lleva estar en una prisión en la que todos los presos están juntos independientemente del delito".
Las familias reclaman una respuesta de España
La situación ha llevado a las familias a reclamar nuevas actuaciones después de las reuniones mantenidas con el Ministerio de Asuntos Exteriores. Manuel Madrid, representante legal de los familiares, ha anunciado que estudian presentar una "reclamación por responsabilidad patrimonial por lo que entendemos que es inacción o funcionamiento de la administración pública".
El padre de David mantiene que su hijo no ha cometido ningún delito y confía en que pueda recuperar la libertad. En declaraciones a Europa Press, Antonio Rodríguez ha señalado: "Él no ha cometido nada irregular, no ha cometido ningún delito, no ha hecho nada, él no se ha llevado dinero. Entonces tiene la esperanza de que pueda ser absuelto". Mientras tanto, David y Javier continúan encarcelados sin que exista todavía una fecha fijada para el juicio.
David Rodríguez y Javier Marañón continúan en prisión provisional en Guinea Ecuatorial desde que fueron arrestados en enero de 2025, acusados de corrupción por un proyecto de televisión digital. Casi dos años después, siguen sin fecha para el juicio, mientras sus familias denuncian el deterioro de su estado de salud y las condiciones en las que permanecen encarcelados.
La situación no ha experimentado avances pese a que el Parlamento Europeo solicitó el pasado octubre a las autoridades de Guinea Ecuatorial, bajo el régimen de Teodoro Obiang, que levantaran la prisión preventiva y garantizaran su derecho a un juicio justo. Las familias sostienen que tampoco han tenido acceso a un abogado y califican de "infrahumanas" las condiciones en las que se encuentran los dos andaluces.
"Están hundidos y desmoralizados"
Los familiares aseguran que David y Javier han perdido alrededor de 20 kilos desde su ingreso en prisión y que su estado físico se ha deteriorado. David presenta unos bultos en una rodilla que, según su familia, no están siendo tratados, mientras que también padece hipertensión. Su padre, Antonio Rodríguez, ha solicitado que la cónsul de España en Guinea Ecuatorial pueda visitar a su hijo acompañado por un médico. Javier Rodríguez, hermano de David, ha reclamado una mayor actuación de España: "España debe ser el motor de la denuncia, pero no está haciendo nada".
David y Javier permanecen en la cárcel de Black Beach (Playa Negra), mientras afrontan un procedimiento judicial que la Unión Europea ha calificado de arbitrario. La prisión preventiva en Guinea Ecuatorial tiene una duración inicial de seis meses, prorrogables, pero los dos andaluces van camino de los dos años privados de libertad.
Aarón Marañón, hermano de Javier, ha descrito el estado en el que se encuentran ambos presos y las consecuencias que está teniendo para ellos su permanencia en prisión. "Están hundidos, desmoralizados y desencantados. Esta es una situación injusta, y además peligrosa por problemas físicos, por enfermedades y por el peligro que les lleva estar en una prisión en la que todos los presos están juntos independientemente del delito".
Las familias reclaman una respuesta de España
La situación ha llevado a las familias a reclamar nuevas actuaciones después de las reuniones mantenidas con el Ministerio de Asuntos Exteriores. Manuel Madrid, representante legal de los familiares, ha anunciado que estudian presentar una "reclamación por responsabilidad patrimonial por lo que entendemos que es inacción o funcionamiento de la administración pública".
El padre de David mantiene que su hijo no ha cometido ningún delito y confía en que pueda recuperar la libertad. En declaraciones a Europa Press, Antonio Rodríguez ha señalado: "Él no ha cometido nada irregular, no ha cometido ningún delito, no ha hecho nada, él no se ha llevado dinero. Entonces tiene la esperanza de que pueda ser absuelto". Mientras tanto, David y Javier continúan encarcelados sin que exista todavía una fecha fijada para el juicio.
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