Los equipos de rescate que operan en el Parque Nacional de Komodo, en Indonesia, han localizado el cuerpo sin vida de un niño, todavía sin identificación oficial, así como el pecio del barco en el que naufragó una familia valenciana el pasado 26 de diciembre. La información ha sido confirmada a Europa Press por un portavoz de las familias afectadas.
El hallazgo se produjo en la misma zona donde se perdió la embarcación. A primeras horas de la tarde de este 6 de enero, sobre las 13.00, no existía aún identificación oficial del menor encontrado, según la misma fuente. Tampoco se había aclarado en ese momento si el Gobierno de Indonesia tiene previsto extender la búsqueda de las personas que continúan desaparecidas tras los últimos acontecimientos registrados en el operativo. Fuentes locales apuntan a que se trataría de Mateo, el niño de 9 años desaparecido, hijo de Fernando Martín.
La búsqueda continúa
El naufragio, ocurrido a finales de diciembre en aguas del parque natural indonesio, ha ido dejando una trágica sucesión de hallazgos en los días posteriores. El pasado domingo fue localizado el cuerpo del padre, Fernando Martín, de 44 años, quien ejercía como entrenador del Valencia CF Femenino B. Su cuerpo apareció en la misma área en la que, el lunes 29 de diciembre, se encontró el cadáver de otra menor de 12 años.
Frente a estos desenlaces, también se han confirmado supervivientes. La mujer de Fernando, Andrea Ortuño, fue hallada con vida tras el naufragio. Junto a ella sobrevivió una de sus hijas, que ya se encuentra en España. Sin embargo, la incertidumbre persiste para la familia y para los equipos que siguen atentos a la evolución del caso.
Actualmente, faltan por localizar otros dos niños, ambos varones: uno es hijo de Andrea y otro de Fernando. La aparición del cuerpo del menor sin identificar y del barco siniestrado marca un nuevo y duro capítulo en una búsqueda que continúa rodeada de interrogantes, especialmente sobre su posible ampliación y sobre la identidad definitiva del último cuerpo recuperado.
Mientras tanto, las familias afectadas siguen a la espera de confirmaciones oficiales, en un suceso que ha conmocionado tanto a la comunidad valenciana como al entorno deportivo y que mantiene la atención puesta en las aguas del Parque Nacional de Komodo.




