La actriz malagueña Mónica Cervera, conocida entre otros papeles por interpretar a la hermana de Amador Rivas en la serie La que se avecina, ha salido de la prisión de Alhaurín de la Torre tras cumplir once meses de condena por un delito de lesiones leves al intentar robar una bolsa de cacahuetes y un trozo de queso.
Sobre la experiencia vivida en la cárcel, Cervera ha confesado en el programa La tarde se mueve que “ha sido duro porque no es grato estar en un lugar así. No soy agresiva. He tenido un par de ataques porque me defendí. En este caso fue en defensa propia”.
"Ya no tengo que volver"
“Tengo muchísima vergüenza”, ha añadido la intérprete, que tras estos once meses de infierno considera que ya se ha hecho más que justicia. “Ya no tengo que volver. ¡Estaría bueno! ¡Por un pedazo de queso y un paquete de cacahuetes en un chino!”.
Antes de su ingreso en prisión se conoció la difícil situación por la que pasaba Mónica, que llevaba tiempo viviendo en la calle tras estar casi una década alejada de la televisión. "Da miedo dormir en la intemperie, da miedo, sobre todo para una chica", ha destacado la actriz sobre el tiempo que estuvo durmiendo en un banco.
Nominada en su día al premio Goya a Mejor actriz revelación por su papel en Crimen ferpecto, en televisión participó en series como Manos a la obra o Con dos tacones. En el cine ha trabajado en películas como Piedras, 20 centímetros o Entre vivir y soñar. Su último trabajo fue en el teatro, en La mujer que llegaba a las seis, una adaptación teatral de un cuento de Gabriel García Márquez.
La actriz malagueña Mónica Cervera, conocida entre otros papeles por interpretar a la hermana de Amador Rivas en la serie La que se avecina, ha salido de la prisión de Alhaurín de la Torre tras cumplir once meses de condena por un delito de lesiones leves al intentar robar una bolsa de cacahuetes y un trozo de queso.
Sobre la experiencia vivida en la cárcel, Cervera ha confesado en el programa La tarde se mueve que “ha sido duro porque no es grato estar en un lugar así. No soy agresiva. He tenido un par de ataques porque me defendí. En este caso fue en defensa propia”.
"Ya no tengo que volver"
“Tengo muchísima vergüenza”, ha añadido la intérprete, que tras estos once meses de infierno considera que ya se ha hecho más que justicia. “Ya no tengo que volver. ¡Estaría bueno! ¡Por un pedazo de queso y un paquete de cacahuetes en un chino!”.
Antes de su ingreso en prisión se conoció la difícil situación por la que pasaba Mónica, que llevaba tiempo viviendo en la calle tras estar casi una década alejada de la televisión. "Da miedo dormir en la intemperie, da miedo, sobre todo para una chica", ha destacado la actriz sobre el tiempo que estuvo durmiendo en un banco.
Nominada en su día al premio Goya a Mejor actriz revelación por su papel en Crimen ferpecto, en televisión participó en series como Manos a la obra o Con dos tacones. En el cine ha trabajado en películas como Piedras, 20 centímetros o Entre vivir y soñar. Su último trabajo fue en el teatro, en La mujer que llegaba a las seis, una adaptación teatral de un cuento de Gabriel García Márquez.
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