Adiós a la Peña Colchonera Jerezana: el icono de San Miguel cierra tras casi medio siglo

Paco Ares es uno de los últimos once socios de la emblemática entidad de la Cruz Vieja: “Antes hacíamos zambombas dos días a la semana. Los sábados, dominó y campeonato de mus”

Paco Ares sostiene el escudo del Atlético de Madrid en la Peña Colchonera Jerezana
Paco Ares sostiene el escudo del Atlético de Madrid en la Peña Colchonera Jerezana

Con la silla de espaldas a la pared, recostado y algo desanimado encontramos a Paco Ares. Es mediodía y por la Peña Colchonera Jerezana aún no ha aparecido ningún parroquiano. Él, a punto de cumplir los 30 años en la entidad, es uno de los últimos once socios de esta asociación recreativa dedicada al Club Atlético de Madrid ubicada a los pies de la estatua de Lola Flores.

“Abrir, abrimos todos los días, pero ya no viene casi nadie”, comenta a lavozdelsur.es mientras observa el local, que alberga cuadros, banderines y numerosas fotografías de los eventos en los que ha participado la asociación, con casi medio siglo de historia. Una oferta de trabajo que Paco no ha podido rechazar ha precipitado lo que parecía ser la crónica de una muerte anunciada. “Me duele, imagínate la de momentos que hemos vivido aquí, pero lo que me ha salido es mucho mejor y no puedo quedarme”, añade.

Paco Ares, junto a otro de los socios de la Peña Colchonera Jerezana, durante la entrevista con lavozdelsur.es
Paco Ares, junto a otro de los socios de la Peña Colchonera Jerezana, durante la entrevista con lavozdelsur.es    MANU GARCÍA

La historia comenzó en 1973 cuando un grupo de vecinos del barrio de San Miguel “echaban unos vasos” en un tabanco de la Cruz Vieja ubicado justo enfrente. “Paraban en la taberna cuando volvían de trabajar. Uno de esos días, vieron que la tienda de electricidad que había en este local se cerró y que el sitio se quedó vacío”, cuenta. Fue entonces cuando nació la propuesta. "Cúchame, ¿por qué no cogemos el local y hacemos algo ahí? Como da la casualidad que todos eran colchoneros montaron una peña del Atleti", explica.

Uno de aquellos primeros socios de la Peña Colchonera Jerezana fue Diego, su padre, que regentaba una peluquería contigua al local. Del Atlético de aquella época, subcampeón de Europa y campeón de la Copa Intercontinental 1974, con Reina, Adelardo, Luis Aragonés, Gárate, Irureta o Ufarte, al Atlético del siglo XXI, con la eterna figura de Fernando Torres, que preside uno de los muros de este histórico rincón atlético en la ciudad.

El retrato de Jesús Gil, firmado durante la visita de la peña al Vicente Calderón
El retrato de Jesús Gil, firmado durante la visita de la peña al Vicente Calderón    MANU GARCÍA

Entre los mejores momentos, los encuentros con otras peñas atléticas y los viajes a Madrid, como en la temporada del histórico doblete que dio Liga y Copa del Rey al Atleti en 1996. "Fuimos al Vicente Calderón 120 personas de Jerez. Terminó el partido, cenamos en el estadio y el Presidente nos recibió", dice. Un cuadro que sostiene una fotografía firmada por Jesús Gil lo recuerda. 

Las paredes del local también guardan la visita del club del Manzanares a Jerez, cuando se enfrentó al Xerez Club Deportivo tras el fatídico descenso a Segunda División y, más recientemente, con la presencia del club azulino en Primera durante la temporada 2009-2010. "Aquello fue muy bonito. El partido del Atlético-Xerez coincidió con la zambomba y lo celebramos aquí", recuerda.

Y es que la Peña Colchonera Jerezana no es una peña al uso. Como no podía ser de otra manera, dado los miembros que la forman y el lugar donde se encuentra, una de las pasiones que ha unido a sus socios además del fútbol es el flamenco.

Entre los parroquianos habituales está Antonio Méndez, El Chusco, que aparece pasada las doce y media del mediodía. "Bien no me puede parecer, pero qué vamos a hacerle, con la de pocos socios que había ya", comenta el primo segundo de La Paquera, que ha participado en la Fiesta de la Bulería dedicada al barrio de San Miguel. Paco recuerda con él algunos de los momentos más flamencos de la peña, cuando cada fin de semana era una fiesta.

La barra de la Peña Colchonera Jerezana
La barra de la Peña Colchonera Jerezana    MANU GARCÍA

"Los sábados tenías que echar a la gente porque no había manera de parar. Las comidas que hacíamos eran increíbles. Un ajito, una berza, un arroz o cualquier cosa. Nos juntábamos quince o veinte personas... pero la edad no perdona", explica. También por aquella época, los partidos del Atleti se veían en la sede. "Ya no nos dejan. Nos piden más de 200 euros al mes. Antes pagabas tu Canal + y no había problema, pero ahora no hay otra", se lamenta.

Además del cambio generacional, el hasta ahora regente del local, cree que el centro de Jerez y San Miguel viven un mal momento por la falta de población: "En el barrio no hay gente. Nadie vive aquí. Eso es lo que pasa", dice. Pese a los curiosos que se han acercado "en un momento dado" a tomarse algo, salir adelante les resulta muy difícil. "Sí que ha venido gente de Madrid y ha dicho: ¡Mira la peña del Atleti! Entran y se hacen alguna foto, pero poco más", insiste. 

Paco Ares y Antonio Méndez 'El Chusco' en la Peña Colchonera Jerezana
Paco Ares y Antonio Méndez 'El Chusco' en la Peña Colchonera Jerezana    MANU GARCÍA

 

En una de las dependencias interiores de la peña, Paco enseña la imagen de los integrantes del grupo rociero Los cañeros de la Yedra. "Los de la Macarena no eran nadie al lado de esta gente, eh. Eran un pedazo de grupo", dice. Además de hermanos de la señera cofradía jerezana, motivo que les dio su sobrenombre musical, los cinco artistas eran también miembros de la Peña Colchonera Jerezana en un tiempo en el que rebasaban los 60 socios. "Hubo una época en la que montábamos zambombas dos veces a la semana: martes y viernes. Los sábados tenían campeonato de mus y se jugaba al dominó", recuerda. Estas Navidades, covid mediante, San Miguel añorará otro clásico. Sin zambomba colchonera, la Cruz Vieja pierde otra de sus señas de identidad. 

Paco, que echará el cierre definitivo y entregará las llaves a la propietaria de la finca este próximo jueves, saluda a varios vecinos que se acercan a la puerta. "¿Cómo andáis?", dicen. "Una pena, picha. Pero es que a todas las peñas les pasa esto", dice uno de los socios en la puerta. Pese a que queden unos días, el adiós se lo dieron el pasado fin de semana cuando acudieron a despedirse varios peñistas, entre ellos el socio número uno, de 85 años. Ese sábado tuvo lugar la última partida de dominó. El barrio —lo que queda de él— les echará de menos. 

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Comentarios (1)

Francisco Hace 18 días
Suerte Paco. Buenos recuerdos de la atención y las anchoas que ponías.
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