salud

Sanitarios durmiendo en caravanas por el precio de la vivienda: la imagen en los hospitales andaluces que cada vez es más habitual

UGT reclama que se abra una mesa de negociación en el SAS para estudiar medidas concretas que mejoren las condiciones de vida de la plantilla temporal

  • La situación e el Hospital Costa del Sol de Málaga.

La crisis de la vivienda ha llevado a profesionales sanitarios temporales de Andalucía a una situación límite: dormir en sus coches y furgonetas camperizadas para poder aceptar contratos de trabajo. La denuncia de UGT pone el foco en una realidad que afecta a distintas categorías del Servicio Andaluz de Salud (SAS) y que golpea especialmente a los trabajadores con salarios más bajos, como los de los grupos C1 y C2 sanitarios, celadores y personal de gestión y servicios. La precariedad de sus condiciones de vida ha provocado un profundo malestar entre la plantilla, que pide soluciones a la administración.

Para muchos de estos profesionales, conseguir un contrato puede implicar desplazarse cientos de kilómetros y buscarse la vida para encontrar un lugar donde dormir. Algunos terminan pasando las noches en el aparcamiento del hospital, sin disponer de un alojamiento adecuado durante sus jornadas laborales. UGT advierte de que esta situación se agrava por la falta de instalaciones básicas en determinados centros, donde no siempre hay vestuarios o duchas. También reclama aparcamientos y opciones de alojamiento, además de cafeterías con precios asequibles. Según denuncia el sindicato, hay trabajadores que pasan semanas comiendo bocadillos y recurriendo a comida preparada de supermercado.

  • El Juan Ramón Jiménez de Huelva también deja la misma imagen.
  • -

La situación resulta aún más preocupante por el riesgo de sufrir agresiones mientras los profesionales permanecen en sus vehículos. "No tenemos bastante con que nos peguen, sino que saben que estamos durmiendo en el parking del hospital", advierten desde el colectivo. La falta de recursos para descansar y recuperarse entre turnos se suma así a unas condiciones laborales que dificultan el día a día de quienes aceptan contratos temporales para mantenerse en las bolsas de empleo.

Problemas administrativos

A las dificultades para encontrar alojamiento se añaden los problemas administrativos que afectan a esas listas. UGT denuncia retrasos en su gestión y errores de baremación que pueden tener consecuencias directas sobre la vida de los trabajadores. El sindicato cita el caso de una profesional cuya puntuación apareció por debajo de la que le correspondía, lo que la obligó a aceptar contratos a cientos de kilómetros de su casa. También critica un sistema que, según sostiene, puede restar puntos de un año para otro sin valorar las circunstancias personales ni la trayectoria profesional, y alerta de prácticas relacionadas con la manipulación de autobaremos para agilizar contratos de corta duración.

Ante este panorama, UGT reclama que se abra una mesa de negociación en el SAS para estudiar medidas concretas que mejoren las condiciones de vida de la plantilla temporal. La organización considera que no es aceptable que trabajar en la sanidad pública implique tener que vivir en una caravana o dormir en un vehículo para poder asumir un contrato. Su petición pasa por garantizar recursos básicos y buscar soluciones que permitan a estos profesionales desarrollar su labor sin renunciar a unas condiciones dignas de descanso ni a su vida familiar y social.

La crisis de la vivienda ha llevado a profesionales sanitarios temporales de Andalucía a una situación límite: dormir en sus coches y furgonetas camperizadas para poder aceptar contratos de trabajo. La denuncia de UGT pone el foco en una realidad que afecta a distintas categorías del Servicio Andaluz de Salud (SAS) y que golpea especialmente a los trabajadores con salarios más bajos, como los de los grupos C1 y C2 sanitarios, celadores y personal de gestión y servicios. La precariedad de sus condiciones de vida ha provocado un profundo malestar entre la plantilla, que pide soluciones a la administración.

Para muchos de estos profesionales, conseguir un contrato puede implicar desplazarse cientos de kilómetros y buscarse la vida para encontrar un lugar donde dormir. Algunos terminan pasando las noches en el aparcamiento del hospital, sin disponer de un alojamiento adecuado durante sus jornadas laborales. UGT advierte de que esta situación se agrava por la falta de instalaciones básicas en determinados centros, donde no siempre hay vestuarios o duchas. También reclama aparcamientos y opciones de alojamiento, además de cafeterías con precios asequibles. Según denuncia el sindicato, hay trabajadores que pasan semanas comiendo bocadillos y recurriendo a comida preparada de supermercado.

  • El Juan Ramón Jiménez de Huelva también deja la misma imagen.
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La situación resulta aún más preocupante por el riesgo de sufrir agresiones mientras los profesionales permanecen en sus vehículos. "No tenemos bastante con que nos peguen, sino que saben que estamos durmiendo en el parking del hospital", advierten desde el colectivo. La falta de recursos para descansar y recuperarse entre turnos se suma así a unas condiciones laborales que dificultan el día a día de quienes aceptan contratos temporales para mantenerse en las bolsas de empleo.

Problemas administrativos

A las dificultades para encontrar alojamiento se añaden los problemas administrativos que afectan a esas listas. UGT denuncia retrasos en su gestión y errores de baremación que pueden tener consecuencias directas sobre la vida de los trabajadores. El sindicato cita el caso de una profesional cuya puntuación apareció por debajo de la que le correspondía, lo que la obligó a aceptar contratos a cientos de kilómetros de su casa. También critica un sistema que, según sostiene, puede restar puntos de un año para otro sin valorar las circunstancias personales ni la trayectoria profesional, y alerta de prácticas relacionadas con la manipulación de autobaremos para agilizar contratos de corta duración.

Ante este panorama, UGT reclama que se abra una mesa de negociación en el SAS para estudiar medidas concretas que mejoren las condiciones de vida de la plantilla temporal. La organización considera que no es aceptable que trabajar en la sanidad pública implique tener que vivir en una caravana o dormir en un vehículo para poder asumir un contrato. Su petición pasa por garantizar recursos básicos y buscar soluciones que permitan a estos profesionales desarrollar su labor sin renunciar a unas condiciones dignas de descanso ni a su vida familiar y social.

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