El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha rechazado dimitir este viernes en una rueda de prensa ofrecida en el Ministerio. Puente ha señalado que respeta las peticiones de dimisión, pero que su obligación es estar al frente del mando y aclarar lo sucedido, además de ofrecer explicaciones claras y aportar soluciones. En este sentido, Puente ha manifestado que no va a señalar a un trabajador, aunque insiste en que todo apunta a un fallo humano en el centro de mando de Adif.
El ministro ha comenzado su intervención trasladando su solidaridad a las víctimas del accidente ferroviario de Urda, ocurrido el miércoles, y a sus familiares. "Nuestra primera obligación para con estas personas es acompañarlas, ofrecerles todo el apoyo que necesiten y todas las respuestas que merecen", ha afirmado. Puente ha defendido que esclarecer lo sucedido y determinar las responsabilidades resulta imprescindible para que se haga justicia y para evitar que una tragedia similar vuelva a repetirse. También ha reconocido la preocupación que ha generado el siniestro y ha considerado legítimo que la ciudadanía reclame explicaciones y responsabilidades a sus representantes públicos.
No obstante, ha pedido que las actuaciones se desarrollen con "rigor y proporcionalidad". Sobre las causas del accidente, ha indicado que, por el momento, los indicios apuntan a un fallo en el centro de control de Adif. El Ministerio está analizando los hechos para determinar qué ocurrió, cómo pudo producirse y si existieron deficiencias en los procedimientos de control. Puente ha insistido en que no utilizará a ningún trabajador como escudo ni anticipará responsabilidades antes de que termine la investigación. "Tampoco voy a permitir que se confunda la exigencia de responsabilidades con la necesidad de encontrar rápidamente culpable", ha advertido.
El ministro defiende su asunción de responsabilidades
Puente ha defendido que su manera de asumir responsabilidades consiste en dar explicaciones y permanecer al frente del Ministerio. "No era mi deber estar en el centro de mando aquel martes, pero ahora sí es mi deber estar al mando, para explicar, para revisar y responder todo lo que pueda", ha señalado. El ministro ha asegurado que siente "un dolor inmenso y una enorme tristeza" por las víctimas y sus familias, pero ha añadido que no puede permitir que ese dolor le paralice o le haga perder la perspectiva. También ha defendido que no resulta lógico exigir explicaciones y, al mismo tiempo, criticar que se ofrezcan, aunque sean dolorosas.
El titular de Transportes ha reiterado su confianza en Adif y en sus trabajadores, aunque ha recordado que "nadie es infalible". Ha asumido la responsabilidad de garantizar que los procedimientos funcionen, investigar lo ocurrido y adoptar las medidas necesarias. Si se confirman fallos en los controles o en la organización, ha asegurado que se actuará en consecuencia, y si se determinan responsabilidades individuales, se exigirán por los cauces correspondientes. "La ciudadanía no espera que quienes estemos al frente de las instituciones afirmemos que nunca se cometen errores", ha concluido, antes de comprometerse a ofrecer una cronología precisa de los hechos.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha rechazado dimitir este viernes en una rueda de prensa ofrecida en el Ministerio. Puente ha señalado que respeta las peticiones de dimisión, pero que su obligación es estar al frente del mando y aclarar lo sucedido, además de ofrecer explicaciones claras y aportar soluciones. En este sentido, Puente ha manifestado que no va a señalar a un trabajador, aunque insiste en que todo apunta a un fallo humano en el centro de mando de Adif.
El ministro ha comenzado su intervención trasladando su solidaridad a las víctimas del accidente ferroviario de Urda, ocurrido el miércoles, y a sus familiares. "Nuestra primera obligación para con estas personas es acompañarlas, ofrecerles todo el apoyo que necesiten y todas las respuestas que merecen", ha afirmado. Puente ha defendido que esclarecer lo sucedido y determinar las responsabilidades resulta imprescindible para que se haga justicia y para evitar que una tragedia similar vuelva a repetirse. También ha reconocido la preocupación que ha generado el siniestro y ha considerado legítimo que la ciudadanía reclame explicaciones y responsabilidades a sus representantes públicos.
No obstante, ha pedido que las actuaciones se desarrollen con "rigor y proporcionalidad". Sobre las causas del accidente, ha indicado que, por el momento, los indicios apuntan a un fallo en el centro de control de Adif. El Ministerio está analizando los hechos para determinar qué ocurrió, cómo pudo producirse y si existieron deficiencias en los procedimientos de control. Puente ha insistido en que no utilizará a ningún trabajador como escudo ni anticipará responsabilidades antes de que termine la investigación. "Tampoco voy a permitir que se confunda la exigencia de responsabilidades con la necesidad de encontrar rápidamente culpable", ha advertido.
El ministro defiende su asunción de responsabilidades
Puente ha defendido que su manera de asumir responsabilidades consiste en dar explicaciones y permanecer al frente del Ministerio. "No era mi deber estar en el centro de mando aquel martes, pero ahora sí es mi deber estar al mando, para explicar, para revisar y responder todo lo que pueda", ha señalado. El ministro ha asegurado que siente "un dolor inmenso y una enorme tristeza" por las víctimas y sus familias, pero ha añadido que no puede permitir que ese dolor le paralice o le haga perder la perspectiva. También ha defendido que no resulta lógico exigir explicaciones y, al mismo tiempo, criticar que se ofrezcan, aunque sean dolorosas.
El titular de Transportes ha reiterado su confianza en Adif y en sus trabajadores, aunque ha recordado que "nadie es infalible". Ha asumido la responsabilidad de garantizar que los procedimientos funcionen, investigar lo ocurrido y adoptar las medidas necesarias. Si se confirman fallos en los controles o en la organización, ha asegurado que se actuará en consecuencia, y si se determinan responsabilidades individuales, se exigirán por los cauces correspondientes. "La ciudadanía no espera que quienes estemos al frente de las instituciones afirmemos que nunca se cometen errores", ha concluido, antes de comprometerse a ofrecer una cronología precisa de los hechos.
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