política

La alcaldesa de Conil, gobernando en minoría entre querellas y ceses: "Todo no vale por hacer daño político"

La regidora de AxSí ha roto el tripartito con PP y Siempre Conil, ha cesado a un miembro de su gobierno, ha sido denunciada por un concejal de un antiguo socio y se ha querellado contra otro

  • Inmaculada Sánchez, alcaldesa de Conil , posando frente al ayuntamiento. -

Pregunta. ¿Qué proyectos quiere ver terminados antes de que termine el mandato?

Respuesta. Muchos, que están encaminados. Como la Casa de la Cultura. Conil tiene un serio problema: hay una falta de instalaciones municipales y un déficit de infraestructuras muy grande, desde calles a las que se les ha lavado la cara sin atender al saneamiento, pero tampoco hay teatro, ni Palacio de Congresos, ni caseta municipal... En la Casa de la Cultura había un serio problema de filtraciones que no se atendía y ahora se está atendiendo. Una vez que se procede al arreglo, se ve que la situación es bastante más grave y hay que hacer una modificación presupuestaria y aumentarlo en 50.000 euros, en una cofinanciación entre la Diputación y el Ayuntamiento. También se está actuando en el diseminado. En el recinto ferial del Colorado están culminando trabajos a los que es necesario añadirles más actuaciones. Está en marcha el proyecto del centro cívico en el recinto ferial de Conil. Hay proyectos para arreglar la calle Echegaray, la calle Juan Ramón Jiménez, la calle Benavente o la calle Reyes Católicos, que presentan un déficit importante. A través de inversiones de Diputación se va a realizar un reasfaltado importante en el municipio. Se va a tender al arreglo de una parte del parque de la Atalaya con el plan Cádiz Marcha, está planteada una actuación en la Puerta de la Villa... Estamos con muchos proyectos. Viene un momento importante, el final del trabajo de muchos años. Como equipo de gobierno, además muy reducido, estamos centrados en la gestión.

P. Ha llegado a decir que este mandato ha sido como un "máster acelerado". ¿Qué nota le pondría a su gestión y a la de su gobierno?

R. Ha sido una legislatura sumamente complicada. Empezando por la marcha del interventor, que era muy resolutivo y llevaba toda la vida, hasta la secretaria general, que son figuras importantísimas. Hemos tenido muchas dificultades. A pesar de ello, hemos trabajado intensamente. Se han ordenado muchas cuestiones en la casa. Aquí no se atendían las ofertas de empleo público. Ya tenemos en marcha las bases y el examen saldrá pronto para ofertar cinco plazas de policías locales, que son más que necesarios. El Ayuntamiento de Conil fue creciendo en magnitud, pero no había crecido en número de técnicos ni en recursos humanos. Hay déficit en todas las áreas. A lo largo de esta legislatura se ha ido trabajando intensamente. Son cuestiones que no son visibles para el vecino, pero que son importantes para que el día a día pueda salir adelante. En ese sentido, quizás no haya sido la más populista de las alcaldesas, pero he intentado ser responsable en la gestión. La nota que pongo es alta, a pesar de las muchísimas frustraciones que suceden durante la gestión, porque los procedimientos son lentos.

P. ¿Gobierna mejor con cinco concejales que con mayoría?

R. Con más trabajo, pero con mucha más tranquilidad, infinitamente más. Cuando tienes que sacar algo adelante, que es importante para tu municipio, al final prima la sensatez. Yo entiendo que los 21 concejales que nos sentamos en el pleno queremos lo mejor para el pueblo de Conil, soy una convencida de eso. En ese sentido, el trabajo que se hace desde que se rompe el pacto es un trabajo que da muchísima más tranquilidad y que ocasiona muchísimos menos quebraderos de cabeza. Se trabaja mucho mejor.

  • Inmaculada Sánchez, alcaldesa de Conil, en su despacho.
  • -

P. ¿Era la crónica de una ruptura anunciada? ¿Era de las que veía venir que el tripartito no terminaba el mandato? 

R. Cuando decido pactar, era una convencida de que el mandato llegaba hasta el final. Ya luego, viendo cómo se iban dando los acontecimientos y viendo los egos, los codazos por salir en la foto... te das cuenta de que no iban marchando bien las cosas. De verdad que puse todo de mi parte y aguanté lo que creo que pocas personas pueden aguantar hasta que se hizo del todo insostenible. No fue una decisión sencilla, y por supuesto que tenía que tener el convencimiento de todos los concejales para seguir adelante, porque el trabajo se antojaba más duro. No nos da miedo el trabajo, lo que no queremos son trabas y zancadillas.

P. ¿Hubo algún episodio que precipitara la ruptura o fue un cúmulo?

R. Hubo muchos. Hace poco hablábamos de cómo se resuelve una denuncia contra mi persona por parte de uno de los concejales. Han sido muchas las zancadillas que se han puesto, deslealtades políticas importantes. Como digo, he aguantado todo lo que se pudo aguantar. Es una pena porque el pacto se hizo con mucha ilusión, el pueblo demandaba cambios. El pueblo era y es consciente de las necesidades que tenía y de cómo 28 años de un mismo color político, al final, no estaban dando el resultado que el pueblo de Conil necesitaba y merecía. 

P. ¿La denuncia por prevaricación de un concejal de Siempre Conil ha sido el momento más difícil de este mandato?

R. Ha sido un momento muy duro, y me he mantenido callada hasta que se ha resuelto definitivamente. La denuncia viene a través de un familiar de este concejal, pero es conocedor de que hay informes a los que nos debemos, y que no se puede tampoco venir a pedir qué hay de lo mío. Y se le explica. Pero cuando no se quiere entender, no se entiende. 

P. ¿Cómo tuvo conocimiento del 'caso Almazo' —la construcción presuntamente ilegal en una parcela vinculada al concejal Manuel Almazo—?

R. A través del jefe de la Policía Local. Ese mismo día actué sin ningún tipo de dilación, algo que han podido ver todos los grupos. Tenía clara cuál tenía que ser mi actuación política. Actué sin que me temblase el pulso. Le trasladé —a Manuel Almazo— que le iba a cesar las competencias y ahora la Justicia tendrá que decir si hay caso o no hay caso.

  • Sánchez, durante la entrevista con lavozdelsur.es.
  • -

P. Pero hay un margen de unos días hasta el cese, ¿no?

R. Ese mismo día se le traslada, lo que pasa es que el compañero se encontraba fuera del país. Fue un viernes, dejé pasar el fin de semana porque entendía que lo honesto era decirle personalmente que lo iba a cesar. Pero el lunes, cuando me dice que no regresa del viaje hasta final de la semana, ese mismo día le traslado telefónicamente que voy a cesarlo. 

P. Y después el PP la acusa de ser cómplice de esta actuación y anunció que iba a denunciar a su portavoz...

R. Ya se ha denunciado. Es de muy poca moral venir de ver un expediente, donde vio mi rápida actuación, y tener ya previamente convocada una rueda de prensa para decir que he sido cómplice. Todo no vale en política. Lo que no se puede es agarrar como perro a un hueso por intentar hacer daño político. Todo eso está en manos de la Justicia.

P. Estando en precampaña, ¿espera que esta tensión política vaya a más?

R. El resto de grupos están en precampaña, pero yo estoy dedicada a la gestión, que es a lo que me tengo que dedicar. Y cuando llegue el mes antes de las municipales, haremos campaña electoral. Mi campaña es la gestión, el día a día. No voy a aceptar juegos sucios como los que acabamos de comentar, pero cada uno es libre de ejercer la política como la entienda, dentro de unos límites éticos y morales, que son los que tienen que primar.

P. ¿Tiene la espinita de no haber podido aprobar Presupuestos?

R. Este ayuntamiento tiene un déficit de financiación que se extiende a lo largo de muchos años. El presupuesto es de 25 millones de euros, de los cuales 15 millones van al capítulo 1, al pago de nóminas. Y en el presupuesto que venimos prorrogando desde 2021 hay una dotación de 12 millones para el capítulo 1. Con lo cual, hay que suplementar crédito para llegar a cubrir las nóminas del ayuntamiento. Tenemos muchos problemas. El IBI es de hace 20 años, no se ha subido. El agua la paga el ayuntamiento más cara en alta que la paga el contribuyente. El recibo de basuras viene siendo el mismo desde hace muchos años, lo que un vecino de Conil paga al año es lo que paga un vecino de los pueblos vecinos cada dos meses. La basura nos cuesta recogerla más de siete millones de euros y se recaudan algo más de dos millones. Todo eso hace que haya cierto desequilibrio. A ningún político le gusta subir los impuestos, pero es cierto que todo eso dificulta las inversiones y poder contar con un presupuesto. A eso hay que añadir que hay un déficit importante de técnicos, por lo que hacer la previsión del capítulo 1 para el presupuesto se antoja una tarea imposible. Las inversiones que se hagan en el municipio tienen que venir con financiación de otras Administraciones. Tenemos un problema muy grande con la depuración de las aguas en Conil, que se viene arrastrando desde el año 2010, donde se declara de interés de la comunidad autónoma. Estamos en 2026 y no está todavía ni el proyecto. Son muchas las vicisitudes, pero a problemas, soluciones, que es para lo que estamos los políticos.

  • La alcaldesa de Conil, en un momento de la charla con este periódico.
  • -

P. ¿Y por dónde pasa esa solución?

R. Por dotar de técnicos a este ayuntamiento, por sacar ofertas de empleo público que se han dejado durante muchísimos años, por adaptar la RPT (Relación de Puestos de Trabajo) del ayuntamiento... Son cuestiones que son lentas, que no se hacen de un día para otro. Lo más positivo que tiene Conil es que es un pueblo sin deuda financiera, y eso es complicado de ver. Quiero plasmar lo bueno y lo malo, pero está claro que una legislatura es insuficiente para arreglar la casa.

P. ¿Tiene ya decidido si va a optar a la reelección como alcaldesa?

R. Me voy a poner a disposición de mi partido, y además lo entiendo así porque tiene que ser un proyecto de dos legislaturas. Yo no entiendo que en la política haya que eternizarse, pero un mínimo de ocho años en la Administración es imprescindible. La Administración es muy garantista, los procesos son frustrantemente lentos y en una legislatura no da tiempo suficiente para llevar a cabo los planteamientos que tenemos. Si mi partido así lo entiende, voy a optar a la reelección. A pesar de que no ha sido la legislatura más sencilla, me muestro bastante optimista y creo que, al final, el trabajo da sus frutos.

P. ¿Y si el resultado la obliga a pactar de nuevo? ¿Miraría a los mismos socios?

R. Tendríamos que mirar muchas cosas y, en este caso, la experiencia nos avalaría. Como dicen, la experiencia es un grado, un grado acelerado en mi caso, porque han sido años de muchísimo aprendizaje. 

Pregunta. ¿Qué proyectos quiere ver terminados antes de que termine el mandato?

Respuesta. Muchos, que están encaminados. Como la Casa de la Cultura. Conil tiene un serio problema: hay una falta de instalaciones municipales y un déficit de infraestructuras muy grande, desde calles a las que se les ha lavado la cara sin atender al saneamiento, pero tampoco hay teatro, ni Palacio de Congresos, ni caseta municipal... En la Casa de la Cultura había un serio problema de filtraciones que no se atendía y ahora se está atendiendo. Una vez que se procede al arreglo, se ve que la situación es bastante más grave y hay que hacer una modificación presupuestaria y aumentarlo en 50.000 euros, en una cofinanciación entre la Diputación y el Ayuntamiento. También se está actuando en el diseminado. En el recinto ferial del Colorado están culminando trabajos a los que es necesario añadirles más actuaciones. Está en marcha el proyecto del centro cívico en el recinto ferial de Conil. Hay proyectos para arreglar la calle Echegaray, la calle Juan Ramón Jiménez, la calle Benavente o la calle Reyes Católicos, que presentan un déficit importante. A través de inversiones de Diputación se va a realizar un reasfaltado importante en el municipio. Se va a tender al arreglo de una parte del parque de la Atalaya con el plan Cádiz Marcha, está planteada una actuación en la Puerta de la Villa... Estamos con muchos proyectos. Viene un momento importante, el final del trabajo de muchos años. Como equipo de gobierno, además muy reducido, estamos centrados en la gestión.

P. Ha llegado a decir que este mandato ha sido como un "máster acelerado". ¿Qué nota le pondría a su gestión y a la de su gobierno?

R. Ha sido una legislatura sumamente complicada. Empezando por la marcha del interventor, que era muy resolutivo y llevaba toda la vida, hasta la secretaria general, que son figuras importantísimas. Hemos tenido muchas dificultades. A pesar de ello, hemos trabajado intensamente. Se han ordenado muchas cuestiones en la casa. Aquí no se atendían las ofertas de empleo público. Ya tenemos en marcha las bases y el examen saldrá pronto para ofertar cinco plazas de policías locales, que son más que necesarios. El Ayuntamiento de Conil fue creciendo en magnitud, pero no había crecido en número de técnicos ni en recursos humanos. Hay déficit en todas las áreas. A lo largo de esta legislatura se ha ido trabajando intensamente. Son cuestiones que no son visibles para el vecino, pero que son importantes para que el día a día pueda salir adelante. En ese sentido, quizás no haya sido la más populista de las alcaldesas, pero he intentado ser responsable en la gestión. La nota que pongo es alta, a pesar de las muchísimas frustraciones que suceden durante la gestión, porque los procedimientos son lentos.

P. ¿Gobierna mejor con cinco concejales que con mayoría?

R. Con más trabajo, pero con mucha más tranquilidad, infinitamente más. Cuando tienes que sacar algo adelante, que es importante para tu municipio, al final prima la sensatez. Yo entiendo que los 21 concejales que nos sentamos en el pleno queremos lo mejor para el pueblo de Conil, soy una convencida de eso. En ese sentido, el trabajo que se hace desde que se rompe el pacto es un trabajo que da muchísima más tranquilidad y que ocasiona muchísimos menos quebraderos de cabeza. Se trabaja mucho mejor.

  • Inmaculada Sánchez, alcaldesa de Conil, en su despacho.
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P. ¿Era la crónica de una ruptura anunciada? ¿Era de las que veía venir que el tripartito no terminaba el mandato? 

R. Cuando decido pactar, era una convencida de que el mandato llegaba hasta el final. Ya luego, viendo cómo se iban dando los acontecimientos y viendo los egos, los codazos por salir en la foto... te das cuenta de que no iban marchando bien las cosas. De verdad que puse todo de mi parte y aguanté lo que creo que pocas personas pueden aguantar hasta que se hizo del todo insostenible. No fue una decisión sencilla, y por supuesto que tenía que tener el convencimiento de todos los concejales para seguir adelante, porque el trabajo se antojaba más duro. No nos da miedo el trabajo, lo que no queremos son trabas y zancadillas.

P. ¿Hubo algún episodio que precipitara la ruptura o fue un cúmulo?

R. Hubo muchos. Hace poco hablábamos de cómo se resuelve una denuncia contra mi persona por parte de uno de los concejales. Han sido muchas las zancadillas que se han puesto, deslealtades políticas importantes. Como digo, he aguantado todo lo que se pudo aguantar. Es una pena porque el pacto se hizo con mucha ilusión, el pueblo demandaba cambios. El pueblo era y es consciente de las necesidades que tenía y de cómo 28 años de un mismo color político, al final, no estaban dando el resultado que el pueblo de Conil necesitaba y merecía. 

P. ¿La denuncia por prevaricación de un concejal de Siempre Conil ha sido el momento más difícil de este mandato?

R. Ha sido un momento muy duro, y me he mantenido callada hasta que se ha resuelto definitivamente. La denuncia viene a través de un familiar de este concejal, pero es conocedor de que hay informes a los que nos debemos, y que no se puede tampoco venir a pedir qué hay de lo mío. Y se le explica. Pero cuando no se quiere entender, no se entiende. 

P. ¿Cómo tuvo conocimiento del 'caso Almazo' —la construcción presuntamente ilegal en una parcela vinculada al concejal Manuel Almazo—?

R. A través del jefe de la Policía Local. Ese mismo día actué sin ningún tipo de dilación, algo que han podido ver todos los grupos. Tenía clara cuál tenía que ser mi actuación política. Actué sin que me temblase el pulso. Le trasladé —a Manuel Almazo— que le iba a cesar las competencias y ahora la Justicia tendrá que decir si hay caso o no hay caso.

  • Sánchez, durante la entrevista con lavozdelsur.es.
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P. Pero hay un margen de unos días hasta el cese, ¿no?

R. Ese mismo día se le traslada, lo que pasa es que el compañero se encontraba fuera del país. Fue un viernes, dejé pasar el fin de semana porque entendía que lo honesto era decirle personalmente que lo iba a cesar. Pero el lunes, cuando me dice que no regresa del viaje hasta final de la semana, ese mismo día le traslado telefónicamente que voy a cesarlo. 

P. Y después el PP la acusa de ser cómplice de esta actuación y anunció que iba a denunciar a su portavoz...

R. Ya se ha denunciado. Es de muy poca moral venir de ver un expediente, donde vio mi rápida actuación, y tener ya previamente convocada una rueda de prensa para decir que he sido cómplice. Todo no vale en política. Lo que no se puede es agarrar como perro a un hueso por intentar hacer daño político. Todo eso está en manos de la Justicia.

P. Estando en precampaña, ¿espera que esta tensión política vaya a más?

R. El resto de grupos están en precampaña, pero yo estoy dedicada a la gestión, que es a lo que me tengo que dedicar. Y cuando llegue el mes antes de las municipales, haremos campaña electoral. Mi campaña es la gestión, el día a día. No voy a aceptar juegos sucios como los que acabamos de comentar, pero cada uno es libre de ejercer la política como la entienda, dentro de unos límites éticos y morales, que son los que tienen que primar.

P. ¿Tiene la espinita de no haber podido aprobar Presupuestos?

R. Este ayuntamiento tiene un déficit de financiación que se extiende a lo largo de muchos años. El presupuesto es de 25 millones de euros, de los cuales 15 millones van al capítulo 1, al pago de nóminas. Y en el presupuesto que venimos prorrogando desde 2021 hay una dotación de 12 millones para el capítulo 1. Con lo cual, hay que suplementar crédito para llegar a cubrir las nóminas del ayuntamiento. Tenemos muchos problemas. El IBI es de hace 20 años, no se ha subido. El agua la paga el ayuntamiento más cara en alta que la paga el contribuyente. El recibo de basuras viene siendo el mismo desde hace muchos años, lo que un vecino de Conil paga al año es lo que paga un vecino de los pueblos vecinos cada dos meses. La basura nos cuesta recogerla más de siete millones de euros y se recaudan algo más de dos millones. Todo eso hace que haya cierto desequilibrio. A ningún político le gusta subir los impuestos, pero es cierto que todo eso dificulta las inversiones y poder contar con un presupuesto. A eso hay que añadir que hay un déficit importante de técnicos, por lo que hacer la previsión del capítulo 1 para el presupuesto se antoja una tarea imposible. Las inversiones que se hagan en el municipio tienen que venir con financiación de otras Administraciones. Tenemos un problema muy grande con la depuración de las aguas en Conil, que se viene arrastrando desde el año 2010, donde se declara de interés de la comunidad autónoma. Estamos en 2026 y no está todavía ni el proyecto. Son muchas las vicisitudes, pero a problemas, soluciones, que es para lo que estamos los políticos.

  • La alcaldesa de Conil, en un momento de la charla con este periódico.
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P. ¿Y por dónde pasa esa solución?

R. Por dotar de técnicos a este ayuntamiento, por sacar ofertas de empleo público que se han dejado durante muchísimos años, por adaptar la RPT (Relación de Puestos de Trabajo) del ayuntamiento... Son cuestiones que son lentas, que no se hacen de un día para otro. Lo más positivo que tiene Conil es que es un pueblo sin deuda financiera, y eso es complicado de ver. Quiero plasmar lo bueno y lo malo, pero está claro que una legislatura es insuficiente para arreglar la casa.

P. ¿Tiene ya decidido si va a optar a la reelección como alcaldesa?

R. Me voy a poner a disposición de mi partido, y además lo entiendo así porque tiene que ser un proyecto de dos legislaturas. Yo no entiendo que en la política haya que eternizarse, pero un mínimo de ocho años en la Administración es imprescindible. La Administración es muy garantista, los procesos son frustrantemente lentos y en una legislatura no da tiempo suficiente para llevar a cabo los planteamientos que tenemos. Si mi partido así lo entiende, voy a optar a la reelección. A pesar de que no ha sido la legislatura más sencilla, me muestro bastante optimista y creo que, al final, el trabajo da sus frutos.

P. ¿Y si el resultado la obliga a pactar de nuevo? ¿Miraría a los mismos socios?

R. Tendríamos que mirar muchas cosas y, en este caso, la experiencia nos avalaría. Como dicen, la experiencia es un grado, un grado acelerado en mi caso, porque han sido años de muchísimo aprendizaje. 

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