Los bombardeos de Estados Unidos en Oriente Medio abren una crisis en la Unión Europea

Varias voces –entre las que está el presidente del Consejo Europeo, el portugués Antonio Costa– reprochan a la presidenta Von der Leyen su cuestionamiento "del viejo orden mundial" y ponen el respeto a la legalidad internacional como pilar intocable

Ursula von der Leyen, durante una intervención en el Parlamento Europeo.
10 de marzo de 2026 a las 20:27h

Es recurrente constatar, cuando surge un problema importante en el ámbito internacional –caso, por ejemplo, de los bombardeos sobre Irán–, que la Unión Europea (UE) no tiene una voz propia y que eso, a su vez, supone otro problema. Hay que tener en cuenta que la UE está formada por 27 países... con todo lo que eso supone, pero esta vez parece que el posicionamientos de la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen puede deriva incluso en una crisis entre los socios y (algunos de) los socios, a su vez, con líderes comunitarios.

Diez días después del inicio del nuevo conflicto en Oriente Medio, Von der Leyen ha señalado que "Europa no puede seguir siendo la guardiana del viejo orden mundial, de un mundo que se ha ido y no volverá. No podemos confiar en ese orden mundial como la única forma de defender nuestros intereses ni asumir que sus normas nos protegerán de las complejas amenazas a las que nos enfrentamos. Necesitamos construir nuestro propio camino europeo y encontrar nuevas formas de cooperar con nuestros socios" y, por supuesto, ha comenzado a recibir críticas... críticas que, con toda seguridad, hubiera recibido también –eso sí, de otros ámbitos políticos totalmente distintos– si hubiera lanzado un alegato a favor del escrupuloso respeto a la legislación internacional. "No derramaría una lágrima por el régimen iraní, que durante años ha masacrado a su pueblo", dijo también la presidenta de la Comisión, sin realizar condena alguna a los bombardeos.

Estas palabras han tenido rápida respuesta. Desde Europa, dos voces críticas sobresalen por encima del resto, la del presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, y la de la comisaria de Competencia, Teresa Ribera. Costa ha sido rotundo al afirmar que la UE debe defender "el orden internacional basado en normas", mientras Ribera no comparte ni el contenido ni tampoco las formas de Von der Layen, ya que considera que la posición de la UE debe ser fijada por el Consejo, no por la Comisión y que, en cualquier caso "el respeto a la legalidad internacional es una premisa fundamental", algo que contrapuso a las palabras de la presidenta de la Comisión, a las que calificó como "una reflexión en voz alta con las que se puede estar de acuerdo o discrepar".

Pero hay volver a Costa, que ha señalado que "este mundo multipolar requiere soluciones multilaterales, no esferas de influencia, donde la política de poder sustituye al derecho internacional", unas palabras un tanto ambiguas, si bien luego 'bajó' a tierra para hablar de las tres superpotencias: "conocemos la nueva realidad, una realidad en la que Rusia viola la paz; China perturba el comercio y Estados Unidos cuestiona el orden internacional basado en las reglas".

También tuvo unas palabras el ministro de Exteriores del Gobierno español, José Manuel Albares, haciendo un juego de palabras, dijo que "la alternativa al orden internacional es el desorden internacional". 

Pedro Sánchez y Viktor Orban

 Lo cierto es que Ursula von der Leyen ha copado la actualidad por partida doble. Una información de El Mundo, citando fuentes cercanas a la dirigente de la UE, mantiene que, en algún momento, la presidenta de la UE habría afirmado "tengo dos problemas en el Consejo: Sánchez y Orban (Viktor, el presidente húngaro)". La cuestión, para la presidenta, radicaría en que ambos toman decisiones en el seno europeo pensando en obtener réditos electorales en sus propios países. Sea como sea, es un hecho que la estrecha relación que Pedro Sánchez mantenía con Von der Leyen durante su primer mandato hace mucho que pasó a la historia.

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Carlos Piedras

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