El impacto de la guerra en Oriente Medio empieza a generar inquietud en el sector turístico andaluz, especialmente por el cierre del espacio aéreo en varias zonas del conflicto, una situación que podría afectar a la llegada de visitantes internacionales en los próximos meses. A pocas semanas de la Semana Santa, uno de los momentos clave del calendario turístico en Andalucía, las autoridades del sector observan con cautela la evolución del conflicto bélico y sus posibles consecuencias en la conectividad aérea.
El consejero de Turismo de la Junta de Andalucía, Arturo Bernal, ha señalado al respecto que confía en que la situación mejore antes de esas fechas, aunque ha reconocido que el escenario sigue siendo incierto. Según ha explicado, espera que "el espacio aéreo esté abierto ya en un mes aproximadamente", aunque ha advertido que, "si el conflicto escala mucho más y dura más en el tiempo", el impacto podría ser mayor en el turismo, especialmente de cara a la temporada de verano.
Bernal ha detallado que algunos de los mercados turísticos lejanos incluidos en la estrategia para atraer viajeros internacionales se encuentran actualmente afectados por las restricciones aéreas. En ese sentido, ha apuntado que "Oriente Medio, el Golfo Pérsico y todo el Asia-Pacífico están cerrados y de momento no podemos recibir turistas de esa zona", lo que limita temporalmente la llegada de visitantes procedentes de regiones consideradas estratégicas para el crecimiento del turismo internacional.
Incertidumbre en el sector turístico ante la evolución del conflicto
A pesar de esta situación, el responsable de Turismo ha recordado que la Semana Santa andaluza depende en gran medida del turismo nacional, lo que podría amortiguar parte del impacto inmediato del conflicto. No obstante, ha insistido en que la evolución de la guerra será determinante para el comportamiento del mercado internacional en los próximos meses, especialmente si las restricciones aéreas se mantienen o se amplían.
El consejero ha advertido de que una prolongación del conflicto podría afectar con mayor intensidad a la campaña estival, uno de los periodos más importantes para el sector. Según ha indicado, "si el conflicto se escala mucho más y dura más en el tiempo, tendremos una afectación mayor ya de cara al verano, que es una época especialmente sensible precisamente para ese mercado emisor".
Interrupción de la alta velocidad entre Málaga y Madrid
A esta incertidumbre internacional se suma, además, un problema de conectividad dentro de España. Bernal se ha referido a la interrupción de la alta velocidad entre Málaga y Madrid debido a las obras de reparación de un talud en Álora, una situación que obliga a completar parte del trayecto en autobús. Sobre esto, ha afirmado que "habría motivos para el optimismo si viéramos que las obras que se tienen que hacer en esa reconexión de la vía férrea que se ha roto a la altura de Álora avanzaran a buen ritmo".
El responsable autonómico ha lamentado lo que ha definido como una "desconexión total", al considerar que el servicio alternativo no resulta atractivo para los visitantes. Según ha explicado, el autobús "no es utilizado mayoritariamente por los turistas", y ha señalado que "un visitante, si tiene alguna duda en relación con el territorio, no solamente de seguridad, sino de la propia movilidad, elige otro destino, y es lo que nos está pasando".
Bernal también ha mostrado dudas sobre la capacidad de recuperar reservas de última hora, al considerar que "no va a haber tiempo suficiente" para impulsarlas y ha recordado que estas suelen "decantar 5 o 6 puntos porcentuales en ocupación". Finalmente, ha concluido que "este es el escaparate, es la puerta de entrada del año turístico y no lo empezamos con las mejores garantías".



