Ediciones:

Seguir en Discover

economía

El precio de la bombona de butano, el más bajo registrado en España desde 2024

La tarifa se mantendrá sin cambios hasta mediados de julio, cuando el Gobierno tiene prevista una nueva revisión tras haber aplicado ventajas fiscales este junio

  • Una bombona de butano.

El precio de la bombona de butano ha dado un respiro a los consumidores españoles durante este mes de junio. El importe máximo de la clásica botella se sitúa en 15,39 euros, después de registrar un descenso de casi el 6%. Se trata del nivel más bajo alcanzado desde 2024, aunque esta rebaja podría tener una duración limitada.

La tarifa vigente permanecerá sin cambios hasta mediados de julio, momento en el que el Gobierno llevará a cabo una nueva revisión. El panorama, sin embargo, podría ser diferente entonces. Las ventajas fiscales temporales que han contribuido a reducir el coste de la bombona finalizarán el próximo 30 de junio.

La bajada se ha producido gracias a la reducción del IVA al 10% y a la supresión del impuesto especial sobre hidrocarburos. Dos medidas que han permitido contener el precio que pagan las familias pese a la evolución del mercado internacional.

Sin esas exenciones, el resultado habría sido muy distinto. El precio del gas ha aumentado más de un 74% en el mercado mundial y el transporte marítimo también se ha encarecido. En esas circunstancias, y sin el apoyo de las medidas fiscales, el coste de la bombona habría subido en lugar de descender.

La siguiente revisión será, por tanto, determinante. El final de las exenciones fiscales hace prever un cambio en la tarifa para los consumidores. La normativa establece que el precio no puede variar más de un 5% en cada actualización. En esta ocasión, no obstante, la reducción ha sido ligeramente superior debido precisamente a la aplicación de esas ventajas tributarias.

Una cuarta parte de las viviendas usan bombonas de butano en España

El alivio económico llega en un momento en el que el uso del gas en bombona continúa perdiendo presencia en España. Durante los últimos años, el consumo de butano ha descendido más de un 12%, una tendencia relacionada con la extensión de las redes de gas natural y con el cambio de muchos hogares hacia la electricidad.

También ha influido la implantación de sistemas de calefacción más modernos, como las bombas de calor. Actualmente, solo una cuarta parte de las viviendas españolas continúa utilizando bombonas de butano. El gas natural, por su parte, ya está presente en casi la mitad de los hogares.

La evolución histórica del precio refleja importantes oscilaciones. En enero de 2020, la bombona costaba 13,37 euros, una cifra muy inferior a la actual. El importe fue aumentando hasta alcanzar en el verano de 2022 un máximo de 19,55 euros.

Desde aquel pico, el precio ha ido descendiendo gradualmente, aunque todavía permanece por encima de los niveles anteriores a la crisis. Entre los últimos cambios registrados figuran los 16,14 euros de mayo de 2024, los 15,34 euros de julio de ese mismo año, los 16,27 euros de septiembre de 2025 y los actuales 15,39 euros, fijados en mayo de 2026 y vigentes durante este mes de junio.

Los consumidores tendrán que esperar ahora a la próxima revisión para comprobar cómo afecta el final de las medidas fiscales. 

El precio de la bombona de butano ha dado un respiro a los consumidores españoles durante este mes de junio. El importe máximo de la clásica botella se sitúa en 15,39 euros, después de registrar un descenso de casi el 6%. Se trata del nivel más bajo alcanzado desde 2024, aunque esta rebaja podría tener una duración limitada.

La tarifa vigente permanecerá sin cambios hasta mediados de julio, momento en el que el Gobierno llevará a cabo una nueva revisión. El panorama, sin embargo, podría ser diferente entonces. Las ventajas fiscales temporales que han contribuido a reducir el coste de la bombona finalizarán el próximo 30 de junio.

La bajada se ha producido gracias a la reducción del IVA al 10% y a la supresión del impuesto especial sobre hidrocarburos. Dos medidas que han permitido contener el precio que pagan las familias pese a la evolución del mercado internacional.

Sin esas exenciones, el resultado habría sido muy distinto. El precio del gas ha aumentado más de un 74% en el mercado mundial y el transporte marítimo también se ha encarecido. En esas circunstancias, y sin el apoyo de las medidas fiscales, el coste de la bombona habría subido en lugar de descender.

La siguiente revisión será, por tanto, determinante. El final de las exenciones fiscales hace prever un cambio en la tarifa para los consumidores. La normativa establece que el precio no puede variar más de un 5% en cada actualización. En esta ocasión, no obstante, la reducción ha sido ligeramente superior debido precisamente a la aplicación de esas ventajas tributarias.

Una cuarta parte de las viviendas usan bombonas de butano en España

El alivio económico llega en un momento en el que el uso del gas en bombona continúa perdiendo presencia en España. Durante los últimos años, el consumo de butano ha descendido más de un 12%, una tendencia relacionada con la extensión de las redes de gas natural y con el cambio de muchos hogares hacia la electricidad.

También ha influido la implantación de sistemas de calefacción más modernos, como las bombas de calor. Actualmente, solo una cuarta parte de las viviendas españolas continúa utilizando bombonas de butano. El gas natural, por su parte, ya está presente en casi la mitad de los hogares.

La evolución histórica del precio refleja importantes oscilaciones. En enero de 2020, la bombona costaba 13,37 euros, una cifra muy inferior a la actual. El importe fue aumentando hasta alcanzar en el verano de 2022 un máximo de 19,55 euros.

Desde aquel pico, el precio ha ido descendiendo gradualmente, aunque todavía permanece por encima de los niveles anteriores a la crisis. Entre los últimos cambios registrados figuran los 16,14 euros de mayo de 2024, los 15,34 euros de julio de ese mismo año, los 16,27 euros de septiembre de 2025 y los actuales 15,39 euros, fijados en mayo de 2026 y vigentes durante este mes de junio.

Los consumidores tendrán que esperar ahora a la próxima revisión para comprobar cómo afecta el final de las medidas fiscales. 

COMENTARIOS