Ediciones:

Seguir en Discover

economía

¿Diésel o gasolina? Así cambian los descuentos en los carburantes desde este 1 de septiembre

Entra en vigor la cláusula de salvaguarda que el Gobierno introdujo en el Plan de Respuesta anticrisis del 29 de junio

  • Un empleado de una gasolinera, cambiando los precios. -

Septiembre llega con cambios en la fiscalidad de los carburantes que afectarán de manera diferente a los conductores. Desde este próximo martes, 1 de septiembre, el gasóleo contará con una rebaja extraordinaria de 20 céntimos por litro en el impuesto de hidrocarburos, mientras que la gasolina tendrá un descuento de cinco céntimos.

La medida supone duplicar la bonificación aplicada al diésel durante agosto, cuando la rebaja era de 10 céntimos por litro. El motivo está en la evolución del precio de este carburante, que se encareció un 15,7% durante el mes de julio, superando el umbral establecido por el Gobierno para activar la cláusula de salvaguarda.

Para la gasolina, el escenario es diferente. La rebaja fiscal pasa de los 10 céntimos por litro aplicados en agosto a cinco céntimos durante septiembre, en línea con el calendario de retirada progresiva de las ayudas aprobado por el Ejecutivo.

Así funciona la cláusula de salvaguarda

El mecanismo quedó recogido en el real decreto ley aprobado a finales de junio, que reformuló las ayudas a los carburantes que estaban vigentes desde marzo. El IVA volvió al tipo general del 21% y las bonificaciones se concentraron en el impuesto de hidrocarburos, con una reducción progresiva: 15 céntimos por litro en julio, 10 céntimos en agosto y cinco céntimos en septiembre.

El Gobierno estableció, no obstante, una excepción para evitar que esa retirada de las ayudas coincidiera con un fuerte repunte de los precios. Si el IPC de la gasolina o el gasóleo superaba el 15% en junio o julio, se activaría una rebaja extraordinaria.

En junio no se alcanzó ese umbral y el calendario siguió adelante. Sin embargo, el incremento del 15,7% registrado por el gasóleo en julio provocó que la cláusula se activara automáticamente para septiembre. La gasolina, cuyo precio aumentó un 7,3%, quedó fuera de este mecanismo.

El dato adelantado de inflación de agosto apunta además a un nuevo incremento de los precios de los carburantes, aunque todavía no se ha cuantificado hasta la publicación del indicador completo. La normativa, en cualquier caso, no contempla que esta subida pueda activar nuevas bonificaciones para septiembre.

Septiembre llega con cambios en la fiscalidad de los carburantes que afectarán de manera diferente a los conductores. Desde este próximo martes, 1 de septiembre, el gasóleo contará con una rebaja extraordinaria de 20 céntimos por litro en el impuesto de hidrocarburos, mientras que la gasolina tendrá un descuento de cinco céntimos.

La medida supone duplicar la bonificación aplicada al diésel durante agosto, cuando la rebaja era de 10 céntimos por litro. El motivo está en la evolución del precio de este carburante, que se encareció un 15,7% durante el mes de julio, superando el umbral establecido por el Gobierno para activar la cláusula de salvaguarda.

Para la gasolina, el escenario es diferente. La rebaja fiscal pasa de los 10 céntimos por litro aplicados en agosto a cinco céntimos durante septiembre, en línea con el calendario de retirada progresiva de las ayudas aprobado por el Ejecutivo.

Así funciona la cláusula de salvaguarda

El mecanismo quedó recogido en el real decreto ley aprobado a finales de junio, que reformuló las ayudas a los carburantes que estaban vigentes desde marzo. El IVA volvió al tipo general del 21% y las bonificaciones se concentraron en el impuesto de hidrocarburos, con una reducción progresiva: 15 céntimos por litro en julio, 10 céntimos en agosto y cinco céntimos en septiembre.

El Gobierno estableció, no obstante, una excepción para evitar que esa retirada de las ayudas coincidiera con un fuerte repunte de los precios. Si el IPC de la gasolina o el gasóleo superaba el 15% en junio o julio, se activaría una rebaja extraordinaria.

En junio no se alcanzó ese umbral y el calendario siguió adelante. Sin embargo, el incremento del 15,7% registrado por el gasóleo en julio provocó que la cláusula se activara automáticamente para septiembre. La gasolina, cuyo precio aumentó un 7,3%, quedó fuera de este mecanismo.

El dato adelantado de inflación de agosto apunta además a un nuevo incremento de los precios de los carburantes, aunque todavía no se ha cuantificado hasta la publicación del indicador completo. La normativa, en cualquier caso, no contempla que esta subida pueda activar nuevas bonificaciones para septiembre.

COMENTARIOS