Más uva, menos precio: el kilo en el Marco de Jerez ronda los 80 céntimos
El año pasado se pagó sobre el euro, aunque hay que tener en cuenta que esta vendimia, con 60 millones de kilos, ha sido muy aceptable, nada que ver con los 34,5 millones de 2025 debido al mildiu
Ha terminado la vendimia y llega el momento de pagar y cobrar la uva. Las bodegas del Marco de Jerez están ofreciendo por la uva unos ochenta céntimos el kilo. Ese es el precio que ha recomendado, por ejemplo, la patronal Fedejerez a sus asociados. En la comarca de Jerez no hay precios, digamos, oficiales, son orientativos, ya que no hay una interprofesional en la que estén representados todos los sectores y que los regule. De hecho, en numerosas ocasiones, las viticultores entregan la uva en los lagares y no tienen una idea exacta de a cuánto les van a pagar el fruto. Habitualmente no supone más que un pequeño contratiempo, ellos tienen que entregar en los lagares cuando lo 'pide' el fruto y ya cobrarán cuando haya acuerdo.
La campaña pasada, el precio de la uva estuvo en el euro/kilo, incluso en algunos casos en 1,05 euros. Pero hay que tener en cuenta la importantes diferencia que hay en las producciones finales de cada una de las vendimias: en 2026 la vendimia se ha cerrado con un volumen de 60 millones de kilos, muy por encima de los 34,5 millones que se recogieron el año pasado, una campaña marcada por la epidemia de mildiu y el fuerte calor en días clave para la uva.
Estamos hablando, claro está, del precio que cobran los viticultores independientes, que son los que entregan directamente uva. Los viticultores cooperativistas suelen cobrar ahora un adelanto y luego ya liquidan dentro de unos meses en función del precio al que se venda la bota de mosto. Los precios de la uva no determinan exactamente el precio que tendrá más adelante la bota de mosto, pero lógicamente, también son orientativos. Los viticultores, a veces, además acuerdan algún tipo de suplemento con las bodegas en función de determinadas prácticas y objetivos (que pueden ir desde un mayor grado a prácticas ecológicas o incluso el transporte) que pueden tirar ligeramente para arriba de los precios.
Antiguamente se decía que la configuración del sector productor del Marco de Jerez estaba constituida por tres tercios imperfectos entre viticultores independientes, cooperativistas y bodegas. Hoy en día las cooperativas controlan casi la mitad de la producción, las bodegas siguen con 'su' tercio y los independientes representan aproximadamente un 20% de la producción. Ese cambio se produjo después de que bastantes independientes decidieran 'refugiarse' en las cooperativas durante las guerras de precios que se han vivido las dos últimas décadas.
Un racimo de uva PX los últimos días de vendimia, en Viña Esteve, de Gonzalez Byass.
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JUAN CARLOS TORO
En conversación informal, los bodegueros estiman que la temporada que ahora se inicia debería ser tranquila, consideran que esos 80 céntimos/kilo son muy razonables, sobre todo en comparación con otras denominaciones de origen (Penedés, por ejemplo, está siendo una pena). Sin embargo, es posible que más adelante haya fricciones en cuanto a la colocación de las botas de mosto de las cooperativas. Hay que tener en cuenta que las ventas del vino de Jerez siguen cayendo y que fenómenos como el del sherry cask ya no tiene las mismas necesidades que campañas anteriores, al haber alcanzado ya un volumen de stock considerable, lo que hace que se esté pasando solo a lo que es técnicamente reposición.
Ha terminado la vendimia y llega el momento de pagar y cobrar la uva. Las bodegas del Marco de Jerez están ofreciendo por la uva unos ochenta céntimos el kilo. Ese es el precio que ha recomendado, por ejemplo, la patronal Fedejerez a sus asociados. En la comarca de Jerez no hay precios, digamos, oficiales, son orientativos, ya que no hay una interprofesional en la que estén representados todos los sectores y que los regule. De hecho, en numerosas ocasiones, las viticultores entregan la uva en los lagares y no tienen una idea exacta de a cuánto les van a pagar el fruto. Habitualmente no supone más que un pequeño contratiempo, ellos tienen que entregar en los lagares cuando lo 'pide' el fruto y ya cobrarán cuando haya acuerdo.
La campaña pasada, el precio de la uva estuvo en el euro/kilo, incluso en algunos casos en 1,05 euros. Pero hay que tener en cuenta la importantes diferencia que hay en las producciones finales de cada una de las vendimias: en 2026 la vendimia se ha cerrado con un volumen de 60 millones de kilos, muy por encima de los 34,5 millones que se recogieron el año pasado, una campaña marcada por la epidemia de mildiu y el fuerte calor en días clave para la uva.
Estamos hablando, claro está, del precio que cobran los viticultores independientes, que son los que entregan directamente uva. Los viticultores cooperativistas suelen cobrar ahora un adelanto y luego ya liquidan dentro de unos meses en función del precio al que se venda la bota de mosto. Los precios de la uva no determinan exactamente el precio que tendrá más adelante la bota de mosto, pero lógicamente, también son orientativos. Los viticultores, a veces, además acuerdan algún tipo de suplemento con las bodegas en función de determinadas prácticas y objetivos (que pueden ir desde un mayor grado a prácticas ecológicas o incluso el transporte) que pueden tirar ligeramente para arriba de los precios.
Antiguamente se decía que la configuración del sector productor del Marco de Jerez estaba constituida por tres tercios imperfectos entre viticultores independientes, cooperativistas y bodegas. Hoy en día las cooperativas controlan casi la mitad de la producción, las bodegas siguen con 'su' tercio y los independientes representan aproximadamente un 20% de la producción. Ese cambio se produjo después de que bastantes independientes decidieran 'refugiarse' en las cooperativas durante las guerras de precios que se han vivido las dos últimas décadas.
Un racimo de uva PX los últimos días de vendimia, en Viña Esteve, de Gonzalez Byass.
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JUAN CARLOS TORO
En conversación informal, los bodegueros estiman que la temporada que ahora se inicia debería ser tranquila, consideran que esos 80 céntimos/kilo son muy razonables, sobre todo en comparación con otras denominaciones de origen (Penedés, por ejemplo, está siendo una pena). Sin embargo, es posible que más adelante haya fricciones en cuanto a la colocación de las botas de mosto de las cooperativas. Hay que tener en cuenta que las ventas del vino de Jerez siguen cayendo y que fenómenos como el del sherry cask ya no tiene las mismas necesidades que campañas anteriores, al haber alcanzado ya un volumen de stock considerable, lo que hace que se esté pasando solo a lo que es técnicamente reposición.
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