Las tortugas moras custodiadas por ecologistas acusados de contrabando viajan a Marruecos

El Zoobotánico de Jerez instala microchips a las 24 tortugas moras como paso previo para la obtención del certificado CITES que permitirá su traslado al país marroquí

Personal del Zoobotánico, poniéndole el chip a una de las tortugas moras.
Personal del Zoobotánico, poniéndole el chip a una de las tortugas moras.

Ecologistas en Acción se hizo cargo de varios ejemplares de tortuga mora (Testudo graeca) que estaban en cautividad, y que provenían de introducciones ilegales de ejemplares capturados en el norte de Marruecos. Posteriormente, estos primeros ejemplares se reprodujeron, por lo que en la actualidad el número de tortugas asciende a 24. En los últimos años venimos gestionando la devolución a su hábitat natural, o sea, a Marruecos. Tarea que debería ser fácil y lógica, pero que hemos encontrado plagada de obstáculos.  

La tortuga mora es una especie que se distribuye por ambas orillas del Mediterráneo, y que en España mantiene sólo tres pequeñas poblaciones de la subespecie Testudo graeca graeca: Doñana, Almería-Murcia y Mallorca. Recientes análisis genéticos parecen indicar que nuestras tortugas moras proceden de esta subespecie norteafricana que fue introducida en el sudeste ibérico en tiempos remotos desde el nordeste de Marruecos. En Marruecos existen cuatro subespecies de tortugas moras.

En primer lugar, Ecologistas se puso en contacto con el Alto Comisariado de Aguas, Bosques y Lucha contra la Desertificación del Reino de Marruecos, proponiéndole el traslado a Alhucemas, donde cuenta con la colaboración de la asociación medioambiental AZIR que dispone de instalaciones y personal técnico adecuado, para, posteriormente, liberarlas en el Parque Nacional de Alhucemas. Dicho organismo nos respondió aceptando el traslado de las tortugas a Marruecos, pero con la condición de que pasen la cuarentena en el Zoológico de Rabat y que cuenten con el correspondiente certificado CITES. La Dirección General de Medio Natural, Biodiversidad y Espacios Protegidos de la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible también dio su apoyo a este proyecto.

El mayor obstáculo ha sido la Agencia Tributaria, que incoó un expediente sancionador contra las dos personas que tenían a su cargo el cuidado de las tortugas, Antonio Acosta y Juan Clavero, a los que se les impuso sanciones de 1.600 y 20.700 euros, respectivamente, por “contrabando de tortugas moras”. Tras el escándalo por esta actuación insólita e injustificada, los expedientes fueron archivados. Ecologistas también ha tenido que solucionar las limitaciones de movilidad por el estado de alarma, que ha conseguido superar con un salvoconducto de la Dirección Provincial de Comercio de Cádiz, que autorizó el traslado de las tortugas al Zoobotánico de Jerez.

Este proyecto es pionero, pues lo que hasta ahora se ha hecho es trasladar las tortugas decomisadas procedentes de Marruecos a un Centro de Recuperación de Especies Amenazadas (CREA) de la Junta de Andalucía en Almería, donde cientos de ellas han muerto debido al hacinamiento y malas condiciones de las instalaciones. Con esta iniciativa se abren las puertas a la devolución de los cientos de tortugas marroquíes que, lamentablemente, fueron objeto de tráfico ilegal y que ahora no tienen más porvenir que una vida confinada en hacinados recintos.

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