De Arcos a Rota: los garbanzos con langostinos que saben a casa

Esta receta con alma llega de la mano de la familia Pérez Durán, asentada en la localidad roteña desde hace más de 30 años tras dejar la Sierra de Cádiz

Un plato de garbanzos con langostinos.

Hay platos que no solo alimentan, sino que cuentan historias. Recetas que, cucharada a cucharada, nos devuelven a la mesa familiar, a los aromas de la infancia y a esos momentos que permanecen intactos en la memoria. Estos garbanzos con langostinos son precisamente eso: un guiso con alma, heredado de generación en generación en una familia afincada en Rota.

La receta forma parte de nuestro segundo recetario “Rota, un gusto cocinarte”, y llega de la mano de la familia Pérez Durán. Mamen, una de sus hijas, comparte no solo el plato, sino también el cariño y los recuerdos que lo envuelven.

Sus padres, Antonio y Mari Carmen, llegaron a Rota hace más de treinta años desde Arcos de la Frontera, buscando un lugar donde asentarse y formar su hogar. Y lo encontraron. Entre sus calles y su gente construyeron una vida en la que la cocina siempre ocupó un lugar central.

En casa, los fogones eran territorio compartido. Antonio, un auténtico “cocinillas”, disfrutaba experimentando con ingredientes y sabores. “He cocinado un experimento, tenéis que probarlo”, decía entre risas, adelantándose sin saberlo a lo que hoy llamamos cocina de fusión. Mari Carmen, por su parte, dominaba con maestría la cocina tradicional gaditana, aportando a cada guiso ese toque personal difícil de imitar.

La familia Pérez Durán.

Porque hay recetas que se pueden copiar, pero hay algo, el tiempo, la paciencia, el cariño, que no se mide ni se escribe. Y ahí es donde reside la magia.

Este plato es un ejemplo perfecto de esa cocina: humilde, sabrosa y profundamente ligada a la tierra y al mar. La suavidad de los garbanzos se mezcla con la intensidad del caldo de langostinos, creando un guiso reconfortante, de esos que invitan a mojar pan sin ningún tipo de pudor.

Ingredientes

  • 400 g de garbanzos lechosos

  • 400 g de langostinos crudos

  • 6 dientes de ajo (3 para la cocción y 3 para el sofrito)

  • 2 rebanadas de pan

  • 1 cebolla mediana

  • 1/2 pimiento

  • 150 g de tomate de Rota triturado y sin piel

  • 1 cucharadita de pimentón dulce

  • 1 hoja de laurel

  • 40 ml de vino blanco de la tierra

  • Aceite de oliva virgen extra

  • Sal y pimienta

  • Perejil fresco (opcional)

 

Modo de preparación

Ponemos en remojo los garbanzos en un bol con agua la noche antes.

Pelamos y lavamos los langostinos, reservando por separado las cáscaras y los cuerpos.

Con las cáscaras y las cabezas, prepararemos un caldo o fumet que será la base de nuestro guiso. Reservamos los cuerpos.

Preparamos el caldo. En una cazuela con varias cucharadas de aceite salteamos las cáscaras y las cabezas unos minutos. Cubrimos con agua y cocinamos de 15 a 20 minutos.

Colamos el caldo y lo ponemos en la olla en la que vayamos a cocinar los garbanzos, reservando medio vaso (unos 100 ml) para utilizarlo después al triturar el sofrito. Ponemos el fuego alto para que esté hirviendo cuando echemos los garbanzos.

Escurrimos los garbanzos y los ponemos en la olla con el caldo de los langostinos, 3 dientes de ajo sin pelar, la hoja de laurel, un poco de sal y pimienta y cocemos hasta que queden tiernos (en olla a presión 30 minutos, y en olla normal 1 hora y media)

Preparamos el sofrito. En una sartén con varias cucharadas de aceite freímos 3 dientes de ajo y apartamos.

En ese mismo aceite freímos el pan y reservamos.

En la misma sartén, rehogamos la cebolla y el pimiento picados. Añadimos el tomate triturado junto con el pimentón y cocinamos todo junto 5 minutos más.

Echamos el vino blanco y esperamos 2-3 minutos hasta que se evapore el alcohol.

Majamos los ajos, las rebanadas de pan y el sofrito, todo junto con el caldo reservado, hasta obtener una crema homogénea y densa.

Cuando los garbanzos estén listos, retiramos de la olla los ajos y la hoja de laurel. Agregamos el triturado que hemos preparado. Cocinamos todo junto 10 minutos.

Incorporamos los cuerpos pelados de los langostinos y en cuanto veamos que cambian de color, apagamos el fuego y tapamos. Decoramos opcionalmente los platos con el perejil picado.

Un plato sencillo en apariencia, pero lleno de matices, que demuestra que la cocina de siempre sigue teniendo mucho que decir. Porque cuando el producto es bueno y el cariño es el ingrediente principal, el resultado no es solo un guiso: es un pedazo de historia servido en el plato. Y sí, aquí el pan no es opcional.

Riquísima, nos ha encantado. Muchísimas gracias querida amiga Mamen por regalarnos esta receta familiar tan estupenda.

Ya sabéis que para más recetas podéis consultar la hemeroteca de lavozdelsur.es asi como nuestro blog www.aprendiendoacocinar.es

Buen viernes y feliz fin de semana para todos. Hasta la próxima semana amigos.

Sobre el autor

Cristina Rodríguez-Rubio

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Pilar Ruiz Rodríguez-Rubio

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