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El Poma, el pescador sanluqueño que abrió su propio restaurante en Bajo de Guía

Este restaurante clásico de la zona, fundado en 1988 por el sanluqueño Francisco Odero Salas, ofrece pescado fresco de la lonja o de sus propios barcos

  • Marisco en el restaurante Poma ubicado en Bajo de Guía en Sanlúcar. -
Salta a la vista una enorme vitrina que lleva casi 40 años atrayendo a comensales a una terraza que ya es un clásico de Bajo de Guía. El restaurante Poma es de esos establecimientos donde locales y visitantes se dan un buen homenaje frente al mar. Las idas y venidas a la lonja permiten a este establecimiento ofrecer una amplia variedad de la cocina marinera. Pescado fresco que llega en un barco propio dedicado al pescado azul, como sardinas o boquerones; o de un barco de chirla, que le proporciona este molusco tan cotizado.

Fue en 1988 cuando Francisco Odero Salas fundó este negocio en un local que antaño “era un saladero donde se guardaban las cajas de pescado” junto a una oficina donde los barcos guardaban sus redes. El sanluqueño decidió llamarlo por el apodo que a él mismo le conocían, “el Poma” y arrancó un proyecto gastronómico tras años de faenas en el mar como pescador.
  • Interior del restaurante fundado en 1988.
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“Poma es manzana en catalán, pero no tenía nada que ver. Mi suegro era muy valiente en el mar, era un buen pescador, y sus compañeros le llamaban como puma, y se le quedó Poma”, explica Vicente Domínguez, su yerno. El también sanluqueño se puso al frente para continuar defendiendo los guisos marineros, el marisco y el pescado fresco preparado a la plancha, a la sal o al horno.

Junto a la segunda generación, formó una sociedad que aúna las embarcaciones y este restaurante que, en su origen, nació como marisquería y, con el tiempo fue innovando en el concepto. Desde el corazón de uno de los barrios más emblemáticos de Sanlúcar, la familia prepara langostinos con tomares, coquinas, arroz a la marinera, puntillitas al ajillo o una variedad de frituras de pescado. A las propuestas más tradicionales se suman platos más innovadores como la hamburguesa de corvina o el bacalao agridulce con salsa de puerros.

Puntillitas con panorámica de postal

El local, decorado con herramientas marineras, está dividido en dos plantas. En la baja es habitual encontrar a familias tapeando mientras que en la primera, se distingue un amplio comedor con ventanales que desvelan vistas inigualables.
 
  • Un bogavante de la vitrina del local.
  • -
La experiencia también conecta con otra de las señas de identidad sanluqueñas: la Manzanilla. La carta de vinos reúne buena parte de las referencias elaboradas en las bodegas de la ciudad, pensadas para acompañar pescados, mariscos y recetas de cuchara.
 
No es una unión casual. La gastronomía de Sanlúcar se sostiene sobre los productos de la huerta, las capturas del mar y los vinos de sus bodegas, tres elementos que encuentran en mesas como las del Poma un punto de encuentro frente a Doñana.  El Poma sigue la tradición en un enclave con una identidad muy marcada donde descubrir los sabores del mar de la mano de quienes los conocen al dedillo. 
 
  • Plato de langostinos de Sanlúcar.
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  • Distintas especies en la vitrina del restaurante Poma.
  • -
El establecimiento abre todos los días de la semana, de 12.00 a 24.00 horas, lo que permite acudir tanto a la hora del almuerzo como para cenar. Para realizar reservas o solicitar más información, los clientes pueden contactar a través del teléfono 956 36 51 53. También es posible reservar mesa a través del formulario de su página web.
Salta a la vista una enorme vitrina que lleva casi 40 años atrayendo a comensales a una terraza que ya es un clásico de Bajo de Guía. El restaurante Poma es de esos establecimientos donde locales y visitantes se dan un buen homenaje frente al mar. Las idas y venidas a la lonja permiten a este establecimiento ofrecer una amplia variedad de la cocina marinera. Pescado fresco que llega en un barco propio dedicado al pescado azul, como sardinas o boquerones; o de un barco de chirla, que le proporciona este molusco tan cotizado.

Fue en 1988 cuando Francisco Odero Salas fundó este negocio en un local que antaño “era un saladero donde se guardaban las cajas de pescado” junto a una oficina donde los barcos guardaban sus redes. El sanluqueño decidió llamarlo por el apodo que a él mismo le conocían, “el Poma” y arrancó un proyecto gastronómico tras años de faenas en el mar como pescador.
  • Interior del restaurante fundado en 1988.
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“Poma es manzana en catalán, pero no tenía nada que ver. Mi suegro era muy valiente en el mar, era un buen pescador, y sus compañeros le llamaban como puma, y se le quedó Poma”, explica Vicente Domínguez, su yerno. El también sanluqueño se puso al frente para continuar defendiendo los guisos marineros, el marisco y el pescado fresco preparado a la plancha, a la sal o al horno.

Junto a la segunda generación, formó una sociedad que aúna las embarcaciones y este restaurante que, en su origen, nació como marisquería y, con el tiempo fue innovando en el concepto. Desde el corazón de uno de los barrios más emblemáticos de Sanlúcar, la familia prepara langostinos con tomares, coquinas, arroz a la marinera, puntillitas al ajillo o una variedad de frituras de pescado. A las propuestas más tradicionales se suman platos más innovadores como la hamburguesa de corvina o el bacalao agridulce con salsa de puerros.

Puntillitas con panorámica de postal

El local, decorado con herramientas marineras, está dividido en dos plantas. En la baja es habitual encontrar a familias tapeando mientras que en la primera, se distingue un amplio comedor con ventanales que desvelan vistas inigualables.
 
  • Un bogavante de la vitrina del local.
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La experiencia también conecta con otra de las señas de identidad sanluqueñas: la Manzanilla. La carta de vinos reúne buena parte de las referencias elaboradas en las bodegas de la ciudad, pensadas para acompañar pescados, mariscos y recetas de cuchara.
 
No es una unión casual. La gastronomía de Sanlúcar se sostiene sobre los productos de la huerta, las capturas del mar y los vinos de sus bodegas, tres elementos que encuentran en mesas como las del Poma un punto de encuentro frente a Doñana.  El Poma sigue la tradición en un enclave con una identidad muy marcada donde descubrir los sabores del mar de la mano de quienes los conocen al dedillo. 
 
  • Plato de langostinos de Sanlúcar.
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  • Distintas especies en la vitrina del restaurante Poma.
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El establecimiento abre todos los días de la semana, de 12.00 a 24.00 horas, lo que permite acudir tanto a la hora del almuerzo como para cenar. Para realizar reservas o solicitar más información, los clientes pueden contactar a través del teléfono 956 36 51 53. También es posible reservar mesa a través del formulario de su página web.
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