La palabra 'real', usada en referencia al campo donde se celebra una feria, proviene del árabe hispánico raḥál, majada, aldea, y este a su vez de raḥl punto de acampada. Un lugar de encuentro.
La noche del pescaíto, ración incluida dentro de los 40 kg/año que nos dota de gran calidad de vida y salud a los habitantes de Sevilla, escenifica el inicio formal mediante el encendido de luces para evitar el apagón de sentimientos, pues nadie hace una fiesta en plena oscuridad.
Calor, albero levantado por el arrastre pedestre, junto con el olor del baldeo de Zotal, calima sahariana y polen primaveral de plátanos de sombra se agarra a la garganta, provocando tos, sinusitis y lagrimeo en ojos de "emocionados" feriantes.
La reciente reconversión del primer sábado en preferia - olvidado el festivo lunes "de resaca" -, deja a socios sevillanos casi en el cuchará y paso atrás, y para el resto de paisanos el disfrute del martes y miércoles de Feria, con un nivel de colapso ya conseguido. "Nos están haciendo forasteros pues si quieres disfrutar de la Feria, no tienes más opción que venir el fin de semana". Si el número de casetas es el mismo y vienen más gente, con vuelos y trayectos de bajo coste, no parece que acortar duración sea más placentero ni justificado por negocio y costes fijos.
Una metrorio de alta capacidad entre San Jerónimo y el Puente de las Delicias, posibilitaría una línea de pasajeros aliviadora de llegadas y salidas, con una vista a pie de agua como siglos atrás cuando éramos capital mundial. No le demos más la espalda a nuestro gran rio.
Plan de sombra natural con especies entomófilas como olmos, almeces y naranjos para alivio de alérgicos, fuentes públicas mitigadoras del calor incluso para beber, encalado de troncos refrescante, promoción de consumo de alimentos certificados ecológicos CAAE y de cercanía, formación y visualización de oficios asociados, cuchareo como almuerzo base para todos los bolsillos, esencial para evitar los temidos mareos, más propuestas para una Feria de todos y sin alergias, donde el indicador de asistencia o de felicidad no se calculen en virtud de los kilos generados de basura, botellas de agua incluidas.




