Nieto, consejero de IA: "Ya se dice que estamos en la era de las grandes corporaciones por delante de los estados; yo espero que no"
El cordobés afronta una nueva etapa tras dejar la cartera de Justicia en el Gobierno andaluz. "No podemos infantilizar a la sociedad, hay que decirle que se tiene que preparar, que la inteligencia artificial supondrá oportunidades pero también riesgos"
José Antonio Nieto (Guadalcázar, Córdoba, 1970) vuelve a cambiar de registro una vez más. Antes de llegar a la Junta, fue alcalde de Córdoba o secretario de Estado de Seguridad, responsabilidades en paralelo a su presencia en el Parlamento andaluz o el Congreso. Ahora está al cargo de la nueva Consejería de Inteligencia Artificial, Desarrollo Digital y Administración Pública. Aunque esté donde esté, mantiene su vínculo con su ciudad y de hecho cuenta que viaja cada día a Sevilla desde Córdoba, donde sigue residiendo. Suponen unas tres horas entre la ida y la vuelta, pero "me compensa para mantener el vínculo con mi ciudad y mi gente". La entrevista se realiza en el propio Parlamento, poco antes de responder a una pregunta parlamentaria sobre la labor de su consejería. Preguntado sobre si le 'fastidia' que sea un vicepresidente de Vox el que en esta legislatura inaugure muchas renovaciones de espacios judiciales que dejó preparadas en sus casi cuatro años al frente de Justicia, explica: "Mi despacho es temporal, nunca pongo fotos de mi familia. Yo estoy ahí mientras que el presidente quiera que esté, mientras los andaluces quieran que estemos. Y si el presidente no quiere o los andaluces no quieren, pues salimos y el despacho será de otro. Esto va así. Aquí nunca patrimonializas nada, nunca nada es tuyo. Te toca la responsabilidad de gestionarlo durante el tiempo que corresponda, tienes que hacerlo lo mejor posible y, bueno, si hay un cambio, asumirlo y gestionarlo bien también".
Pregunta. ¿Cómo está siendo el aterrizaje de esta nueva Consejería de Inteligencia Artificial?
Respuesta. Estamos trabajando mucho, intentando generar una estructura política alrededor de la Agencia Digital de Andalucía (ADA), con la experiencia de cuatro años de gestión de la Administración Pública, en la que insistimos muchas veces en la necesidad de que se unieran los dos grandes recursos que tiene la Administración: los recursos técnicos y los recursos humanos. El presidente de la Junta, Juanma Moreno, vio esa potencialidad y las unió. Ha sido el primer presidente que ha puesto en marcha algo que creo que va a continuar en el resto de comunidades autónomas, incluso probablemente en otros países: que la IA sea ya una política transversal y no solo una herramienta tecnológica. La IA va a ser la protagonista de un cambio de era, de una nueva etapa de la sociedad muy parecida a la Revolución Industrial y a lo que supuso para aquella sociedad la aparición de la máquina de vapor. Ahora lo serán la inteligencia artificial y la computación cuántica.
P. La ADA fue una gran apuesta en la pasada legislatura. ¿Puede ser una de las agencias con más potencialidad para cambiar la vida de la gente?
R. Yo creo que va a ser la agencia más importante de la Junta de Andalucía. Pero a eso le unimos todo lo que hay alrededor del equipo de Administración Pública, de Función Pública, de evaluación del desempeño y del Instituto Andaluz de Administración Pública, que son el otro gran recurso: los recursos humanos. Por mucha IA que pongamos, nunca podrá ser superior ni va a solapar el papel fundamental que desempeñan los empleados públicos.
Nieto, durante la entrevista.
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FERNANDO VÁZQUEZ
P. ¿Cuáles son, entonces, los objetivos de esta consejería?
R. Primero, dotar a la Administración Pública andaluza de las mejores herramientas para ser eficiente en la atención a los ciudadanos, a los andaluces. No queremos ser una Administración reactiva, sino una Administración que acompañe al ciudadano. No tiene sentido que, con la tecnología y con los datos que ya manejamos, una pareja que tiene su tercer hijo tenga que hacer una cola e ir a un centro a pedir un carné de familia numerosa que la Administración sabe que le corresponde. No estamos acostumbrados a que, si te pasa algo bueno, como que tienes un hijo, o te pasa algo malo, como que tienes un accidente, sufres una lesión y tienes una discapacidad, la Administración se preocupe de decirte: "Oiga, tiene usted este derecho. Si usted quiere, le llega el carné o le llega la petición de ese derecho que tiene por haber sufrido un accidente y tener una discapacidad". El segundo gran objetivo es generar un ecosistema digital donde el talento andaluz pueda desarrollarse al máximo y no tenga que irse a Madrid, a Barcelona o a Stuttgart. El tercer eje en el que nosotros queremos trabajar es que las empresas que se dedican a otras cosas, desde una panadería hasta una farmacia o un taller, puedan incorporar a su día a día la tecnología que les permita ser más eficientes.
Junto a eso, la gestión del reto demográfico también le corresponde a nuestra consejería. Es la que nos permite hacer un histórico y un seguimiento. Nosotros tenemos clarísimo que, por mucha tecnología que pongamos, nuestro centro y nuestro objetivo son las personas. Lo primero que tenemos que hacer es estudiar qué hacen las personas, dónde van, de dónde vienen, qué necesitan y qué nos piden.
P. Un asunto muy relacionado con la cobertura de internet, que no es óptima en todos los rincones. También hay cuestiones como la falta de capacidad eléctrica.
R. Ya tenemos un análisis muy exhaustivo en el que podemos identificar perfectamente los puntos negros que existen en Andalucía. La empresa de Elon Musk, Starlink, va a hacer desde sus satélites una cobertura general del mundo y, por tanto, también de Andalucía, en materia de datos. En gran medida, en este momento, el gran condicionante, la gran traba para el desarrollo tecnológico de Andalucía, está en no disponer de soberanía digital, que está muy relacionada con tener soberanía energética. Es curioso que una comunidad autónoma que tiene una capacidad enorme de generación de energía renovable, energía limpia, que no contamina y que se consigue gracias al sol o al viento, esté desperdiciando una enorme capacidad de generación energética porque el Estado no nos ha dotado de una infraestructura de transporte de energía suficiente. La misma que tiene Madrid, la misma que tiene Cataluña o la misma que tiene el País Vasco.
Eso es lo que queremos en Andalucía: tener las mismas posibilidades de desarrollarnos que tienen otras comunidades autónomas. Tenemos zonas que son auténticos desiertos energéticos: el norte de la provincia de Córdoba, parte de la provincia de Jaén y parte de la provincia de Almería. Ahora mismo estamos teniendo problemas de desarrollo urbano en el entorno de Málaga o en el entorno de Sevilla porque hay carencias en ese abastecimiento energético. No entendemos por qué el Gobierno de España no se ocupa de una función que es exclusiva.
La Junta, aunque quisiera, si nosotros quisiéramos invertir en hacer esa red, no podríamos hacerlo porque es una competencia exclusiva del Estado. Bueno, pues tampoco nos deja que lo desarrollemos. Hemos conseguido hace poco un pequeño cambio que es un gran alivio para el norte de la provincia de Córdoba, que nos va a permitir mejorar la dotación y el transporte en esa zona. Pero sigue habiendo carencias muy importantes en otras y eso nos impide sacarle provecho a ese enorme potencial que tenemos en la generación de energías renovables. Es lo que pasaría en Arabia Saudí si no le dejaran tener un oleoducto que permitiera movilizar y sacar rendimiento del petróleo. A nosotros nos está pasando con la energía. Tenemos una capacidad enorme de producción, pero no la podemos emplear ni siquiera en las industrias que tenemos en Andalucía porque no puede llegar hasta ellas.
"La IA no creo que suponga pérdida de empleos, pero sí que mucha gente se deba reciclpar"
P. Y está pendiente la normativa sobre los citados data centers.
R. Ahora el Gobierno de España saca una legislación sobre un tema supersensible. En un momento en el que estamos en la sociedad del dato, la clave es cómo podemos gestionar los datos. Eso va a exigir una enorme capacidad de almacenamiento y de gestión, y eso se hace en los centros de datos, en los data centers. El Gobierno de España saca una legislación que supone que Andalucía al completo y la mayor parte de España están condenadas a no poder ubicar un data center porque nos exigen unos parámetros en cuanto a consumo de energía que la tecnología no da. Es imposible. No hay ninguna tecnología en el mundo que permita obtener esos parámetros, salvo que esté en Noruega y la temperatura media durante la mayor parte del año esté por debajo de cinco grados. Es la legislación más exigente del mundo. Nos condena a que tengamos que depender de centros de datos ubicados en Estados Unidos, China o Noruega. En Andalucía tenemos 20 proyectos de data centers que suponen una inversión de 10.000 millones de euros que se van a perder si no se cambia esa regulación.
P. Más allá de lo positivo que puede traer, existe temor a que se pierdan empleos con la IA.
R. Hay que aprender de la historia. Yo creo que, afortunadamente, el ser humano hoy tiene muchas más referencias de las que ha tenido nunca. Debates como este se tuvieron en 1760, cuando la primera máquina de vapor empezaba a funcionar. La primera máquina de vapor supuso un cambio trascendente en el mundo. Desde el año 1000 a 1760, el PIB mundial había crecido un 0,8% y de 1760 a 1765 multiplicó por cinco el crecimiento, creció un 500% con la aparición de la máquina de vapor, y eso se reducía prácticamente solo al Reino Unido. Aquello provocó un debate enorme. Se incendiaron varias fábricas. Fíjate qué hubiera pasado si hubiéramos parado el mundo en aquel momento y no hubiéramos puesto en marcha las máquinas de vapor. Ahora ocurre igual. ¿Que la IA va a suponer una transformación? No hay ninguna duda. ¿Que va a suponer pérdida de empleo? No lo creo. ¿Que va a exigir un reciclaje a mucha gente para adaptarse a esa nueva realidad? Probablemente, en muchos casos eso va a ocurrir.
Y el que no quiera hacer ese reciclaje va a tener un problema, porque es como el que hace algunos años se empeñara en mantener la máquina de escribir. Estaba claro que le iba a superar el ordenador. Ahora mismo ocurre igual. Seguir con la máquina de escribir sería absurdo. Pues ahora negarse a entender cuál es el funcionamiento de la inteligencia artificial, cómo se integra en el proceso productivo o cómo te ayuda a ser más eficiente también lo sería. Eso exige un pequeño esfuerzo. Afortunadamente, la tecnología que hoy se maneja es muy accesible, cualquiera puede conocerla y cualquiera puede dominarla. Cada uno de nosotros va a tener en su móvil una herramienta de una potencialidad enorme para formarse, para cualificarse, para buscar oportunidades del tipo que sea, para relacionarse con la Administración o con cualquier empresa privada. Una herramienta que nunca hemos tenido y que ahora mismo nos la va a aportar.
P. También se generan usos poco razonables, gente que pregunta a la IA si ir o no al médico. ¿Hay que reforzar una respuesta desde la Administración para reducir las malas prácticas?
R. Bueno, el reto es actuar como una sociedad madura, capaz de analizar y de actuar con responsabilidad. No todo el mundo está actuando con esa racionalidad que se le supone a las personas adultas, pero no podemos hacer una gestión que infantilice más a la sociedad. Hay que decirle: "Te tienes que preparar. Esto te da muchísimas oportunidades, pero también supone riesgos". Yo también veo cosas que me chocan. El que fuera rector de la Universidad de Alicante, Andrés Pedreño, que es un estudioso de la tecnología y de la sociedad, habla de la necesidad de la cointeligencia, de que a la inteligencia humana la reforcemos con la inteligencia artificial y a la inteligencia artificial la equilibremos con la inteligencia y con la emoción humana. Creo que esa es la línea correcta, la que tenemos que seguir y en la que tenemos que avanzar.
P. ¿Es la IA un peligro o un aliado para la gente? ¿O puede ser ambas cosas?
R. Puede ser ambas cosas. Yo creo que es mucho más un aliado que un peligro. Creo que es más una herramienta positiva que un lastre. Creo que, además, el día a día está demostrando que los que creían que la inteligencia artificial iba a permitir reducir los costes laborales, digo, las empresas que han intentado hacer eso, se han equivocado radicalmente. Y, de hecho, las empresas que han hecho más inversión y que han puesto en marcha más iniciativas vinculadas a la inteligencia artificial lo que están haciendo es contratar más gente. Porque están siendo más productivas, están consiguiendo mejores cifras de negocio y eso les está haciendo contratar más gente. ¿Otros perfiles? Sí. Es verdad que cuando se pone en marcha la inteligencia artificial te sobra burocracia, te sobra gestión administrativa, pero te hace falta control, te hace falta chequeo, te hace falta análisis.
Nieto, en un despacho del grupo popular en el Parlamento.
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FERNANDO VÁZQUEZ
Y en esa parte se está incorporando mucho personal nuevo que sale de Formación Profesional, de Ingeniería, pero también muchas personas que hacen un reciclaje, que antes se dedicaban a otra cosa, que conocen el funcionamiento de la inteligencia artificial, que se sienten cómodas y que se incorporan a esa vía. La inteligencia artificial es una tecnología, al contrario de lo que ha ocurrido otras veces, muy democrática, muy accesible.
P. ¿Cuál es la relación que deben tener las administraciones con las nuevas grandes corporaciones? Elon Musk, Jeff Bezos... Prácticamente a lo largo de la historia no ha habido personas ajenas a los estados con ese poder que ostentan en la actualizas.
R. Si analizamos, muchos tienen en su cuenta de resultados números que superan los de la mayoría de los Estados medios que hay en el mundo. Yo creo que ese es uno de los debates de este momento. Esa es una de las preguntas que requieren una reflexión. El año pasado, el Foro de Davos dedicó una parte importante a ese debate, a cómo se tienen que relacionar los Estados con esas grandes corporaciones. Incluso se hablaba de si estamos entrando en una nueva fase en la que pasamos del mundo de los estados al mundo de las corporaciones. Yo espero que no. Espero una relación en la que los Estados establezcan una normativa y esa normativa regule y controle incluso a las grandes corporaciones, por muy grandes que sean. Yo no tengo la respuesta, pero creo que tiene que ser prevaleciendo el interés general que representan los Estados sobre el interés particular que tienen las corporaciones.
Una nueva etapa
José Antonio Nieto (Guadalcázar, Córdoba, 1970) vuelve a cambiar de registro una vez más. Antes de llegar a la Junta, fue alcalde de Córdoba o secretario de Estado de Seguridad, responsabilidades en paralelo a su presencia en el Parlamento andaluz o el Congreso. Ahora está al cargo de la nueva Consejería de Inteligencia Artificial, Desarrollo Digital y Administración Pública. Aunque esté donde esté, mantiene su vínculo con su ciudad y de hecho cuenta que viaja cada día a Sevilla desde Córdoba, donde sigue residiendo. Suponen unas tres horas entre la ida y la vuelta, pero "me compensa para mantener el vínculo con mi ciudad y mi gente". La entrevista se realiza en el propio Parlamento, poco antes de responder a una pregunta parlamentaria sobre la labor de su consejería. Preguntado sobre si le 'fastidia' que sea un vicepresidente de Vox el que en esta legislatura inaugure muchas renovaciones de espacios judiciales que dejó preparadas en sus casi cuatro años al frente de Justicia, explica: "Mi despacho es temporal, nunca pongo fotos de mi familia. Yo estoy ahí mientras que el presidente quiera que esté, mientras los andaluces quieran que estemos. Y si el presidente no quiere o los andaluces no quieren, pues salimos y el despacho será de otro. Esto va así. Aquí nunca patrimonializas nada, nunca nada es tuyo. Te toca la responsabilidad de gestionarlo durante el tiempo que corresponda, tienes que hacerlo lo mejor posible y, bueno, si hay un cambio, asumirlo y gestionarlo bien también".
Pregunta. ¿Cómo está siendo el aterrizaje de esta nueva Consejería de Inteligencia Artificial?
Respuesta. Estamos trabajando mucho, intentando generar una estructura política alrededor de la Agencia Digital de Andalucía (ADA), con la experiencia de cuatro años de gestión de la Administración Pública, en la que insistimos muchas veces en la necesidad de que se unieran los dos grandes recursos que tiene la Administración: los recursos técnicos y los recursos humanos. El presidente de la Junta, Juanma Moreno, vio esa potencialidad y las unió. Ha sido el primer presidente que ha puesto en marcha algo que creo que va a continuar en el resto de comunidades autónomas, incluso probablemente en otros países: que la IA sea ya una política transversal y no solo una herramienta tecnológica. La IA va a ser la protagonista de un cambio de era, de una nueva etapa de la sociedad muy parecida a la Revolución Industrial y a lo que supuso para aquella sociedad la aparición de la máquina de vapor. Ahora lo serán la inteligencia artificial y la computación cuántica.
P. La ADA fue una gran apuesta en la pasada legislatura. ¿Puede ser una de las agencias con más potencialidad para cambiar la vida de la gente?
R. Yo creo que va a ser la agencia más importante de la Junta de Andalucía. Pero a eso le unimos todo lo que hay alrededor del equipo de Administración Pública, de Función Pública, de evaluación del desempeño y del Instituto Andaluz de Administración Pública, que son el otro gran recurso: los recursos humanos. Por mucha IA que pongamos, nunca podrá ser superior ni va a solapar el papel fundamental que desempeñan los empleados públicos.
Nieto, durante la entrevista.
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FERNANDO VÁZQUEZ
P. ¿Cuáles son, entonces, los objetivos de esta consejería?
R. Primero, dotar a la Administración Pública andaluza de las mejores herramientas para ser eficiente en la atención a los ciudadanos, a los andaluces. No queremos ser una Administración reactiva, sino una Administración que acompañe al ciudadano. No tiene sentido que, con la tecnología y con los datos que ya manejamos, una pareja que tiene su tercer hijo tenga que hacer una cola e ir a un centro a pedir un carné de familia numerosa que la Administración sabe que le corresponde. No estamos acostumbrados a que, si te pasa algo bueno, como que tienes un hijo, o te pasa algo malo, como que tienes un accidente, sufres una lesión y tienes una discapacidad, la Administración se preocupe de decirte: "Oiga, tiene usted este derecho. Si usted quiere, le llega el carné o le llega la petición de ese derecho que tiene por haber sufrido un accidente y tener una discapacidad". El segundo gran objetivo es generar un ecosistema digital donde el talento andaluz pueda desarrollarse al máximo y no tenga que irse a Madrid, a Barcelona o a Stuttgart. El tercer eje en el que nosotros queremos trabajar es que las empresas que se dedican a otras cosas, desde una panadería hasta una farmacia o un taller, puedan incorporar a su día a día la tecnología que les permita ser más eficientes.
Junto a eso, la gestión del reto demográfico también le corresponde a nuestra consejería. Es la que nos permite hacer un histórico y un seguimiento. Nosotros tenemos clarísimo que, por mucha tecnología que pongamos, nuestro centro y nuestro objetivo son las personas. Lo primero que tenemos que hacer es estudiar qué hacen las personas, dónde van, de dónde vienen, qué necesitan y qué nos piden.
P. Un asunto muy relacionado con la cobertura de internet, que no es óptima en todos los rincones. También hay cuestiones como la falta de capacidad eléctrica.
R. Ya tenemos un análisis muy exhaustivo en el que podemos identificar perfectamente los puntos negros que existen en Andalucía. La empresa de Elon Musk, Starlink, va a hacer desde sus satélites una cobertura general del mundo y, por tanto, también de Andalucía, en materia de datos. En gran medida, en este momento, el gran condicionante, la gran traba para el desarrollo tecnológico de Andalucía, está en no disponer de soberanía digital, que está muy relacionada con tener soberanía energética. Es curioso que una comunidad autónoma que tiene una capacidad enorme de generación de energía renovable, energía limpia, que no contamina y que se consigue gracias al sol o al viento, esté desperdiciando una enorme capacidad de generación energética porque el Estado no nos ha dotado de una infraestructura de transporte de energía suficiente. La misma que tiene Madrid, la misma que tiene Cataluña o la misma que tiene el País Vasco.
Eso es lo que queremos en Andalucía: tener las mismas posibilidades de desarrollarnos que tienen otras comunidades autónomas. Tenemos zonas que son auténticos desiertos energéticos: el norte de la provincia de Córdoba, parte de la provincia de Jaén y parte de la provincia de Almería. Ahora mismo estamos teniendo problemas de desarrollo urbano en el entorno de Málaga o en el entorno de Sevilla porque hay carencias en ese abastecimiento energético. No entendemos por qué el Gobierno de España no se ocupa de una función que es exclusiva.
La Junta, aunque quisiera, si nosotros quisiéramos invertir en hacer esa red, no podríamos hacerlo porque es una competencia exclusiva del Estado. Bueno, pues tampoco nos deja que lo desarrollemos. Hemos conseguido hace poco un pequeño cambio que es un gran alivio para el norte de la provincia de Córdoba, que nos va a permitir mejorar la dotación y el transporte en esa zona. Pero sigue habiendo carencias muy importantes en otras y eso nos impide sacarle provecho a ese enorme potencial que tenemos en la generación de energías renovables. Es lo que pasaría en Arabia Saudí si no le dejaran tener un oleoducto que permitiera movilizar y sacar rendimiento del petróleo. A nosotros nos está pasando con la energía. Tenemos una capacidad enorme de producción, pero no la podemos emplear ni siquiera en las industrias que tenemos en Andalucía porque no puede llegar hasta ellas.
"La IA no creo que suponga pérdida de empleos, pero sí que mucha gente se deba reciclpar"
P. Y está pendiente la normativa sobre los citados data centers.
R. Ahora el Gobierno de España saca una legislación sobre un tema supersensible. En un momento en el que estamos en la sociedad del dato, la clave es cómo podemos gestionar los datos. Eso va a exigir una enorme capacidad de almacenamiento y de gestión, y eso se hace en los centros de datos, en los data centers. El Gobierno de España saca una legislación que supone que Andalucía al completo y la mayor parte de España están condenadas a no poder ubicar un data center porque nos exigen unos parámetros en cuanto a consumo de energía que la tecnología no da. Es imposible. No hay ninguna tecnología en el mundo que permita obtener esos parámetros, salvo que esté en Noruega y la temperatura media durante la mayor parte del año esté por debajo de cinco grados. Es la legislación más exigente del mundo. Nos condena a que tengamos que depender de centros de datos ubicados en Estados Unidos, China o Noruega. En Andalucía tenemos 20 proyectos de data centers que suponen una inversión de 10.000 millones de euros que se van a perder si no se cambia esa regulación.
P. Más allá de lo positivo que puede traer, existe temor a que se pierdan empleos con la IA.
R. Hay que aprender de la historia. Yo creo que, afortunadamente, el ser humano hoy tiene muchas más referencias de las que ha tenido nunca. Debates como este se tuvieron en 1760, cuando la primera máquina de vapor empezaba a funcionar. La primera máquina de vapor supuso un cambio trascendente en el mundo. Desde el año 1000 a 1760, el PIB mundial había crecido un 0,8% y de 1760 a 1765 multiplicó por cinco el crecimiento, creció un 500% con la aparición de la máquina de vapor, y eso se reducía prácticamente solo al Reino Unido. Aquello provocó un debate enorme. Se incendiaron varias fábricas. Fíjate qué hubiera pasado si hubiéramos parado el mundo en aquel momento y no hubiéramos puesto en marcha las máquinas de vapor. Ahora ocurre igual. ¿Que la IA va a suponer una transformación? No hay ninguna duda. ¿Que va a suponer pérdida de empleo? No lo creo. ¿Que va a exigir un reciclaje a mucha gente para adaptarse a esa nueva realidad? Probablemente, en muchos casos eso va a ocurrir.
Y el que no quiera hacer ese reciclaje va a tener un problema, porque es como el que hace algunos años se empeñara en mantener la máquina de escribir. Estaba claro que le iba a superar el ordenador. Ahora mismo ocurre igual. Seguir con la máquina de escribir sería absurdo. Pues ahora negarse a entender cuál es el funcionamiento de la inteligencia artificial, cómo se integra en el proceso productivo o cómo te ayuda a ser más eficiente también lo sería. Eso exige un pequeño esfuerzo. Afortunadamente, la tecnología que hoy se maneja es muy accesible, cualquiera puede conocerla y cualquiera puede dominarla. Cada uno de nosotros va a tener en su móvil una herramienta de una potencialidad enorme para formarse, para cualificarse, para buscar oportunidades del tipo que sea, para relacionarse con la Administración o con cualquier empresa privada. Una herramienta que nunca hemos tenido y que ahora mismo nos la va a aportar.
P. También se generan usos poco razonables, gente que pregunta a la IA si ir o no al médico. ¿Hay que reforzar una respuesta desde la Administración para reducir las malas prácticas?
R. Bueno, el reto es actuar como una sociedad madura, capaz de analizar y de actuar con responsabilidad. No todo el mundo está actuando con esa racionalidad que se le supone a las personas adultas, pero no podemos hacer una gestión que infantilice más a la sociedad. Hay que decirle: "Te tienes que preparar. Esto te da muchísimas oportunidades, pero también supone riesgos". Yo también veo cosas que me chocan. El que fuera rector de la Universidad de Alicante, Andrés Pedreño, que es un estudioso de la tecnología y de la sociedad, habla de la necesidad de la cointeligencia, de que a la inteligencia humana la reforcemos con la inteligencia artificial y a la inteligencia artificial la equilibremos con la inteligencia y con la emoción humana. Creo que esa es la línea correcta, la que tenemos que seguir y en la que tenemos que avanzar.
P. ¿Es la IA un peligro o un aliado para la gente? ¿O puede ser ambas cosas?
R. Puede ser ambas cosas. Yo creo que es mucho más un aliado que un peligro. Creo que es más una herramienta positiva que un lastre. Creo que, además, el día a día está demostrando que los que creían que la inteligencia artificial iba a permitir reducir los costes laborales, digo, las empresas que han intentado hacer eso, se han equivocado radicalmente. Y, de hecho, las empresas que han hecho más inversión y que han puesto en marcha más iniciativas vinculadas a la inteligencia artificial lo que están haciendo es contratar más gente. Porque están siendo más productivas, están consiguiendo mejores cifras de negocio y eso les está haciendo contratar más gente. ¿Otros perfiles? Sí. Es verdad que cuando se pone en marcha la inteligencia artificial te sobra burocracia, te sobra gestión administrativa, pero te hace falta control, te hace falta chequeo, te hace falta análisis.
Nieto, en un despacho del grupo popular en el Parlamento.
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FERNANDO VÁZQUEZ
Y en esa parte se está incorporando mucho personal nuevo que sale de Formación Profesional, de Ingeniería, pero también muchas personas que hacen un reciclaje, que antes se dedicaban a otra cosa, que conocen el funcionamiento de la inteligencia artificial, que se sienten cómodas y que se incorporan a esa vía. La inteligencia artificial es una tecnología, al contrario de lo que ha ocurrido otras veces, muy democrática, muy accesible.
P. ¿Cuál es la relación que deben tener las administraciones con las nuevas grandes corporaciones? Elon Musk, Jeff Bezos... Prácticamente a lo largo de la historia no ha habido personas ajenas a los estados con ese poder que ostentan en la actualizas.
R. Si analizamos, muchos tienen en su cuenta de resultados números que superan los de la mayoría de los Estados medios que hay en el mundo. Yo creo que ese es uno de los debates de este momento. Esa es una de las preguntas que requieren una reflexión. El año pasado, el Foro de Davos dedicó una parte importante a ese debate, a cómo se tienen que relacionar los Estados con esas grandes corporaciones. Incluso se hablaba de si estamos entrando en una nueva fase en la que pasamos del mundo de los estados al mundo de las corporaciones. Yo espero que no. Espero una relación en la que los Estados establezcan una normativa y esa normativa regule y controle incluso a las grandes corporaciones, por muy grandes que sean. Yo no tengo la respuesta, pero creo que tiene que ser prevaleciendo el interés general que representan los Estados sobre el interés particular que tienen las corporaciones.
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