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Autorretrato de una ciudad y sus habitantes. Medio centenar de jerezanos, artistas, creadores y profesionales de todo tipo, desvelan sus rincones más queridos, sus lugares emblemáticos, sus rutas más personales por la quinta ciudad de Andalucía. Todos estos 'sherry lovers' han respondido a la pregunta: ¿por qué te gusta Jerez? Respuestas muy variadas pero mucha confluencia en dos razones: su gente y su luz.

Presentamos a 50 'sherry lovers' y sus correspondientes 'selfies' (autofotos). Medio centenar de miradas dispares sobre una misma ciudad. 50 perspectivas con infinidad de rincones favoritos que confluyen en muchas razones para amar Jerez: bares, restaurantes, tiendas, sus vinos y sus bodegas, los tabancos, calles, plazas, museos, monumentos, las zambombas y la Feria del Caballo... Los rincones favoritos de mujeres y hombres, jerezanos de adopción, algún jerezano en la distancia, que contribuyen cada día a hacer de ésta una ciudad mejor: más respirable, más igualitaria, más justa socialmente, más solidaria, más creativa, más dinámica, con más peso en el mapa. 50 'selfies' de Jerez, 50 autorretratos de la ciudad ideal, y casi siempre un par de cosas que sobresalen: el calor y la alegría de la inmensa mayoría de su gente y, sobre todo, la luz. Esa luz. La pregunta a los participantes era muy sencilla: ¿por qué te gusta Jerez? Las respuestas, tan variadas y dispares casi como personas preguntadas. jerezanos y jerezanas, de aquí y de allá, que juran amor eterno a su ciudad. Sí, a pesar de todos sus defectos.

01 Abel García. Atardecer en la Alameda Vieja.

28 años. Licenciado en Filosofía y gerente de www.maridajerez.com
“He vivido varios años fuera de Jerez y actualmente soy un enamorado de nuestra ciudad. Me encanta disfrutar del flamenco en alguno de sus tabancos, la facilidad para encontrarme con mis amigos y disfrutar de vinos únicos a un precio muy asequible y de una gran calidad. Me encanta ver el atardecer desde la Alameda Vieja y ser consciente de todas las culturas que nos han convertido en el pueblo que actualmente somos. Me fascina Jerez, y que los jerezanos estemos empezando a redescubrirla. Me encanta la generación de nuevos empresarios que estamos trabajando para dar a conocer u poner en valor a nuestra ciudad y espectacular provincia”.

02 Ruth Delgado. Acedías en la Plaza.

34 años. Periodista.
“Que Jerez enamore a muchos con tan sólo una visita no es casualidad. Lo que más me gusta de esta ciudad es que siendo la quinta de Andalucía por población tiene un carácter de pueblo muy entrañable. Me encanta pasear por muchos de sus rincones y disfrutar de todo lo que huele a tradición como nuestros caldos y el flamenco improvisado en cualquier esquinita de la barra de un tabanco. Tengo la suerte de trabajar en el centro y pasar todos los días por el Mamelón y por eso mi 'selfie' aquí. Búscame el sábado por la mañana comprando acedías para mi niña en la Plaza (mercado central de abastos, calle Doña Blanca, 8) y, después, buscando el solecito en la plaza Rafael Rivero con un catavino a la verita”.

03 Javier Patino. El ritual de la Parra Vieja.

41 años. Guitarrista y compositor.
“Estoy encantado con mi tierra, por su clima y su gente guapa y alegre. Me gusta mucho pasear por el barrio de San Miguel y recordar donde yo jugaba cuando era niño. Me gusta el olor a azahar cuando llega Semana Santa. Desayunar los domingos con mi familia en la Parra Vieja (calle San Miguel, 9) es un ritual, y lo que más me gusta es cuando llegas a Jerez después de un viaje de trabajo y te espera una cerveza con los tuyos”.

04 Helena Astorga. Día, tarde y noche en Jerez.

34 años. Gestora cultural.
“Aunque actualmente vivo fuera de Jerez por motivos laborales, voy a menudo para compartir con mi gente momentos, sabores, olores y sonidos. Siempre que puedo y lo consigo me gusta levantarme temprano e irme a desayunar a La Moderna (calle Larga, 67). El café de Fernando en vasito de cristal y las tostás de salmorejo de Alfonso están espectaculares. Luego me doy un paseíto por el centro: calle Larga, Plaza de Abastos (me encanta pasearme entre los puestos de pescaos donde también se respira mucho arte y flamenquería). De ahí suelo irme a La Plazuela y San Miguel (Calle Sol, Calle Empedrada, Cruz Vieja, Cerrofuerte, Calle Barja, Calle del Pollo). Desde hace unos años le encontré la magia a esas calles que me tienen atrapada. Cuando me da tiempo, que he de reconocer que han sido poquitas veces, me gusta dar un paseo por la Alameda Vieja hasta llegar al Alcázar, entrar, y sentarme a leer un ratito en sus patios. El silencio y la cultura que ahí se respira no tienen precio.

Del silencio me voy directa al bullicio del tabanco El Pasaje (calle Santa María, 8) donde me gusta tomarme un vinito con los amigos o la familia y disfrutar un poquito del gentío que allí se amontona. Afortunadamente, a veces tengo la suerte de disfrutar de un espectáculo de cante y toque. Plateros, para mi una de las plazas más bonitas de Jerez, tiene entrado el verano una luz inigualable.

Allí, igual me paro a tomarme un vinito de Torrecera y un quesito payoyo en el Tabanco Plateros (Plaza Plateros). Y camino de Santiago, contando los segundos para llegar a casa de Mateo, Bar La Gitanería (Calle Ancha, 18), tomarme unos vinitos y alguna tapita, dar muchos besos y comerme, si tengo suerte de que ese día la tengan de degustación, la mejor sopita de tomate que he comido en mi vida. Por la tarde me reactivo. Paseíto por el Jardín Escénico (avda. de Andalucía), con muy diversas especies, mayoritariamente mediterráneas, y vuelta para el centro. Compro algún dulce en la pastelería Jesús (Calle Bizcochero, 28), donde hacen repostería tradicional de Jerez, y me lo como con un cafelito sentada en la Alameda del Banco. Para terminar el día, visita nocturna a los Claustros de Santo Domingo (alameda del Marqués de Casa Domecq, 2) y una tapita más elaborada pero siempre con productos de la tierra, con su correspondiente vino, en el tabanco El Guitarrón de San Pedro (Calle Bizcocheros, 16). Allí hay un ambiente moderno, flamenco y a la vez sencillo de gente curiosa de Jerez. ¡Arza! ¡Y ya tengo el día hecho!”

05. Jesús Méndez. Sol y fino en el Gallo Azul.

30 años. Cantaor.
“Jerez es sin duda el lugar perfecto para vivir, es una ciudad sin llegar a serlo, tiene todo tipo de conexiones: aeropuertos, tren... Y luego la tranquilidad de un pueblo. El clima y la cercanía del mar es lo que más me gusta sin duda, ya que soy amante del mar. Sentarme en el Gallo Azul (calle Larga, 2), tomar el sol y una copa de fino es para mí un momento único”.

06. Ricarda López. Un paseo por el casco histórico. 

Profesora, historiadora.
“Me encanta pasear por Jerez, por su casco histórico. Pasear por plazas tan bellas como la plaza del Mercado, la plaza de la Asunción o la plaza Plateros. Redescubrir cada día su extraordinario valor patrimonial. Y terminar con una cervecita en El Gorila (plaza Plateros)”.

07. José Manuel Poga. Tabancos, plaza Vargas y Yellow Bar.

35 años. Actor.
“Jerez de la Frontera representa para mí una infancia y una adolescencia entrañable. En las barriadas de Las Torres y El Chicle (calle Canarias) crecí como un niño feliz, y en Vallesequillo me divertí mucho en mis años de mocedad. Rodeado de una familia extraordinaria y encontrándome en el camino a amigos a los que considero hermanos, estos tres barrios representan para mí una regresión muy emotiva… Un pasado que recuerdo con enternecedora nostalgia y felicidad. Cuando mi trabajo me ofrece alguna tregua me gusta ir a Jerez y pasear. Sí, tan sólo pasear por el centro. Sin prisas, contemplando la ciudad… y dejándome caer por los rincones que estimulan mis recuerdos… que son muchos. Me gusta exprimir el día empezando con un desayuno familiar en el bar El Pequeñito (plaza de la Estación).

Los días de sol en Jerez por las mañanas, los mejores, sobre todo si son de invierno. Al mediodía, tomarse una copita de fino Tío Pepe en tabancos como El Pasaje (calle Santa María), en compañía de mi padre, no tiene precio. Y cuando se presenta la tarde-noche es bueno tener cerquita Los Dos Deditos y Carbonería (plaza Vargas) o Damajuana (calle Francos, 18) y encontrarme con los viejos amigos. Si la gazuza empieza a llamar a las puertas del estómago… regreso a Vallesequillo. Porque en la calle Maestro Fernández Sierra está uno de los mejores restaurantes de la ciudad. De fachada amarilla y de nombre anglosajón, Yellow Bar. Especialidades en el buen comer y en el cariño por la profesión. Antonio se llama el que estará a su disposición… si comer quiere, el cliente, LO MEJOR. Pero sin duda, el día clave para estar en Jerez con todos los tuyos es el mediodía de la Nochebuena… en la esquina del Adeli. Maravilloso rincón. Y un diíta en la Feria del Caballo, tampoco te digo yo que no”.

08. Juan Manuel Sainz Peña. Luz del Sur en estado puro paseando por Larga o Porvera. 

44 años. Escritor.
“Si algo me gusta de Jerez es su luz. Luz del Sur en estado puro. Esa que me invita a pasear por la calle Larga o Porvera. Allí saludo a mi amigo Pedro Incierte, en su taberna Lizarrán (Porvera, 11). Luego me gusta pasear hasta llegar a la plaza del Arenal y llegar a Consistorio, un lugar que me encanta por su ambiente, sus bares y los amigos que suelo encontrar por allí. Jerez me gusta por eso, por ser lugar cercano, de encuentro. Con un clima templado y, claro, la luz. Su luz”.

09. Juanlu Matos. De la Plaza de abastos a la tapita en Las Banderillas y la copa en El 7. 

Showman y realizador de televisión.
“Me encanta Jerez por su luz, su color, sus rincones. La Plaza de abastos, para observar; los tabancos, para degustar; y su gente, para charlar. Desayunar en La Manzanilla (calle Veracruz, 2) el mollete con tortilla de Fernando; un vinito en la tasca San Pablo con Jesús; la tapita con Luis en Las Banderillas (calle Caballeros, 12); y rematamos la faena con Richard en El 7 (calle San Pablo, 7). Dar un paseo y contemplar la Porvera, la calle Larga, pasar por Tornería, Plateros, bajar a la Catedral, subir hasta llegar al Alcázar sin dejar el Arenal. Jerez es grande... Disfrútalo”.

10. Matilde Pérez Baz. El Retiro, San Mateo y el Teatro Villamarta.

Jubilosa maestra.
“Llegué a Jerez hace 43 años y a la semana intuí que no me iría. Me gustó su luz, sus penas cantadas, y sus amurallados sinsabores. Tengo aquí mis más amadas amistades y sueño con su renacimiento. Mis lugares: plaza de San Mateo, Teatro Villamarta (plaza Romero Martínez s/n) y parque de El Retiro”.

11. Susana Domínguez. Tapeo y cervecita de El Almacén a San Pablo.

42 años. presidenta de JereLesGay. Psicóloga, Experta en Género, Feminista y Activista LGTB. Luchadora y trabajadora incansable por la Igualdad.
"Me siento orgullosa de ser de Jerez, porque Jerez ha sido pionera en la defensa de los Derechos de las personas LGTB y porque fue la primera ciudad de España que izó la bandera arcoiris en su Ayuntamineto, símbolo del amor por encima de todas las cosas. Algo que me encanta de Jerez es ir los viernes a mediodía de tapeo y cervecita, haciendo un vía crucis por diferentes bares y tascas del centro, como El Almacén, La Moderna, La Cruz Blanca, La Tasca San Pablo, La Abacería de la Cruz Vieja y otros muchos de los fabulosos bares que nos ofrece nuestra ciudad. Aunque sigo echando de menos mi querido Maypa y su tostada con pringá viendo la escultura de Lola Flores presidiendo el barrio de San Miguel, mi barrio, pues yo nací en la calle Sol. Pero si hay algo que me apasiona especialmente de Jerez y que me encanta vivir y disfrutar, es su Feria de mayo, la Feria del Caballo. Y más aún por el hecho de entrar por el Real de la Feria y encontrarte con la caseta de JereLesGay, todo un símbolo de visibilidad, integración y normalización de las personas LGTB. ¡Me encanta Jerez!"

12. Santiago Moreno. La Porvera, un lugar "vital".

36 años. Guitarrista y escritor.
"Mi lugar, ya no favorito sino vital, es la Porvera. Aquí, en la Escuela de Baile de Jerez Puro (antes de Angelita Gómez) es donde me crié profesionalmente. Donde me enamoré mil veces y donde aún me sigo perfeccionando como hombre y artista. Otro rincón es plaza Rafael Rivero, ya que se puede respirar ese Jerez donde todo era posible. Y también ese lugar mágico de Jerez que es la Alameda Vieja a pesar de esa mole que levantaron en la Ermita de Guía. Jerez, esta ciudad donde aún se puede despegar al paraíso".

13. Marianna Zungri. Nidos de cigüeña en la antigua Azucarera de El Portal y un "buen homenaje" en Albores.

39 años. Socia en la cooperativa La Reverde.
"Soy italiana y llevo 7 años viviendo en Jerez. La ciudad me gustó desde la primera vez que vine, fue algo especial la sensación que probé andando por una calle desierta en una tarde de primavera y escuchar el taconeo o el sonido de una guitarra procedente de algún rincón del centro. Cuando salgo me gusta dar un paseo por San Mateo y poder curiosear entre los patios de las casas antiguas, aunque muchas están cerradas porque están en ruinas. Otro sitio con encanto que me gusta visitar es la antigua azucarera de El Portal, que tiene cientos de nidos de cigüeñas. Entre semana los jueves voy siempre por la tarde al Havana Café (Divina Pastora, calle Cádiz) porque allí quedamos para ensayar con el grupo de improvisación teatral y entre tés y cervezas... ¡nos lo pasamos la mar de bien! Como soy una apasionada de la comida, uno de mis sitios preferidos para desayunar es el Reino de León (calle Latorre, 8) porque ponen unas napolitanas recién hechas que me recuerdan a las de mi tierra. Suelo ir a la cooperativa La Reverde (rotonda 4 de la avenida Juan Carlos I) los martes a comprar verduras ecológicas y, además, es una buena ocasión para dar un paseo en bici entre ciudad y campo. Si tengo que pegarme un buen homenaje voy a comer a Albores (Consistorio, 12) aunque es siempre difícil elegir entre tapas de gambas, pescados con trompetas de la muerte, albóndigas de cordero... Pero lo que más representa para mí la esencia de Jerez es la Feria del Caballo, donde todas las distintas almas de la ciudad durante una semana conviven codo a codo dando lugar a una alegre y colorida fiesta y donde se respira a la vez un aire internacional que en el día a día echo un poco de menos".

14. Juan Miguel del Castillo. Por siempre, la Feria.

39 años. Cineasta. Guionista y director de ‘Techo y comida’.
"Me gusta Jerez por lo bien que se vive aquí, lo cerca que está todo y por la hospitalidad de su gente. En especial me gusta la gente sencilla, humilde y de barrio. Una cosa que me gusta mucho es la forma de hablar de los jerezanos, me encanta nuestro acento y el arte a la hora de hablar. Cuando paseo por la ciudad no puedo evitar escuchar las conversaciones de nuestros mayores. Al salir por el centro siempre me encuentro a gente conocida que hace tiempo que no veo, eso me encanta, pararme, charlar un rato, y si se encarta tomarme una copita con ellos. Uno de mis rincones preferidos es la Feria".

15. Luis Mariano Fau. Olor a churros y café en la plaza del Mercado. Una tarde en El Retiro.

Director de Mediazuela Teatro.
"Salgo de mi casa y voy andando al centro. Paso por el parque del Retiro, pienso qué bonito está. Aquí cuando todavía no era lo que es hoy llevaba a mi hijo todos los días... ¡Qué hermoso es un parque! ¡Qué hermosos sus sonidos! Generalmente llenos de voces de niños y niñas, de risas y de juegos. También me gusta la plaza del Mercado con su olor a churros y a café y la Alameda del Banco. Pero si hay algo que me ha gustado y me gusta son los amigos y las amigas con las que poder pasear y charlar. Quien me conozca podrá pensar por qué no hablo del teatro… Tal vez en Jerez hay que seguir buscándolo".

16. Sonia Trenado. Predilección por La Pandilla. 

Restauradora e interiorista.
“Jerez tiene un encanto especial por sus gentes, por sus calles, por su historia y sobre todo por esa luz. Para mí ya es casi tradición desayunar los sábados en Albores (Consistorio, 12) y degustar uno de los mejores molletes con jamón y aguacate. Para tomar un vino, hay una gran variedad de tabancos, pero tengo especial predilección por Tabanco La Pandilla( Valientes, 14), quizás por su antigüedad y por la solera que desprenden sus paredes. El mejor lugar, sin duda, para relajarse es pasear por la Alameda Vieja, con uno de los mejores atardeceres de la ciudad”.

17. Manuel Montero Fernández. La sonrisa contagiosa de La Moderna.

39 años. Realizador audiovisual.
“Decir "me gusta Jerez” sería quedarme corto. La verdad es que amo mi ciudad. Aquí nací y aunque he tenido la suerte de conocer otras latitudes también me gustaría morir aquí, no encuentro lugar mejor. Para mí, que me dedico al mundo de la imagen, me considero un privilegiado de contar con la luz que tenemos aquí. Aquí no hay día malo, toda la luz es aprovechable. Elegir un lugar preferido es difícil. Cualquier rincón del centro desborda historia, arte y magia. Como monumento me enamora el Alcázar, es bello por donde lo mires. Ahora precisamente estoy trabajando en un video sobre él y he tenido la oportunidad de verlo desde el aire. No deja indiferente. Algunos de mis rincones preferidos son la plaza de la Asunción, plaza de la Yerba, plaza Peones, y calle Porvera, con su sombra perenne y el verde brillante de sus hojas. Tomarse una buena copa de amontillado con mi amigo Faustino (Bar Juanito) y esa maravilla de Pescadería Vieja. Si paso por calle Larga no tengo más remedio que pararme a saludar en La Moderna a Alfonso, Atilano, Fernando y toda la buena gente que siempre tienen una sonrisa en la cara. ¡Cuidado es contagiosa!!! Y además siempre te encuentras a algún conocido o personaje nuevo a conocer. Creo que debemos seguir apreciando las muchas cosas que nos ofrece nuestra ciudad y sacar provecho a todo lo que aún nos puede dar. ¡Brindo por Jerez!”

18. Pedro Navarro Grimaldi. Pescaíto frito en El Arturo.

 29 años. Músico.
“Aunque viva fuera de ella soy un fan de mi ciudad, Jerez de la Frontera, por varios motivos: por ser cuna de un arte universal, en Jerez el flamenco es un lenguaje más. Por ser del Sur, como el resto de Andalucía, con su luz, su clima, su gastronomía... Y como no, por su gente que es mi gente. Jerez es una ciudad familiar donde nos conocemos casi todos y donde las relaciones se establecen de generación en generación. Me acuerdo ahora de mi sobrino y del hijo de un buen amigo mío cuyo vínculo sería la quinta generación de amistad entre las dos familias. ¿Tremendo no? Me encanta comer ‘pescao’ en el Bar Arturo (Guita, 9). Y me gusta perderme escuchando canto gregoriano en el monasterio de La Cartuja. VIVA JEREZ!!!”

19. Elena Rodríguez. Mente en blanco en las escalinatas de la Catedral.

35 años. Higienista bucodental. “Me maravilla esta ciudad por su luz, su olor en primavera, sus calles tortuosas del centro que te hacen tomar conciencia de todo el legado cultural que posee, la idiosincrasia de sus barrios y porque me hace encontrarme con asiduidad con mi gente, siempre dispuesta a invitarte a una cervecita en cualquier rincón o bar de la ciudad. Me encanta tomarme una cervecita acompañada de, ya sea unas aceitunas, una taza de caracoles o un sándwich y pizza casera las tardes/noches de primavera y verano en el Bar Bienestar (plaza del Mercado, 3), frente al Museo Arqueológico. Un lugar muy particular, donde las familias y amigos de toda la vida se reúnen para pasar un buen rato y tomas conciencia un poco de la problemática que vive la gente en este barrio.

Un clásico, ir a La Moderna (calle Larga, 72) para reencontrarte con tus amigos en Navidad, tomarte una cervecita cualquier mediodía o tomar algún café a la tarde acompañada de una buena conversación. No paso por alto un viernes al mediodía, tras salir del trabajo, sin tomarme una cervecita acompañada de una tapa de yuca al solecito en La Cantinita del Amor (Tornería, 3. Y cada vez que tengo algún rato libre y me apetece, ya sea de día o noche, me escapo a tomarme una cervecita con una tapa de aceitunas al Tabanco Plateros (plaza Plateros), donde siempre acabo acompañada por alguna conversación con algún amigo o conocido. Aunque esta ciudad sólo tiene un rincón que me relaja y me hace tener la mente en blanco: las escaleras de la Catedral, donde me siento al atardecer en primavera y verano escuchando a las golondrinas y los vencejos, y observándolos como vuelan sobre los tejados del antiguo Jerez”. Y los domingos al sol en La Carmela (plaza del Arenal) con tu cervecita y cartuchito de camarones.

20. Fernando Toro. El encuentro con la Zambomba en la previa de la Nochebuena.

36 años. Comercial.
"Hay una fecha que recuerdo durante todo el año con especial cariño y son esos días previos a la Navidad, donde se sucede la Zambomba Jerezana durante todo el mes de diciembre. Los jerezanos nos echamos a la calle con ganas de ver y de que nos vean, para repartir besos y abrazos a nuestros amigos y familiares. Es una fecha en la que nuestra cultura más popular, el flamenco, nos llega a todos por igual gracias a los villancicos que son únicos de nuestra tierra. En los últimos años se ha convertido en algo tan singular como nuestra Feria, tan querida y sentida por todos. Ver a los amigos en los bares, en las tascas de siempre y ver como el centro de nuestra ciudad se llena de todos los jerezanos, me hace sentir orgulloso haber nacido en Jerez".

21. Irene Luque. El corazón de Intramuros: la plaza San Lucas.

26 años. Arquitecta y Urbanista.
“Desde el ámbito profesional y personal, Jerez marca mi vida, pero en especial la zona Intramuros: por su singularidad, por su historia, por su gente y por su capacidad de respuesta. Si tuviera que seleccionar un lugar, sería la plaza San Lucas por su centralidad y por estar rodeada de una manzana que simboliza la historia de Intramuros. La manzana que sostiene la plaza Belén y la plaza San Lucas. Por eso, me gusta Jerez y me encanta Intramuros”.

22. Alberto Belmonte. 'Animal céntrico': cualquier rincón descubierto o por descubrir.

41 años. Ilustrador.
“Pasear por el centro sin rumbo, cualquier día, a cualquier hora. Eso me divierte. Desayunar por ejemplo en el Pichaco (avenida Tomás García Figueras, 4), bajo mi casa. Luego tomar rumbo a Capuchinos, pasar por el Mamelón, la alameda Cristina y desembocar en la calle Larga con el reto de saludar a menos de 620 personas. Una copa de oloroso al mediodía en cualquier tabanco céntrico es un lujo impagable que espero nunca perdamos en beneficio de otras costumbres venidas de otros lugares.  Soy un animal céntrico y cualquiera de sus rincones me parece mágico, sobre todo aquellos menos frecuentados y esos otros que, aunque parezca mentira, nunca había pisado y descubro por primera vez”.

23. Almudena Plaza. Ajo campero en La Abacería de Cruz Vieja. Olor a vino y vinagre en calle Lealas.

Colaboradora de La Voz del Sur.
“Me encanta Jerez por su cielo azul intenso, por sus calles llenas de historia, por sus fachadas y edificios antiguos. Por sus cascos de bodega únicos en el mundo entero pero, sobre todo, me gusta Jerez por su gente, por su alegría, por su manera de vivir y tomarse la vida, por saber disfrutar de lo bueno e incluso de lo menos bueno. Me encanta mi calle y el olor a bodega antigua y a vinagre cuando camino hacia mi casa y paso por delante de las Bodegas Sánchez Romate (calle Lealas, 26). Me gusta observar las esbeltísimas palmeras que siguen y siguen creciendo como si quisieran tocar el cielo, en la Alameda Cristina. Me encanta tomarme un café sentada calentándome al sol en la plaza del Banco bajo la sombra de su árbol centenario. Me encanta pasar un buen rato y compartir con amigos un palo cortado en el tabanco El Pasaje (calle Santa María, 8). Me gusta tomarme un sencillo ajo campero en buena compañía en La Abacería (calle Ramón de Cala, 2) del Barrio de San Miguel… Pero, en realidad, me gustan tantas cosas que no habría ni tiempo, ni espacio, ni lugar como para ir diciéndolas una a una... Simplemente, ¡I love Jerez!”

24. Carlos Benítez. Alcázar y bodegas. Tapeo en El Asador.

31 años. Recepcionista de hotel.
“Jerez es una ciudad con encanto, tanto en sus barrios como en su centro histórico, con potencial turístico para sufrir una menor estacionalidad. Cuando tengo tiempo y puedo, me gusta ver un partido de fútbol en la terraza del bar El Rubio, situado en la barriada de La Constancia, y pasar el tiempo charlando con los amigos tomando unas cervezas. A veces los mejores planes y placeres son los más sencillos. Un lugar que suelo recomendar a los clientes para comer (sin llevar comisión ni conocerlos personalmente, que conste) es el Mesón El Asador, en pleno centro de la ciudad, en la calle Remedios. Irresistibles sus tapas de carne y su pan caliente. Desde niño que iba con mis padres al rastrillo de la Alameda Vieja siempre me gustó mucho el Alcázar, fortaleza de origen almohade. Este conjunto monumental, junto a la catedral y las bodegas, forma un triángulo que es uno de los puntos más atractivos para todo aquel que quiera visitar nuestra ciudad”.

25. Daniel Sánchez Vivat. Gaditano que presume de vivir en una ciudad "espectacular". Cualquier ajo o sopa de tomate en un mosto.

37 años. Trabaja en Airbus.
“Aunque nací en Cádiz, llegué a Jerez hace diez años cuando conocí a la que hoy es mi mujer, una jerezana muy jerezana. Actualmente, me siento un jerezano más, de hecho presumo de tener la "doble nacionalidad". Cuando llegué sólo conocía los típicos tópicos de esta ciudad: el vino, los caballos, la feria y el mundial de motociclismo. Poco a poco, descubrí una ciudad maravillosa, en especial su centro histórico, desde Santiago hasta San Miguel, pasando por Porvera, Santo Domingo, San Marcos, San Juan, San Lucas, San Mateo, su Catedral, San Dionisio-plaza Asunción o el Alcázar. También descubrí los mostos (me gustan todos y degustar un buen ajo o una sopa de tomate acompañados de media jarra) y los tabancos (de entre todos me quedo con la tasca San Pablo (San Pablo, 12) y Plateros (plaza Plateros). La época del año que más me gusta es sin duda el otoño, empezando por las fiestas de la vendimia (aunque últimamente han venido a menos), y finalizando con el espectáculo de las zambombas. En definitiva, una ciudad espectacular para vivir en ella, aunque me da un poco de pena el estado de abandono en la que se encuentra últimamente y las tasas de paro que soporta”.

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