La curiosidad ilimitada y la escucha activa han llevado a Rafael Plaza a convertirse en uno de los grandes referentes del periodismo. De la mano de la Asociación de la Prensa de Jerez, y acompañado por familiares, políticos, como la propia alcaldesa, María José García-Pelayo, o Pedro Pacheco, compañeros de profesión y profesionales del medio, Plaza ha recogido el Premio Jerez de Periodismo, una distinción honorífica concebida para reconocer el rigor, el compromiso ético y la contribución al prestigio de la profesión.
A pulso y con méritos suficientes, Rafael, natural de Cuenca, llegó a Jerez hace casi medio siglo y convirtió la ciudad en el centro de gravedad de su vida profesional. Ahora, es reconocido por la ciudad y por el jurado de la Asociación de la Prensa, integrado, por designación de la APJ, por Ángel Revaliente, María José Cabral, Pepe García Ganaza, Fernando García, Ana Huguet y Paco Sánchez Múgica (director de lavozdelsur.es), profesionales de reconocido prestigio en el ámbito del periodismo y la comunicación.
La curiosidad ilimitada y la escucha activa han llevado a Rafael Plaza a convertirse en uno de los grandes referentes del periodismo. De la mano de la Asociación de la Prensa de Jerez, y acompañado por familiares, políticos, como la propia alcaldesa, María José García-Pelayo, o Pedro Pacheco, compañeros de profesión y profesionales del medio, Plaza ha recogido el Premio Jerez de Periodismo, una distinción honorífica concebida para reconocer el rigor, el compromiso ético y la contribución al prestigio de la profesión.
A pulso y con méritos suficientes, Rafael, natural de Cuenca, llegó a Jerez hace casi medio siglo y convirtió la ciudad en el centro de gravedad de su vida profesional. Ahora, es reconocido por la ciudad y por el jurado de la Asociación de la Prensa, integrado, por designación de la APJ, por Ángel Revaliente, María José Cabral, Pepe García Ganaza, Fernando García, Ana Huguet y Paco Sánchez Múgica (director de lavozdelsur.es), profesionales de reconocido prestigio en el ámbito del periodismo y la comunicación.
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