Los tocados de la portuense Esther García que se cuelan en la serie 'Veneno'

La diseñadora de moda crea tocados y prendas que han llegado a lucir la bailaora Sara Baras, Niña Pastori o Lidia Lozano. Ahora cierra su 'showroom' para centrarse en el mundo digital

Esther García con uno de sus tocados frente al espejo.
Esther García con uno de sus tocados frente al espejo. Autor: Manu García

Diseños hechos a medida, tocados low cost, y un sinfín de colecciones. La marca Esther García Tocados y Moda que se hizo un hueco en El Puerto para llevar el “lujo al alcance de todas” cumple su décimo aniversario. Ya ha pasado una década desde que la diseñadora portuense Esther tomara una decisión, “lo quiero dejar todo por la moda, me quedo aquí”. Pese a su inquietud por este mundo, Esther se formó como realizadora de televisión. "Mi padre no quería que estudiara moda, él quería que hiciera una carrera y como mi hermana había estudiado periodismo y comunicación audiovisual también quería que lo hiciera, y así fue, empecé a trabajar en TVE como mezcladora en el telediario de Ana Blanco y Lorenzo Milá”, explica la emprendedora.

Desde entonces, la realización audiovisual se convirtió en su día a día, trabajó en una productora de publicidad en Lisboa y a su vuelta continuó en programas de Aragón Televisión o el conocido Hermano Mayor de Cuatro. Pero la vena artística seguía latente en Esther, que desde pequeñita ya apuntaba maneras. “Con ocho años cogía unos vaqueros, le metía una cuña de tela, lo cosía con agujas y me hacía unos pantalones de campana, mi madre me mataba porque acababa de comprármelos”, recuerda la portuense que “era muy estrafalaria vistiendo, me tuneaba todo, me ponía un montón de pañuelos de colores y llevaba cascabeles”.

En octubre de 2010, su vida dio un giro. Esther le hizo un tocado a su hermana para la boda de su tío con los materiales que su madre guardaba de la mercería en la que trabajaba. “En esa época no me gustaban nada, que cosa más horrorosa, y le dije: -Te voy a hacer el que a mí me de la gana”, dice señalando aquella diadema con flor que ahora adorna las paredes de su tienda.

Diadema con flor que hizo Esther a su hermana para la boda de su tío en 2010.
Diadema con flor que hizo Esther a su hermana para la boda de su tío en 2010. Autor: Manu García

El éxito de su creación la empujó a seguir creciendo. El nombre de Esther empezó a sonar y pronto se vio realizando diademas y broches para sus amigas. “Preferí irme a un bar a poner copas para hacer lo que me gustaba hasta conseguir mi sueño, con el dinero que cogía compraba los materiales para hacer más tocados”, sostiene la que llegó a organizar un mercadillo en El Cielo de la Cayetana, local donde trabajaba, y más tarde, su primer desfile, a los que le siguieron más de 19, algunos de ellos solidarios para recaudar fondos destinados a hermandades.

De repente, todo el mundo quería subirse a la pasarela con los diseños de Esther. La marca daba pasos de gigante y la joven montó en la buhardilla de su casa un taller al que se acercaban clientas de toda la provincia. A los tres años de empezar, a la oferta de tocados incorporó la costura a medida después de completar su formación en la Escuela de Moda de Jerez. “Mi profesora dejó su trabajo para venirse conmigo como patronista, y creé mi propio taller con costureras y cortadoras”, comenta la que había aprendido a hacer un traje de flamenca con sus propias manos en una asociación de vecinos.

Bocetos y mucha imaginación. Esther le echó ganas e ilusión hasta que hace cinco años inauguró su showroom en el centro comercial de Vistahermosa. La diseñadora merodea por esta tienda coqueta forrada de color rosa cuyas paredes cuentan su trayectoria. Recortes de prensa y revistas relatan mil recuerdos recopilados desde que se sumergió en el mundo de la moda. Los diseños de la portuense han vestido a rostros conocidos de la televisión y han llamado la atención a profesionales del sector. A Niña Pastori le hizo un traje negro de lentejuelas para la gala de fin de año, Adolfo Domínguez le pidió tocados, y hasta la bailaora Sara Baras apareció en la revista Hola con una de sus pamelas.

La diseñadora de moda durante la entrevista.
La diseñadora de moda durante la entrevista. Autor: Manu García

Las presentadoras Lidia Lozano o Paz Santana también lucieron sus creaciones mientras que influencers como Mar Saura las recomiendan en sus blogs. Recientemente, los tocados de Esther se han colado en la serie de Atresmedia Veneno. Luis Maro, el jefe de vestuario la llamó, “me dijo que necesitaba unos tocados para varios personajes, uno tenía que ser una corona de flores naturales preservada en tonos beige y rosa, se la hice le encajó y le encantó, salió en el capítulo 6, y para el final de la serie, que se emite este domingo, hice un tocado y una pamela en negro”, explica la diseñadora.

Aunque los tocados de Esther salgan en televisión, ella siempre ha apostado por su democratización, “me parece injusto que solo pueda llevar un tocado alguien que tiene dinero, por eso decidí poner el alquiler, creo que es algo que podría llevar todo el mundo y podría llegar a todos los bolsillos”. La marca cumple años en mitad de una pandemia que ha arrasado con las bodas, los bautizos y las comuniones, eventos para los que están pensados sus vestidos y complementos. Esther se reinventó y añadió mascarillas de tela y una colección de bikinis y bañadores que hizo durante el confinamiento, además empezó a vender ropa multimarca, más casual, como jerséis, chaquetas y sandalias.

En los tiempos que corren la entusiasta ha decidido cerrar el local para dar un paso más en su carrera y seguir haciendo ropa a medida. “Es el mejor momento para dar un cambio y meterme más en el mundo digital, la venta online es por donde más vendo, me he dado cuenta de que mis redes sociales mueven muchísimo, es colgar una prenda y a los cinco minutos se ha vendido, literal, y aquí a lo mejor está en el escaparate y no se vende”, comenta la diseñadora que se hace sesiones de fotos con sus diseños, publica vídeos para enseñar las prendas y explica los protocolos para cada ocasión.

“Al final los tiempos nos están haciendo adaptarnos a otras cosas y estoy super contenta, yo soy de cambios siempre”, añade desde el interior de la tienda. La que comenzó en su casa, ahora vuelve a ella para ofrecer un servicio más personalizado, así, las clientas, mediante cita previa, podrán acercarse a su atelier a partir del 31 de octubre.

Algunos tocados de la diseñadora portuense.
Algunos tocados de la diseñadora portuense. Manu García

Esther deja claro que no es la crisis sanitaria la que le ha llevado a tomar esta decisión sino las nuevas formas de comprar que observa a su alrededor. Sin embargo, lo que sí ha revolucionado el coronavirus son las tendencias.

“El estado anímico de las personas no es el mismo. Si no hubiese habido covid ahora mismo se llevarían mucho los contrastes, el mezclar el celeste con el morado, pero lo que se lleva este año son los tonos tierra, los beige con los camel y los marrones, tonos blancos y tonos super neutros, nada de llamar la atención”, dice.

Esther seguirá asesorando sobre los zapatos, la forma de maquillarse, los complementos, cómo se debe coger el bolso o cómo llevar los guantes en las ceremonias. Para ello, la portuense “sinceramente me inspiro en la clienta, cuando viene yo la chequeo totalmente, veo si es tímida, si lleva la voz cantante o si es la protagonista”. Y pese a todo, continuará apostando por el comercio local, “tengo que ir a Sevilla porque tengo una boda, ¿por qué? Si aquí hay tiendas maravillosas”, expresa la que no para quieta ni un segundo.

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