En octubre del año pasado, Sandra Peña perdió la vida a los 14 años tras ser víctima de la violencia escolar. La menor había confesado sufrir bullying, pero el centro escolar donde estudiaba, Irlandesas de Loreto de Sevilla, no llegó a activar el protocolo antibullying.
Cinco meses después de la tragedia, los padres de la joven sevillana han explicado cómo están sobrellevando tanto dolor por la pérdida de su hija. "Estamos aprendiendo a vivir con una ausencia muy grande. Aquí no hay consuelo. Estamos intentando ser y estar fuertes por todo lo que nos viene por delante y porque tenemos un niño de 16 años. David ha perdido a su hermana y no vamos a consentir que pierda a sus padres en el dolor. Ese es nuestro propósito todas las mañanas", ha destacado Zara, madre de Sandra, en el programa Y ahora Sonsoles.
José Manuel, el padre de Sandra, ha definido a su hija como "una niña simpática, alegre, generosa con sus amigas, deportista... Desde pequeña, todos los deportes se le daban bien. Era la música de mi casa, todo el día cantando. Todos los días nos decía que nos amaba y a su hermano igual".
Las mentiras en la activación de los protocolos
Zara sostiene que el alcance real del acoso lo conoció a raíz de las declaraciones en Fiscalía de Menores. Según explica, la menor atravesó un curso complicado en segundo de la ESO: "Hemos sido conscientes a raíz de las testificales en Fiscalía de Menores. Sandra es verdad que el curso pasado, en segundo de la ESO, tuvo un año complicado. Estaba muy apática, cansada, y lo achacábamos al cansancio físico por entrenar tres días y el partido los fines de semana. Es en junio cuando me confiesa que lo está pasando muy mal porque se están metiendo con ella. Nunca me contó exactamente qué le decían. Ahora sí lo sé. Eran dirigidos a su aspecto físico y a su orientación sexual".
Los padres de Sandra han contado que informaron al centro de la situación antes del inicio del curso siguiente. Zara ha relatado que trasladó su preocupación a la tutora y solicitó medidas para evitar que coincidiera con sus presuntos acosadoras. "Cuando dan las notas, me reúno con su tutora y le digo que Sandra me ha comentado que está muy mal. Le digo que no coincidan el año que viene. El colegio no se sorprende. Es en verano cuando a Sadra la ponemos en manos de una profesional. Es la propia psicóloga la que nos dice que nos va a preparar un informe para que, antes de empezar el cole, lo llevemos. Sandra tiene autolesiones porque la insultan. Es muy duro que tu hija se haga daño cuando tú solo quieres cuidarla. No se digiere".
Según su testimonio, el 1 de septiembre remitió el informe psicológico al centro, pero la activación de los protocolos no se produjo. "El 1 de septiembre mando un correo electrónico a la orientadora y a la que era tutora de Sandra y mando el informe. Me explican el día 3 que el protocolo de autolisis se va a abrir y que el de acoso es si yo quiero", ha afirmado, añadiendo que fue la enfermera del centro quien insistió en la necesidad de activar ambos procedimientos, aunque posteriormente descubrieron que no se habían puesto en marcha: "Me entero de que no se han abierto los protocolos el 16 de octubre por María del Carmen Castillo, la consejera de Educación, por la tele. No habían hecho nada".
La madre ha cuestionado abiertamente la actuación del colegio, contra el que han presentado una querella, y ha denunciado la falta total de transparencia. "¿Qué me faltó para ayudar a mi hija? Lo único que no controlaba, el colegio. Me engañaron a mí, engañaron a la psicóloga de Sandra, que le explica que va al cole, que es un lugar seguro, e intentaron engañar a la inspección de Educación haciendo creer que los protocolos estaban abiertos. La inspección de Educación hizo dos informes, uno creo que al día siguiente, y otro a los cinco días de ampliación, en el que expone que es insostenible la versión del colegio".
"Me siento responsable de que las familias sepan lo que ha pasado"
La familia ha insistido también en la necesidad de informar a otras familias del centro. "Yo me siento responsable de que las familias de Irlandesas Loreto sepan lo que ha pasado. El colegio dice que no abrió el protocolo porque yo lo dije. Les están engañando y me siento responsable con esas familias y esos niños", ha señalado Zara, que ha hablado también de la falta de empatía por parte del colegio tras lo sucedido: "Del colegio, al principio, tuvimos dos o tres llamadas. Luego, dos o tres correos electrónicos para autorizar una misa y para devolvernos unas cuotas de Sandra que se iba a una inversión lingüística. Después hubo dos profesoras que al principio sí que me mandaban emoticones de corazones. Ya han dejado de hacerlo, que no pasa nada. Un profesor me mandó en Navidad un mensaje muy cariñoso".
En relación con las presuntas responsables del acoso, la madre de Sandra ha asegurado que la identificación existía, pero no se actuó en consecuencia. "Sandra se lo contó a su psicóloga. Es Sandra quien las identifica. En la reunión del día 3 de septiembre, insisto en que hablen con sus familias antes de que empiece el cole. Tengo entendido que ni siquiera comunicaron eso a las tres familias".





