Un hombre ha sido detenido y ha ingresado en prisión en Sevilla acusado de someter químicamente a otros hombres para robarles en sus propias viviendas después de contactar con ellos a través de internet. La investigación lo vincula con múltiples delitos de robo con violencia, intimidación y lesiones cometidos mediante el uso de sustancias químicas.
Según ha informado la Policía Nacional, el arrestado seleccionaba presuntamente a sus víctimas en una conocida página de contactos y citas. Primero intercambiaba mensajes con ellas hasta ganarse su confianza y después concertaba encuentros que terminaban siempre en los domicilios de los otros hombres.
Una vez dentro de las viviendas, el acusado habría aprovechado cualquier descuido para introducir una sustancia química en la bebida de sus acompañantes. Cuando las víctimas perdían el conocimiento y quedaban completamente anuladas, sustraía objetos de valor, dinero en efectivo y dispositivos electrónicos antes de marcharse.
La detención se ha producido en el marco de la denominada Operación Aurora, abierta tras la acumulación de denuncias en Sevilla y Alicante por hechos cometidos en un breve periodo de tiempo y con un mismo patrón de actuación.
Un mismo patrón detectado tras varias denuncias
La investigación comenzó con una primera denuncia, a la que posteriormente se sumaron otras tres. Ese conjunto de casos permitió a los agentes detectar una forma de actuar común y activar las pesquisas para identificar al sospechoso.
El elemento que más preocupaba a la Policía era el uso de una sustancia química de composición y cantidad desconocidas. La incertidumbre sobre lo que se estaba administrando a las víctimas elevó el nivel de alarma por el riesgo que podía suponer para su vida.
Una de las víctimas relató que permaneció en estado de inconsciencia total y absoluto letargo durante más de siete horas en el interior de su domicilio. Al despertar, presentaba un severo cuadro de desorientación y lesiones en la cara. Esas heridas se produjeron, según el relato recogido, porque la víctima cayó bocabajo con las gafas puestas, lo que le provocó lesiones causadas por la montura.
Una investigación “a contrarreloj” para evitar nuevas víctimas
Ante la gravedad de los hechos, la Policía Nacional activó un operativo de máxima urgencia. Los agentes tuvieron que trabajar “a contrarreloj” para localizar y detener al presunto autor cuanto antes, al considerar que existía un riesgo vital inminente. Las rápidas pesquisas, el rastreo tecnológico y la colaboración de las víctimas permitieron identificar, localizar y arrestar al sospechoso antes de que pudiera actuar de nuevo. Según la información policial, todo apuntaba a que podía estar preparándose para repetir su forma de actuar.
La Policía destaca que la colaboración de las víctimas fue clave para avanzar en la investigación. Sus testimonios permitieron reconstruir los encuentros, el modo en que el sospechoso se ganaba la confianza de los afectados y el momento en el que presuntamente introducía la sustancia en las bebidas.
El detenido ya ha ingresado en prisión mientras continúa la investigación sobre unos hechos que han generado especial preocupación por el uso de la sumisión química como método para anular a las víctimas y cometer los robos.
Un hombre ha sido detenido y ha ingresado en prisión en Sevilla acusado de someter químicamente a otros hombres para robarles en sus propias viviendas después de contactar con ellos a través de internet. La investigación lo vincula con múltiples delitos de robo con violencia, intimidación y lesiones cometidos mediante el uso de sustancias químicas.
Según ha informado la Policía Nacional, el arrestado seleccionaba presuntamente a sus víctimas en una conocida página de contactos y citas. Primero intercambiaba mensajes con ellas hasta ganarse su confianza y después concertaba encuentros que terminaban siempre en los domicilios de los otros hombres.
Una vez dentro de las viviendas, el acusado habría aprovechado cualquier descuido para introducir una sustancia química en la bebida de sus acompañantes. Cuando las víctimas perdían el conocimiento y quedaban completamente anuladas, sustraía objetos de valor, dinero en efectivo y dispositivos electrónicos antes de marcharse.
La detención se ha producido en el marco de la denominada Operación Aurora, abierta tras la acumulación de denuncias en Sevilla y Alicante por hechos cometidos en un breve periodo de tiempo y con un mismo patrón de actuación.
Un mismo patrón detectado tras varias denuncias
La investigación comenzó con una primera denuncia, a la que posteriormente se sumaron otras tres. Ese conjunto de casos permitió a los agentes detectar una forma de actuar común y activar las pesquisas para identificar al sospechoso.
El elemento que más preocupaba a la Policía era el uso de una sustancia química de composición y cantidad desconocidas. La incertidumbre sobre lo que se estaba administrando a las víctimas elevó el nivel de alarma por el riesgo que podía suponer para su vida.
Una de las víctimas relató que permaneció en estado de inconsciencia total y absoluto letargo durante más de siete horas en el interior de su domicilio. Al despertar, presentaba un severo cuadro de desorientación y lesiones en la cara. Esas heridas se produjeron, según el relato recogido, porque la víctima cayó bocabajo con las gafas puestas, lo que le provocó lesiones causadas por la montura.
Una investigación “a contrarreloj” para evitar nuevas víctimas
Ante la gravedad de los hechos, la Policía Nacional activó un operativo de máxima urgencia. Los agentes tuvieron que trabajar “a contrarreloj” para localizar y detener al presunto autor cuanto antes, al considerar que existía un riesgo vital inminente. Las rápidas pesquisas, el rastreo tecnológico y la colaboración de las víctimas permitieron identificar, localizar y arrestar al sospechoso antes de que pudiera actuar de nuevo. Según la información policial, todo apuntaba a que podía estar preparándose para repetir su forma de actuar.
La Policía destaca que la colaboración de las víctimas fue clave para avanzar en la investigación. Sus testimonios permitieron reconstruir los encuentros, el modo en que el sospechoso se ganaba la confianza de los afectados y el momento en el que presuntamente introducía la sustancia en las bebidas.
El detenido ya ha ingresado en prisión mientras continúa la investigación sobre unos hechos que han generado especial preocupación por el uso de la sumisión química como método para anular a las víctimas y cometer los robos.
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