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Multan a un turista con 300 euros por orinar desde el balcón de un hostel de Sevilla: su orín cayó sobre un matrimonio con bebés

El incidente ocurrió a primera hora de este domingo en la calle Alfonso XII del Casco Antiguo de Sevilla

  • El turista orinando desde el balcón de su hostel en Sevilla, este domingo.

El Casco Antiguo de Sevilla volvió a ser escenario este domingo de un nuevo episodio de incivismo turístico. Un hombre procedente de Badajoz, huésped de un hostel ubicado en la calle Alfonso XII, en pleno centro histórico de la capital andaluza, salió al balcón del establecimiento vistiendo únicamente sus calzoncillos y comenzó a orinar directamente sobre la calle, con total indiferencia hacia los viandantes que pudieran estar pasando por debajo en ese momento.

El suceso ocurrió a primera hora de la mañana de este domingo, coincidiendo con la jornada de las elecciones autonómicas andaluzas, y fue grabado por vecinos de la zona.

Las imágenes, difundidas por ABC, muestran al turista terminando de hacer sus necesidades desde el balcón antes de regresar lentamente al interior del hostel. Lo que el vídeo no recoge en su totalidad es la consecuencia más grave del incidente: según fuentes presenciales consultadas por este periódico, parte del orín cayó sobre un matrimonio que circulaba por la zona con dos bebés en sendos carritos, que pasaba por debajo del balcón en ese preciso momento.

300 euros de multa: 150 de la Policía Local y 150 del propio hostel

La actuación no quedó impune. La Policía Local de Sevilla localizó al infractor y le impuso una sanción de 150 euros, al amparo de la Ordenanza de Limpieza Pública del Ayuntamiento de Sevilla y la normativa andaluza, que contemplan orinar en la vía pública como motivo de infracción.

A esa multa se sumó otra 150 euros adicionales impuesta por el propio establecimiento en el que se alojaba, por incumplimiento de las normas internas del hostel. En total, el turista pacense deberá abonar 300 euros por su comportamiento.

Este nuevo episodio se suma a una larga lista de comportamientos incívicos que los vecinos del centro histórico de Sevilla denuncian de forma recurrente, protagonizados tanto por turistas nacionales como internacionales que, según los afectados, tratan la ciudad como si les perteneciera, sin respetar las normas ni los horarios, y sin reparar en las consecuencias de sus actos para quienes viven o simplemente transitan por el entorno. Un problema que, lejos de remitir, no apunta por el momento a tener solución a corto plazo.

El Casco Antiguo de Sevilla volvió a ser escenario este domingo de un nuevo episodio de incivismo turístico. Un hombre procedente de Badajoz, huésped de un hostel ubicado en la calle Alfonso XII, en pleno centro histórico de la capital andaluza, salió al balcón del establecimiento vistiendo únicamente sus calzoncillos y comenzó a orinar directamente sobre la calle, con total indiferencia hacia los viandantes que pudieran estar pasando por debajo en ese momento.

El suceso ocurrió a primera hora de la mañana de este domingo, coincidiendo con la jornada de las elecciones autonómicas andaluzas, y fue grabado por vecinos de la zona.

Las imágenes, difundidas por ABC, muestran al turista terminando de hacer sus necesidades desde el balcón antes de regresar lentamente al interior del hostel. Lo que el vídeo no recoge en su totalidad es la consecuencia más grave del incidente: según fuentes presenciales consultadas por este periódico, parte del orín cayó sobre un matrimonio que circulaba por la zona con dos bebés en sendos carritos, que pasaba por debajo del balcón en ese preciso momento.

300 euros de multa: 150 de la Policía Local y 150 del propio hostel

La actuación no quedó impune. La Policía Local de Sevilla localizó al infractor y le impuso una sanción de 150 euros, al amparo de la Ordenanza de Limpieza Pública del Ayuntamiento de Sevilla y la normativa andaluza, que contemplan orinar en la vía pública como motivo de infracción.

A esa multa se sumó otra 150 euros adicionales impuesta por el propio establecimiento en el que se alojaba, por incumplimiento de las normas internas del hostel. En total, el turista pacense deberá abonar 300 euros por su comportamiento.

Este nuevo episodio se suma a una larga lista de comportamientos incívicos que los vecinos del centro histórico de Sevilla denuncian de forma recurrente, protagonizados tanto por turistas nacionales como internacionales que, según los afectados, tratan la ciudad como si les perteneciera, sin respetar las normas ni los horarios, y sin reparar en las consecuencias de sus actos para quienes viven o simplemente transitan por el entorno. Un problema que, lejos de remitir, no apunta por el momento a tener solución a corto plazo.

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