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Málaga y Granada levantan las acampadas por la vivienda y Sevilla mantiene la suya en Las Setas: rumbo a la huelga general

Cientos de manifestantes desmontan las tiendas de la plaza de la Constitución y del Palacio de Congresos para centrarse en preparar una huelga general. En Sevilla, el Sindicato de Inquilinas mantiene la protesta en la plaza de la Encarnación sin fecha de fin

  • Concentración el pasado jueves en la acampada en Sevilla, en recuerdo de Maricarmen. -

Cientos de manifestantes y colectivos de Málaga y Granada levantaron este domingo las acampadas por la vivienda que mantenían desde hace dos semanas en la plaza de la Constitución y en el Palacio de Congresos, respectivamente. En Sevilla, en cambio, la acampada de la plaza de la Encarnación sigue en pie de forma indefinida.

En Málaga, la acampada terminó en un ambiente de “mucha normalidad” y “mucha alegría”, según explicó a Europa Press Rosa Galindo, portavoz del colectivo Un techo por derecho. Galindo destacó los lazos colectivos creados durante la movilización y la voluntad de mantener las reivindicaciones con la preparación de una huelga general por la vivienda, convocada para el próximo 11 de noviembre.

“Nos vamos con la fuerza de haber hecho muy buenos lazos colectivos para seguir trabajando hacia la huelga general por la vivienda”, afirmó la portavoz durante la jornada de despedida, en la que los participantes fueron desmontando las tiendas poco a poco.

Unas 200 personas compartieron una paella en una comida colectiva en la plaza al mediodía. La jornada contó también con actuaciones musicales, entre ellas las de María de Chambao y María Ruiz, además de otros artistas que se sumaron a la iniciativa.

Galindo subrayó que levantar la acampada no supone el final de la movilización, sino el inicio de una nueva etapa de organización. Por eso, este lunes a las 19.00 horas se celebra una asamblea en la misma plaza para empezar a preparar la huelga mediante la creación de comités de huelga.

“Nos llevamos la plaza en el corazón y vamos caminando hacia la huelga general por la vivienda”, resumió la portavoz.

Granada: “No supone un paso atrás”

En Granada, las organizaciones y personas que impulsaron la acampada del Palacio de Congresos anunciaron este domingo, mediante un comunicado, que abandonaban ese espacio de movilización e hicieron un llamamiento a preparar una huelga general.

Según explicaron, la decisión “no supone un paso atrás, sino la necesidad de abrir una nueva etapa de organización y lucha que permita extender la movilización a los barrios, los centros de trabajo y de estudio”.

“No concebimos la acampada como un fin en sí mismo, sino como un medio para elevar el nivel de lucha, acumular fuerzas y abrir nuevas posibilidades de movilización. Entendemos que ha alcanzado sus límites tácticos y que el siguiente paso es preparar una Huelga General”, recoge el comunicado.

Los colectivos sostienen que las movilizaciones de estas semanas son el resultado de décadas de violencias acumuladas contra la clase obrera y de una crisis de la vivienda que se ha vuelto insostenible. También reivindican el papel de las organizaciones de vivienda, cuya lucha continuada ha sido clave, a su juicio, para situar la emergencia habitacional en el centro del debate público.

“Si hoy la crisis de la vivienda ocupa el centro del debate, no es porque las instituciones hayan decidido abordarla, sino porque llevamos años organizándonos, parando desahucios y señalando a quienes se benefician de esta situación. Esta acampada es la expresión material de esa lucha”, defienden.

El comunicado insiste en que el movimiento no puede quedarse limitado a la acampada ni a quienes participaron directamente en ella. El siguiente paso, según los colectivos, es extender la organización al conjunto de la clase trabajadora, especialmente “a quienes sufren las consecuencias de la precariedad, los alquileres abusivos, la amenaza de desahucio y el deterioro de sus condiciones de vida”.

“Las tareas que tenemos por delante son inmensas y aquí no podemos estar todas. La gente afectada con la que trabajamos está en los barrios, esperando un desahucio, intentando llegar a fin de mes o en sus centros de trabajo y de estudio. Tenemos que llegar hasta ahí, organizar esa rabia y convertirla en fuerza colectiva”, señala el texto.

Para esta nueva etapa, las organizaciones piden construir un “trabajo unitario” entre organizaciones revolucionarias, sindicatos combativos, sindicatos de vivienda y todas las personas que han puesto el cuerpo estos días, estén o no organizadas. Su objetivo es ampliar la capacidad de movilización y construir una respuesta que desborde los márgenes institucionales y las soluciones que, según denuncian, buscan contener el descontento sin cuestionar las causas estructurales de la crisis.

“Necesitamos construir una unidad que esté a la altura del momento, que nos permita sumar fuerzas y avanzar hacia una Huelga General. No basta con gestionar las consecuencias de una crisis que atraviesa todos los ámbitos de nuestra vida: necesitamos organizarnos para combatir sus causas”, reivindican.

“Nos vamos con la certeza de que lo construido aquí no termina con nuestra marcha. La lucha continúa en las calles, en los barrios, en los centros de trabajo y de estudio. Queremos que esta acampada sea el inicio de algo mucho más grande”, concluye el comunicado.

  • Velas en recuerdo de Maricarmen, en las Setas en Sevilla.
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Sevilla mantiene la acampada de Las Setas

Mientras tanto, en Sevilla la protesta continúa. El Sindicato de Inquilinas de Sevilla calificó este sábado los decretos de vivienda impulsados por el Gobierno central como “medidas necesarias, pero que no dejan de ser un primer paso” frente a la crisis habitacional. Lo hizo su portavoz, Niklas Rodríguez, en una entrevista en la Cadena SER, en la que reclamó medidas contundentes e inmediatas para reequilibrar un mercado inmobiliario que el sindicato considera profundamente descompensado.

Rodríguez se refirió también al impacto social de la muerte de Maricarmen, la mujer de 87 años desahuciada en Madrid. Según el portavoz, sucesos tan crueles generan “mucha tristeza, pero sobre todo muchísima rabia”. A su juicio, se han convertido en un punto de inflexión que ha sacado a la luz la gravedad del problema y ha impulsado la respuesta ciudadana en las calles.

Para el sindicato, la intervención pública no debe quedarse en los textos legislativos actuales. Rodríguez exigió que se impida de forma estricta que los fondos buitre y las empresas de inversión acaparen vivienda para especular. Recordó, además, que aunque la Ley de Vivienda estatal tiene importantes carencias y le falta ambición, “no aplicarla nos deja en peor lugar todavía”. Por eso, insiste en exprimir al máximo cualquier norma que avance hacia el derecho efectivo a un techo.

Preguntado por la precampaña de las elecciones generales, el portavoz subrayó que los fines del movimiento son eminentemente políticos, porque aspira a transformar la realidad social. Sin embargo, marcó distancias con los partidos y recalcó que la organización mantiene una estricta independencia respecto a las siglas.

La acampada de la plaza de la Encarnación, en Las Setas, seguirá de forma indefinida. Rodríguez defendió la utilidad política de esta forma de protesta, que el sindicato combina con el trabajo de base en los barrios para preparar la huelga general convocada por los sindicatos mayoritarios para el 11 de noviembre.

El portavoz aseguró que, hasta ahora, no se han producido incidentes ni fricciones con el Ayuntamiento, el vecindario o los comercios de la zona, y destacó la buena acogida y la comprensión del entorno durante estos días de movilización continua.

Cientos de manifestantes y colectivos de Málaga y Granada levantaron este domingo las acampadas por la vivienda que mantenían desde hace dos semanas en la plaza de la Constitución y en el Palacio de Congresos, respectivamente. En Sevilla, en cambio, la acampada de la plaza de la Encarnación sigue en pie de forma indefinida.

En Málaga, la acampada terminó en un ambiente de “mucha normalidad” y “mucha alegría”, según explicó a Europa Press Rosa Galindo, portavoz del colectivo Un techo por derecho. Galindo destacó los lazos colectivos creados durante la movilización y la voluntad de mantener las reivindicaciones con la preparación de una huelga general por la vivienda, convocada para el próximo 11 de noviembre.

“Nos vamos con la fuerza de haber hecho muy buenos lazos colectivos para seguir trabajando hacia la huelga general por la vivienda”, afirmó la portavoz durante la jornada de despedida, en la que los participantes fueron desmontando las tiendas poco a poco.

Unas 200 personas compartieron una paella en una comida colectiva en la plaza al mediodía. La jornada contó también con actuaciones musicales, entre ellas las de María de Chambao y María Ruiz, además de otros artistas que se sumaron a la iniciativa.

Galindo subrayó que levantar la acampada no supone el final de la movilización, sino el inicio de una nueva etapa de organización. Por eso, este lunes a las 19.00 horas se celebra una asamblea en la misma plaza para empezar a preparar la huelga mediante la creación de comités de huelga.

“Nos llevamos la plaza en el corazón y vamos caminando hacia la huelga general por la vivienda”, resumió la portavoz.

Granada: “No supone un paso atrás”

En Granada, las organizaciones y personas que impulsaron la acampada del Palacio de Congresos anunciaron este domingo, mediante un comunicado, que abandonaban ese espacio de movilización e hicieron un llamamiento a preparar una huelga general.

Según explicaron, la decisión “no supone un paso atrás, sino la necesidad de abrir una nueva etapa de organización y lucha que permita extender la movilización a los barrios, los centros de trabajo y de estudio”.

“No concebimos la acampada como un fin en sí mismo, sino como un medio para elevar el nivel de lucha, acumular fuerzas y abrir nuevas posibilidades de movilización. Entendemos que ha alcanzado sus límites tácticos y que el siguiente paso es preparar una Huelga General”, recoge el comunicado.

Los colectivos sostienen que las movilizaciones de estas semanas son el resultado de décadas de violencias acumuladas contra la clase obrera y de una crisis de la vivienda que se ha vuelto insostenible. También reivindican el papel de las organizaciones de vivienda, cuya lucha continuada ha sido clave, a su juicio, para situar la emergencia habitacional en el centro del debate público.

“Si hoy la crisis de la vivienda ocupa el centro del debate, no es porque las instituciones hayan decidido abordarla, sino porque llevamos años organizándonos, parando desahucios y señalando a quienes se benefician de esta situación. Esta acampada es la expresión material de esa lucha”, defienden.

El comunicado insiste en que el movimiento no puede quedarse limitado a la acampada ni a quienes participaron directamente en ella. El siguiente paso, según los colectivos, es extender la organización al conjunto de la clase trabajadora, especialmente “a quienes sufren las consecuencias de la precariedad, los alquileres abusivos, la amenaza de desahucio y el deterioro de sus condiciones de vida”.

“Las tareas que tenemos por delante son inmensas y aquí no podemos estar todas. La gente afectada con la que trabajamos está en los barrios, esperando un desahucio, intentando llegar a fin de mes o en sus centros de trabajo y de estudio. Tenemos que llegar hasta ahí, organizar esa rabia y convertirla en fuerza colectiva”, señala el texto.

Para esta nueva etapa, las organizaciones piden construir un “trabajo unitario” entre organizaciones revolucionarias, sindicatos combativos, sindicatos de vivienda y todas las personas que han puesto el cuerpo estos días, estén o no organizadas. Su objetivo es ampliar la capacidad de movilización y construir una respuesta que desborde los márgenes institucionales y las soluciones que, según denuncian, buscan contener el descontento sin cuestionar las causas estructurales de la crisis.

“Necesitamos construir una unidad que esté a la altura del momento, que nos permita sumar fuerzas y avanzar hacia una Huelga General. No basta con gestionar las consecuencias de una crisis que atraviesa todos los ámbitos de nuestra vida: necesitamos organizarnos para combatir sus causas”, reivindican.

“Nos vamos con la certeza de que lo construido aquí no termina con nuestra marcha. La lucha continúa en las calles, en los barrios, en los centros de trabajo y de estudio. Queremos que esta acampada sea el inicio de algo mucho más grande”, concluye el comunicado.

  • Velas en recuerdo de Maricarmen, en las Setas en Sevilla.
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Sevilla mantiene la acampada de Las Setas

Mientras tanto, en Sevilla la protesta continúa. El Sindicato de Inquilinas de Sevilla calificó este sábado los decretos de vivienda impulsados por el Gobierno central como “medidas necesarias, pero que no dejan de ser un primer paso” frente a la crisis habitacional. Lo hizo su portavoz, Niklas Rodríguez, en una entrevista en la Cadena SER, en la que reclamó medidas contundentes e inmediatas para reequilibrar un mercado inmobiliario que el sindicato considera profundamente descompensado.

Rodríguez se refirió también al impacto social de la muerte de Maricarmen, la mujer de 87 años desahuciada en Madrid. Según el portavoz, sucesos tan crueles generan “mucha tristeza, pero sobre todo muchísima rabia”. A su juicio, se han convertido en un punto de inflexión que ha sacado a la luz la gravedad del problema y ha impulsado la respuesta ciudadana en las calles.

Para el sindicato, la intervención pública no debe quedarse en los textos legislativos actuales. Rodríguez exigió que se impida de forma estricta que los fondos buitre y las empresas de inversión acaparen vivienda para especular. Recordó, además, que aunque la Ley de Vivienda estatal tiene importantes carencias y le falta ambición, “no aplicarla nos deja en peor lugar todavía”. Por eso, insiste en exprimir al máximo cualquier norma que avance hacia el derecho efectivo a un techo.

Preguntado por la precampaña de las elecciones generales, el portavoz subrayó que los fines del movimiento son eminentemente políticos, porque aspira a transformar la realidad social. Sin embargo, marcó distancias con los partidos y recalcó que la organización mantiene una estricta independencia respecto a las siglas.

La acampada de la plaza de la Encarnación, en Las Setas, seguirá de forma indefinida. Rodríguez defendió la utilidad política de esta forma de protesta, que el sindicato combina con el trabajo de base en los barrios para preparar la huelga general convocada por los sindicatos mayoritarios para el 11 de noviembre.

El portavoz aseguró que, hasta ahora, no se han producido incidentes ni fricciones con el Ayuntamiento, el vecindario o los comercios de la zona, y destacó la buena acogida y la comprensión del entorno durante estos días de movilización continua.

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