La Policía Nacional ha detenido en Sevilla a tres personas como presuntas responsables de un robo con violencia e intimidación y de la sustracción de un vehículo tras el asalto sufrido por una familia en pleno centro de la capital hispalense. La investigación, desarrollada en el marco de la denominada Operación Lava, ha permitido además aclarar uno de los aspectos que más repercusión había generado después de que las imágenes de lo ocurrido circularan ampliamente por redes sociales. La Policía descarta que los asaltantes pretendieran llevarse a uno de los menores de la familia y sostiene que el móvil fue en todo momento de carácter económico.
Los hechos se produjeron en una céntrica calle de Sevilla. Según las pesquisas policiales, las víctimas habrían sido seleccionadas como objetivo desde el momento de su llegada al aeropuerto de Sevilla. A partir de ahí, los presuntos autores iniciaron un seguimiento coordinado de la familia. Para ello utilizaron distintos vehículos, realizaron relevos y llevaron a cabo maniobras de contravigilancia con la finalidad de evitar ser detectados.
Cuando la familia alcanzó finalmente su destino, fue interceptada por los asaltantes, que emplearon para ello un vehículo que figuraba como sustraído. El robo se cometió utilizando violencia e intimidación. La difusión de vídeos grabados por varios testigos provocó una importante repercusión y dio pie a especulaciones sobre un posible intento de sustracción de uno de los menores. Sin embargo, las investigaciones posteriores permitieron descartar esa hipótesis.
Tras identificar a los presuntos integrantes del grupo que habrían participado directamente en el asalto, la Policía Nacional localizó y detuvo a tres personas. Una vez instruidas las correspondientes diligencias y puestos los arrestados a disposición de la autoridad judicial competente, se decretó prisión provisional para dos de ellos. La investigación permanece abierta y no se descartan nuevas actuaciones policiales.
La Policía Nacional ha detenido en Sevilla a tres personas como presuntas responsables de un robo con violencia e intimidación y de la sustracción de un vehículo tras el asalto sufrido por una familia en pleno centro de la capital hispalense. La investigación, desarrollada en el marco de la denominada Operación Lava, ha permitido además aclarar uno de los aspectos que más repercusión había generado después de que las imágenes de lo ocurrido circularan ampliamente por redes sociales. La Policía descarta que los asaltantes pretendieran llevarse a uno de los menores de la familia y sostiene que el móvil fue en todo momento de carácter económico.
Los hechos se produjeron en una céntrica calle de Sevilla. Según las pesquisas policiales, las víctimas habrían sido seleccionadas como objetivo desde el momento de su llegada al aeropuerto de Sevilla. A partir de ahí, los presuntos autores iniciaron un seguimiento coordinado de la familia. Para ello utilizaron distintos vehículos, realizaron relevos y llevaron a cabo maniobras de contravigilancia con la finalidad de evitar ser detectados.
Cuando la familia alcanzó finalmente su destino, fue interceptada por los asaltantes, que emplearon para ello un vehículo que figuraba como sustraído. El robo se cometió utilizando violencia e intimidación. La difusión de vídeos grabados por varios testigos provocó una importante repercusión y dio pie a especulaciones sobre un posible intento de sustracción de uno de los menores. Sin embargo, las investigaciones posteriores permitieron descartar esa hipótesis.
Tras identificar a los presuntos integrantes del grupo que habrían participado directamente en el asalto, la Policía Nacional localizó y detuvo a tres personas. Una vez instruidas las correspondientes diligencias y puestos los arrestados a disposición de la autoridad judicial competente, se decretó prisión provisional para dos de ellos. La investigación permanece abierta y no se descartan nuevas actuaciones policiales.
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