La familia de Raúl, el joven de 16 años que falleció el año pasado tras desvanecerse durante una fiesta de graduación en Carmona (Sevilla), reclama que se reabra la causa por su muerte. La Audiencia Provincial de Sevilla archivó el procedimiento al considerar que el menor murió como consecuencia de una cardiopatía. Sus padres, sin embargo, sostienen que el fallecimiento se produjo después de una paliza y cuestionan la versión de que se tratara de una muerte por causas naturales.
Los familiares, en declaraciones realizadas a Canal Sur, aseguran que Raúl era un chico completamente sano y piden que se tome declaración a los testigos que estuvieron presentes durante la pelea que, según su versión, tuvo lugar aquella noche. Su objetivo es que se vuelvan a investigar las circunstancias que rodearon la muerte del menor y que se determine si existió alguna relación entre el altercado y el posterior fallecimiento.
Raúl asistió a una fiesta de graduación celebrada en una nave del polígono industrial de Carmona. En torno a las 5.30 horas, Emergencias 112 Andalucía recibió dos avisos relacionados con posibles agresiones en la zona. En uno de ellos se alertaba de que había "una persona en el suelo", presuntamente víctima de una agresión, que habría sido trasladada por sus propios medios a un centro sanitario. Quince minutos después, otro aviso comunicó que un menor se encontraba inconsciente en una nave del mismo polígono.
El equipo del 061 que se desplazaba hasta el lugar fue finalmente anulado después de que los alertantes indicaran que el menor había sido atendido por otras vías. Poco después, Raúl llegó al centro de salud de Carmona, donde se confirmó su fallecimiento. La Guardia Civil abrió entonces una investigación y tomó declaración e identificó a varios de los jóvenes que habían participado en la celebración. Los primeros datos apuntaron a que el cuerpo no presentaba lesiones externas visibles.
La autopsia
La autopsia practicada en el Instituto de Medicina Legal de Sevilla determinó que la causa del fallecimiento fue una cardiopatía, sin signos de violencia. Durante la fiesta se había producido una discusión entre algunos asistentes, aunque fuentes de la investigación señalaron que la situación no llegó a mayores y que una patrulla se desplazó al lugar de forma preventiva sin constatar incidentes de gravedad. Según la investigación, el menor había salido de la nave durante un momento y regresó poco después, cuando sufrió el desvanecimiento que precedió a su traslado al centro sanitario.
Pese a la resolución judicial, la familia mantiene su petición de que el caso vuelva a abrirse y que se investigue la posible existencia de una agresión. Los padres consideran que los testimonios de quienes estuvieron presentes aquella noche pueden resultar relevantes para esclarecer lo ocurrido. La muerte de Raúl provocó una fuerte conmoción en Carmona, mientras que las circunstancias de los avisos recibidos por Emergencias 112 y su posterior fallecimiento siguen siendo el eje de las dudas planteadas por sus familiares.
La familia de Raúl, el joven de 16 años que falleció el año pasado tras desvanecerse durante una fiesta de graduación en Carmona (Sevilla), reclama que se reabra la causa por su muerte. La Audiencia Provincial de Sevilla archivó el procedimiento al considerar que el menor murió como consecuencia de una cardiopatía. Sus padres, sin embargo, sostienen que el fallecimiento se produjo después de una paliza y cuestionan la versión de que se tratara de una muerte por causas naturales.
Los familiares, en declaraciones realizadas a Canal Sur, aseguran que Raúl era un chico completamente sano y piden que se tome declaración a los testigos que estuvieron presentes durante la pelea que, según su versión, tuvo lugar aquella noche. Su objetivo es que se vuelvan a investigar las circunstancias que rodearon la muerte del menor y que se determine si existió alguna relación entre el altercado y el posterior fallecimiento.
Raúl asistió a una fiesta de graduación celebrada en una nave del polígono industrial de Carmona. En torno a las 5.30 horas, Emergencias 112 Andalucía recibió dos avisos relacionados con posibles agresiones en la zona. En uno de ellos se alertaba de que había "una persona en el suelo", presuntamente víctima de una agresión, que habría sido trasladada por sus propios medios a un centro sanitario. Quince minutos después, otro aviso comunicó que un menor se encontraba inconsciente en una nave del mismo polígono.
El equipo del 061 que se desplazaba hasta el lugar fue finalmente anulado después de que los alertantes indicaran que el menor había sido atendido por otras vías. Poco después, Raúl llegó al centro de salud de Carmona, donde se confirmó su fallecimiento. La Guardia Civil abrió entonces una investigación y tomó declaración e identificó a varios de los jóvenes que habían participado en la celebración. Los primeros datos apuntaron a que el cuerpo no presentaba lesiones externas visibles.
La autopsia
La autopsia practicada en el Instituto de Medicina Legal de Sevilla determinó que la causa del fallecimiento fue una cardiopatía, sin signos de violencia. Durante la fiesta se había producido una discusión entre algunos asistentes, aunque fuentes de la investigación señalaron que la situación no llegó a mayores y que una patrulla se desplazó al lugar de forma preventiva sin constatar incidentes de gravedad. Según la investigación, el menor había salido de la nave durante un momento y regresó poco después, cuando sufrió el desvanecimiento que precedió a su traslado al centro sanitario.
Pese a la resolución judicial, la familia mantiene su petición de que el caso vuelva a abrirse y que se investigue la posible existencia de una agresión. Los padres consideran que los testimonios de quienes estuvieron presentes aquella noche pueden resultar relevantes para esclarecer lo ocurrido. La muerte de Raúl provocó una fuerte conmoción en Carmona, mientras que las circunstancias de los avisos recibidos por Emergencias 112 y su posterior fallecimiento siguen siendo el eje de las dudas planteadas por sus familiares.
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