Bernar Usk, el cronista callejero que dibuja lo que pasa en Sevilla: "Me gusta adivinar dónde hay muralla andalusí"

No es difícil verlo pasear por la ciudad acompañado de su libreta y sus lápices de colores

Bernar está creando una maqueta en miniatura de Sevilla hecha con cajas de cartón.
Bernar está creando una maqueta en miniatura de Sevilla hecha con cajas de cartón.

Bernardino Julio Sañudo Franquelo nació en la Cruz Roja de Triana y no es emperador aunque su nombre le haga meritorio. Era 1988, “todavía estaba la Unión Soviética”, añade como dato reseñable de su año de nacimiento. Siempre ha vivido en el sur Sevilla, concretamente en el barrio Pedro Salvador, donde ha hecho de su casa una suerte de museo de cartón y lápices de colores. La gente le suele llamar Bernar o Bernar Usk, como su cuenta de Instagram, por la que se ha hecho conocido gracias a los retratos y dibujos de su particular Sevilla.

Se define “muy sevillano y localista”, sin renegar de ese andalucismo acérrimo que se adivina en muchos de sus dibujos. Estudió Biología, y tras dedicarse durante años al ámbito de la divulgación y los laboratorios, la empresa donde trabajaba quebró en 2018 y desde entonces se dedica casi a tiempo completo al dibujo, aunque a principios de año comenzó a prepararse las oposiciones para auxiliar administrativo.

Bernar muestra a lavozdelsur.es una de las singularidades de su casa, antes de comenzar la entrevista. "Una de las cosas que hice durante el confinamiento fue ponerle nombre a todos los cuartos y a todos los pasillos como si fuese la calle", explica este singular dibujante, que aunque no cuenta los kilómetros que puede hacerse al día mientras dibuja, estima que los diez no se los quita nadie. Los nombres de los espacios del hogar guardan relación con colectivos sociales de Sevilla o grupos de música locales: Callejón de Tramallol, plazoleta de la Vera Fauna, el cuarto del A.Ü.A, la plaza del CPS...

Una habitación dedicada al Colectivo de Prostitutas de Sevilla (CPS).
Una habitación dedicada al Colectivo de Prostitutas de Sevilla (CPS). MAURI BUHIGAS
Una maqueta de Sevilla en miniatura preside el salón, sobre ella hablará más adelante. "Yo dibujo lo que me va pasando durante el día, no hay un eje argumental, lo que pasa que la mayoría de mis amigos están en grupos activistas y al final es lo que acabo dibujando, pero en realidad también dibujo mucha parte de gentrificación, porque la mayoría de dibujos son de gente en bares, aunque hay que admitir que la gente en el sur siempre está en los bares", comenta entre risas.
 
Hay cierto compromiso en el dibujo de Bernar, ya que se puede "asistir" a muchas manifestaciones, asambleas, concentraciones y charlas en las páginas de sus cuadernos. Pero no todo es pitorreo y militancia en su trabajo, también es dibujante en la agencia de información cofrade Inri y trabaja para algunas instituciones, entre ellas, Grumoca, regimiento de radares del Ejército del aire de Tablada. “Los de Tablada saben que dibujo cosas de los anarquistas y de los cofrades, y viceversa. Todo el mundo está conforme y contento”, apunta. 
 

Los cuadernos de Bernar no son comics. "En una página puede salir una persona de Domingo de Ramos y en la siguiente unos colegas jugando al futbolín", comenta este dibujante que empezó en 2007 y cuenta con 30 cuadernos oficialmente dibujados, aunque sume un total 46, los 16 restantes son de otras temáticas. "Me doy cuenta de la cantidad ingente de dibujos y años que tengo dibujados, ya voy para cronista, a ver si me llaman de un periódico para dibujar diaramente", espeta Bernar, que ya tiene una persona encargada –dice– para dibujar su funeral. "Al menos que ese cuaderno tenga un final", expresa con cierta sorna. Pero mientras viva, seguirá siendo testigo de lo que pasa en Sevilla.

Algunos eventos dibujados por Bernar en sus diferentes cuadernos.
Algunos eventos dibujados por Bernar en sus diferentes cuadernos. MAURI BUHIGAS
Bernar explicando alguna anécdota sobre sus dibujos.
Bernar explicando alguna anécdota sobre sus dibujos. MAURI BUHIGAS

Con su trazo sencillo, casi infantil, tiene la capacidad de captar la esencia de las personas. "Tengo a dos o tres amigos a a los que retrato igual", reconoce. "Cuando pienso el dibujo lo imagino todo hiperrealista y luego, cuando lo veo plasmado, digo: madre mía, me han salido todos con cara de moñeco y sin perspectiva". Bromas a parte, Bernar explica que los retratos los empieza siempre por la nariz y admite que los chicos le salen mejor. "Las barbas hacen que todo sea más fácil, solo tengo que seguir la línea de pelo y cejas". Lo físico y analógico es para este dibujante garantía de permanencia. "Las cosas de internet parece que van a durar para siempre, pero luego se pierden", dice. Por eso sus herramientas de trabajo son el boli negro, lápices acuarelables, pincel con recargo de agua y cuaderno. Además, desde 2017 lleva una impresora bluetooth portátil, ya que a veces incluye pequeña fotografías a sus dibujos.

También hace dibujos digitales, "pero con el paint", siguiendo la estela de la sencillez. "Antes, en mi trabajo de biólogo, utilizaba el Photoshop, el Lightroom…Y como esos programas los tengo vinculados al trabajo, no quiero que mis dibujos se relacionen con ese ámbito porque me acuerdo de los jaleos. Además, en el cuaderno solo hay una hoja y esa es la única capa que tengo”, dice. El dibujo que más difícil le resultó hacer fue en el verano de 2019. "Me fui con un amigo a Berlín y estuvimos en un campo de refugiados que no existía en el mapa. Las fotos estaban prohibidas y me puse a dibujar y a coger testimonios de la gente a toda velocidad por si me decían que era ilegal”, recuerda Bernar, que asegura que tuvo que salir corriendo por si llegaba la guardia.

Detalle del dibujo del campo de refugiados berlinés.
Detalle del dibujo del campo de refugiados berlinés. MAURI BUHIGAS

Bernar comenzó dibujando edificios, pintadas y grafittis que veía por la calle, en definitiva, "elementos inanimados”. Y fue en USK (Urban Sketchers) cuando le dijeron que tenía que empezar a meter gente en sus dibujos. “Me daba mucho miedo dibujar a personas porque sentía que lo iba a hacer mal, pero ahora he cogido la tendencia contraria: casi siempre dibujo a gente”. Tiene predilección por dibujar conciertos, sobre todo ahora que lo hace sentado. "También me gusta porque estoy rodeada de gente que conozco”, añade.

Sobre Urban Sketchers (USK): "Somos gente que salimos a la calle a dibujar todo lo que va pasando. Intentamos reflejar lo que se ve en la realidad, aunque también incluimos algunas cosas fantasiosas. Pero vaya, básicamente dibujamos lo que pasa en la ciudad en todo momento”. Quedan una vez al mes en una ubicación de la ciudad durante unas cuantas horas, se ayudan entre todas y comparten materiales. "Es un grupo totalmente abierto y hay personas desde 4 a 90 años, que es la mujer más mayor que participa", cuenta.

En sus años de dibujo y paseo ha vivido el proceso gentrificador de la ciudad. "Hay edificios que se han caído, que ahora son otra cosa, que los han tirado… Desde que hago los cuadernos soy más consciente de los cambios". Tanto es así que recuerda “un taller en la calle Muro de los navarros que era de estilo neomudéjar, luego se convirtió en una casa okupa, después desapareció, luego estaba tapiado y al tiempo, cuando volví a pasar, era un bloque de piso y no quedaba rastro”. Aquí también sale su lado andalucista: “Una de las cosas que más me gusta es dibujar edificios donde sospecho que hay muralla andalusí. Cae edificio y efectivamente hay muralla. Lo resignifican, la vuelven a poner…Eso pasó en Puñonrostro, por ejemplo. Veo cambios positivos y negativos", pero asegura que "los negativos ganan”.

Bernar durante la entrevista en el salón de su casa.
Bernar durante la entrevista en el salón de su casa. MAURI BUHIGAS
Maqueta en miniatura de Sevilla.
Maqueta en miniatura de Sevilla. MAURI BUHIGAS

Hay una pequeña Sevilla a color en el mueble principal de su salón. "Ahora mismo tengo 70 edificios en la maqueta.  Al principio eran de cajas de medicamento, ahora también tengo de cajas de latas de conservas, que me vienen muy bien para las calles de casas bajitas", explica Bernar, que dice no seguir ningún criterio, ya que hay edificios de diferentes barrios. "Hay gente que me pide que haga su casa, o su comercio, o su bar… En ese caso hago dos cajitas, una para esa persona y otra me la quedo", comenta el dibujante, que sigue recibiendo cajas de amigos y familiares.

Además de los dibujos, Bernar también publica fanzines. Empezó en octubre de 2019 con uno especialmente importante para él: Corpore XXY. “Quería explicarle a mis amigos por qué no había hablado de mi vida más íntima”. Todo guardaba relación con ser una persona intersex. "Un día decidí vomitar todo en unas stories de Instagram: esto ha sido toda mi vida desde el comienzo, tanto las buenas experiencias como las malas. Cuando terminé las stories me dijeron que por qué no lo hacía en un fanzine y así lo hice", recuerda. 

"De hecho ya es un proyecto político, pues personas como yo se han reagrupado en otros países; en Andalucía también hay asociaciones. Fue tremendo porque mucha gente flipó con la historia, amigos de mi barrio me dejaron de hablar… Pero a través de eso he conocido a mucha gente que los han sustituido”. Este fanzine agotó sus existencias y lo sacó con el Último Mono.

Parte de los fanzines publicados.
Parte de los fanzines publicados. MAURI BUHIGAS

“Los siguientes fanzines salieron investigando sobre leyendas de Andalucía, que todas eran iguales: ¿por qué el cristo tiene el pelo así, por qué la cara de sufrimiento de la virgen… Luego buscaba leyendas de otras regiones y tenían un montón de bichos, monstruos…Entonces empecé a hacer inktober sacando la mitología de los fenicios, los púnicos, los romanos, los cartagineses, luego viendo si había criaturas fantásticas en las crónicas medievales, tanto del lado de Al-Ándalus como del castellano, historias de brujas en Andalucía...”, explica Bernar, que reconoce que la gente le está ayudando mucho con los mitos de sus pueblos. Por ahora ha sacado cuatro fanzines con 84 historias de Andalucía, desde mayo de 2020 a enero de 2021. "El próximo será de mitos y leyendas de Badajoz", anota.

Antes de terminar la entrevista, Bernar descubre varios de sus secretos. Uno es a voces: su pasión por las banderas. "Le tengo especial cariño a la de Cabo Verde, a las dos del Cádiz Cf, a la de Ecuador y a la de Perejil", tercia para revelar su segundo secreto. "Entre 2002 y 2012, unos cuantos amigos formamos parte de un Estado virtual porque no nos veíamos representados en España, así se creó la República de Perejil-Leyla, de la que fui presidente dos años", revela. "Todo el mundo sabía que era de cachondeo, pero quisimos crear nuestro propio país virtual para poder hacer lo que nos diese la gana; hasta teníamos nuestra constitución y fuimos invitados por la Junta de Andalucía a la exposición de alternativas al capitalismo organizada en el CAAC", espeta riéndose.

El dibujante guarda cientos de anécdotas de sus dibujos y de su vida en general.
El dibujante guarda cientos de anécdotas de sus dibujos y de su vida en general. MAURI BUHIGAS
Bernar muestra la colección de coches sirios tuneados por él y que tiene expuestos en su salón.
Bernar muestra la colección de coches sirios tuneados por él y que tiene expuestos en su salón. MAURI BUHIGAS

Y se despide con su tercera historia, que guarda relación con una exposición de pequeños coches que tiene en su salón: “Un amigo de mi padre, con doble nacionalidad española y siria, se fue a Alepo tras jubilarse en 2012, con tan mala suerte que al llegar empezó la guerra", comienza. Este amigo desapareció, y Bernar estuvo buscándolo por internet desde 2012 hasta 2016. "Al final dimos con él cuando ya estaba regresando a España", asegura. "Llegaba de trabajar y me ponía a leer textos para ver si aparecía sus nombres, hablé con militares sirios, con la Luna Roja, con médicos… También veía muchos videos de guerras y ahí me di cuenta de que la base de los coches, que muchos no estaban ni blindados, eran coches de los 90. Yo fui un niño en los 90 y tenía muchos coches de aquella época, así que los cogí todos y fui transformándolos en los vehículos del ejército sirio, de los rebeldes, del Estado Islámico, de Al-Qaaeda, de las milicias... Todo con cartón y pinturas", concluye.

Días después de estar con Bernar, recibimos un dibujo + fotografía de nuestro encuentro. Hemos tenido a bien compartirla como documento meta-fotográfico de la entrevista. 

Entrevista de lavozdelsur.es, vista por Bernar.
Entrevista de lavozdelsur.es, vista por Bernar.

 

 

 

 

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