Antonio Canales, uno de los grandes del flamenco español, ha confirmado que este será su último año sobre los escenarios. El bailaor sevillano, nacido en el barrio de Triana en 1961, acumula, según él, 42 años cotizados. Ha decidido que ha llegado el momento de cerrar el capítulo de su carrera al frente de una compañía, aunque seguirá vinculado al mundo de la danza a través de la docencia y la coreografía.
Canales comenzó su andadura en el Ballet Nacional, donde acabó convirtiéndose en solista, antes de trasladarse a París para integrarse en la compañía de Maguy Marin. Con el tiempo se convirtió en una figura de proyección internacional, acumulando galardones como el Premio Nacional de Danza en 1995 y la Medalla de Oro de las Bellas Artes, recibida de manos del rey de España en 2022. En 1992 fundó su propia compañía, con la que estrenó algunas de sus obras más reconocidas, entre ellas Torero, Gitano o Bailaor.
Su despedida llegará de la mano de Fin de fiesta, el espectáculo con el que tiene previsto recorrer España y ciudades como París o Londres. El propio artista ha explicado que no podía haber elegido otro título: "Mi vida ha sido una fiesta". Tras la retirada de los escenarios, Canales ha anunciado que continuará con sus clases en el conservatorio, sus cursos, sus coreografías y sus conferencias, pero no volverá a ponerse al frente de bailarines ni de ninguna compañía.
La polémica del alquiler
La noticia de su retirada llegó en un momento en el que el bailaor también tenía que responder a una acusación pública. Días antes de hacer oficial su despedida, un antiguo compañero de vivienda aseguró en el programa El tiempo justo que Canales se había marchado de una casa en Almoróx sin abonar el alquiler.
El bailaor respondió sin rodeos: aseguró que acudió a esa vivienda toledana invitado por unos amigos, después de que la propietaria de su residencia habitual en El Álamo sostuviera que tampoco estaba pagando allí. Según su versión, nunca tuvo contrato ni obligación de pago alguna. "Yo no debo nada. Él puede decir la misa y la carne de pimiento, poco alimento", afirmó. Canales aclaró que utilizó esa casa para descansar y desconectar antes de su participación en Gran Hermano Dúo.
Una vida entre tablas y focos
Más allá del flamenco, la trayectoria de Canales ha tenido también paradas en el cine, la literatura y la televisión. Como actor protagonizó la película Vengo, dirigida por Tony Gatlif, y participó en Iberia, de Carlos Saura. También publicó la novela Sangre de Albero.
Su nombre ha estado ligado al descubrimiento de figuras como Sara Baras y ha dejado una huella reconocida dentro y fuera de España. A sus 63 años, el sevillano cierra así una etapa sin dejar del todo el arte que lo ha definido.



