El Ayuntamiento de Arcos de la Frontera ha activado a primera hora de la tarde de este viernes un dispositivo especial de emergencia con el objetivo de garantizar la seguridad ciudadana y adelantar una actuación técnica preventiva en el entorno del puente de San Miguel, conocido popularmente como puente de hierro, tras detectarse la cesión de un tercer pilar de la estructura como consecuencia de la crecida del río Guadalete.

El alcalde de la localidad, Miguel Rodríguez, ha informado de que durante la tarde-noche de hoy se están acometiendo actuaciones de emergencia centradas en el refuerzo estructural de los pilares, mediante la creación de escolleras de mayor tamaño, con el objetivo de estabilizar la base del puente y evitar un mayor deterioro.

En un comunicado, el Consistorio ha explicado que estos trabajos estaban inicialmente previstos para el próximo domingo, pero han tenido que adelantarse de manera urgente ante la evolución desfavorable de la estructura tras los últimos episodios de lluvia y el fuerte caudal que presenta el río a su paso por el municipio.

Coordinación de todos los servicios de emergencia

Las actuaciones se están desarrollando bajo la dirección directa del alcalde y en coordinación con la Delegación de Seguridad Ciudadana, Policía Local, Guardia Civil, Bomberos, Protección Civil y los servicios técnicos municipales, que permanecerán desplegados en la zona mientras duren los trabajos.

Estado del puente de San Miguel de Arcos.
Estado del puente de San Miguel de Arcos.

Para facilitar la intervención técnica, se ha acordado el cierre temporal de la presa, con el fin de reducir el caudal del río y permitir el acceso seguro a la base del puente. Una vez concluidas las labores de refuerzo, se procederá a su reapertura y al restablecimiento del funcionamiento habitual.

Cortes de tráfico y ampliación del perímetro de seguridad

Entre las medidas adoptadas, el Ayuntamiento ha ampliado la zona de seguridad en las inmediaciones del puente, estableciendo el corte total al tráfico rodado en la calle Extramuros de Algarrobo, donde también queda prohibido el estacionamiento.

Asimismo, se ha cerrado al tráfico la calle Callao, en el tramo comprendido entre la rotonda de Los Cabezuelos y el entorno del puente, y se ha ordenado la retirada de vehículos estacionados en la calle Majaceite, que deberá quedar completamente despejada mientras se desarrollan los trabajos.

El Consistorio ha pedido a la ciudadanía que respete la señalización y las indicaciones de los cuerpos de seguridad, y que evite transitar por las zonas restringidas para no poner en riesgo su integridad.

Un problema que se arrastra desde diciembre

Estas actuaciones llegan después de que durante la pasada noche se produjera la cesión de un segundo pilar, agravando una situación ya delicada. Cabe recordar que el pasado 10 de diciembre, un fuerte estruendo alertó a los vecinos del Barrio Bajo, cuando el puente de San Miguel, una estructura metálica construida en 1920, sufrió daños importantes que obligaron a su cierre total al tráfico y al acordonamiento de sus accesos por motivos de seguridad.

Desde entonces, el Ayuntamiento ha venido trabajando en la evaluación técnica del puente, encargando estudios para determinar las medidas necesarias para afianzar, recuperar y conservar esta infraestructura centenaria. Sin embargo, pese al tiempo transcurrido desde su clausura, la estructura continúa sin uso y ha vuelto a verse seriamente comprometida por la fuerza del Guadalete durante este último episodio de lluvias.

El Ayuntamiento ha reiterado que la seguridad de los vecinos es la máxima prioridad y que se seguirá informando puntualmente de la evolución de los trabajos y de cualquier nueva medida que sea necesario adoptar.

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J. A. Armario

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