Mascletá "salvaje" en las Fallas de Valencia: cristales rotos y personas "aturdidas"

La oficina de turismo del Ayuntamiento sufrió daños tras un evento que empleó 230 kilos de material pirotécnico

Una imagen durante la mascletá.
Una imagen durante la mascletá.
17 de marzo de 2026 a las 23:58h

Aunque acostumbrados a la intensidad sonora, la mascletá de este martes en las Fallas de Valencia ha sido más intensa de lo habitual. El disparo, a cargo de Pirotecnia Mediterráneo, provocó la rotura de varios cristales de la oficina de turismo del Ayuntamiento, cuya fachada se encuentra frente a la plaza donde se celebraba el espectáculo. Fuentes municipales confirmaron los daños tras un evento que empleó 230 kilos de material pirotécnico durante más de siete minutos.

La detonación, descrita por numerosos asistentes como especialmente contundente, generó reacciones físicas y emocionales entre el público. Algunos de los presentes aseguraron haber quedado "aturdidos" y en "shock", mientras que otros calificaron la experiencia como "brutal", una "salvajada" o "una locura". La plaza del Ayuntamiento, completamente abarrotada, vivió lo que varios testigos definieron como una auténtica catarsis colectiva, con lágrimas incluidas entre parte del público.

En el límite de la potencia

El responsable del espectáculo, Toni García, gerente de la empresa encargada, explicó tras el disparo que el montaje se había diseñado en el límite de la potencia habitual, aunque bajo control. Según trasladó, están "en el límite pero con control: la gente cuando viene ya sabe que va a ver una mascletà potente". En su valoración, el inicio tuvo "ritmo y diferentes sonidos", mientras que el esperado "terremoto" final resultó "muy bonito, muy rotundo", hasta el punto de que "la gente iba llorando de verdad".

Cristales rotos en la oficina de turismo del Ayuntamiento de Valencia.
Cristales rotos en la oficina de turismo del Ayuntamiento de Valencia.

García también subrayó que el objetivo era provocar una reacción emocional intensa en el público. En este sentido, afirmó que buscaban "despertar el sentimiento en el público y que se vayan satisfechos". El pirotécnico reconoció además la dificultad técnica del tramo final del disparo, al señalar que "lo más difícil es dirigir el final porque ya prácticamente la cabeza y los oídos no aguantan y tienes que ir un poco a ciegas. Cierro los ojos y ya está".

El impacto del espectáculo se reflejó también en la respuesta sanitaria. Cruz Roja informó de un total de 57 asistencias durante el evento, de las cuales 22 correspondieron a lipotimias. Además, cinco personas tuvieron que ser evacuadas a centros hospitalarios por distintas causas, en un balance que evidencia la intensidad vivida durante la mascletá.

Sobre el autor

Rubén Guerrero.

Rubén Guerrero

Ver biografía

Lo más leído