Noventa años después del golpe militar de julio de 1936, la Sierra de Cádiz vuelve a enfrentarse a su pasado a través de una investigación que pone nombres y apellidos a la represión. El historiador e investigador Ángel Medina Linares, natural de Setenil de las Bodegas, ha publicado Golpe y represión en la Sierra de Cádiz. Una aproximación al censo de víctimas de la comarca, un volumen de cerca de 500 páginas que reconstruye con detalle uno de los episodios más duros vividos en este territorio.
La obra es el resultado de un proceso prolongado. El libro es una adaptación de la tesis doctoral que Medina Linares defendió en 2025 en la Universidad de Cádiz, aunque su desarrollo se remonta a varios años atrás. El autor sitúa el origen del trabajo en un proyecto iniciado hace casi seis años y centrado en revisar todo lo investigado previamente en la comarca para unificarlo y aportar nuevos datos.

El estudio ofrece por primera vez un censo sistematizado y revisado de las víctimas en los 19 municipios de la Sierra de Cádiz. Más allá de la cuantificación, el trabajo analiza las distintas fases de la represión y su impacto sobre dirigentes políticos, sindicalistas, jornaleros, mujeres, maestros y familias enteras. En ese contexto, Medina Linares sostiene que en la Sierra "no puede hablarse de una guerra en sentido estricto, sino de un golpe que triunfó rápidamente y derivó en una violencia sostenida durante años".
Ese planteamiento se apoya en la cronología de los hechos. El investigador explica que entre el 18 de julio y el 21 de septiembre de 1936 la provincia quedó bajo control de los sublevados, lo que dio paso a un escenario de represión continuada. "Es todo represivo", señala, en referencia a un periodo que se extiende desde el verano de 1936 hasta bien entrada la década de 1940. Aunque en algunas localidades, especialmente en la zona más próxima a Málaga, se registraron episodios de resistencia, el dominio del territorio fue rápido.

La magnitud del trabajo se refleja también en la labor documental. Medina Linares ha revisado la bibliografía existente sobre la provincia y la Sierra, integrando estudios previos de distintos autores, y ha contrastado esa información con archivos municipales que describe como complejos y, en muchos casos, desordenados. A ello se suma la consulta de los fondos del Tribunal Militar II de Sevilla, donde se conservan expedientes de alrededor de 1.500 personas procesadas.
El resultado de esa investigación se traduce en cifras que dan cuenta de la intensidad de la represión. Entre julio de 1936 y marzo de 1937, el autor documenta cerca de 1.150 asesinatos en la Sierra de Cádiz. Si se añaden las ejecuciones posteriores derivadas de la justicia militar franquista, la cifra de víctimas mortales asciende a unas 1.470. "Es una auténtica locura", afirma el investigador, que subraya que esta cantidad representa aproximadamente la mitad del total estimado en la provincia.
Los motivos de la violencia
Las razones de esta concentración de violencia no son simples. Medina Linares apunta a varios factores, entre ellos el peso que tuvo la implantación de la República en la comarca, con una fuerte presencia de sindicatos obreros, y el vuelco en las estructuras de poder frente al tradicional dominio del caciquismo. A esto se sumaron directrices explícitas de los sublevados orientadas a eliminar al adversario político, lo que derivó en la persecución sistemática de alcaldes, concejales, líderes sindicales y jornaleros.
El libro no elude otros elementos del contexto. El autor incluye también la violencia ejercida en los primeros momentos por sectores vinculados a la República, que dejó más de 80 víctimas en la comarca, así como ataques a edificios religiosos. Lejos de ocultarlo, considera que su análisis es necesario para entender la represión posterior. "Hay que contarla", sostiene, en referencia a esa violencia previa, como parte de una contextualización completa de los hechos.
Aunque el foco principal del estudio son las víctimas mortales, la investigación apunta a un escenario represivo más amplio. A los asesinados se suman miles de detenidos, exiliados o personas sometidas a trabajos forzados, además de procesos de incautación de bienes. El libro recoge también episodios como la deportación de 19 vecinos de la sierra a campos de concentración nazis o la represión contra guerrilleros en décadas posteriores.
Editado por la Asociación de Memoria Histórica de Setenil y financiado por el Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática, con la colaboración previa de la Mancomunidad de Municipios de la Sierra de Cádiz y la Diputación de Cádiz, el trabajo ha iniciado ya su recorrido público. Medina Linares ha comenzado una ronda de presentaciones por la comarca y otros puntos de la provincia con una intención clara: que los nombres recogidos en sus páginas no queden en el ámbito académico, sino que formen parte de la memoria colectiva y sigan ampliándose con el paso del tiempo.



