Villaluenga del Rosario mantendrá finalmente todas las unidades de su colegio el próximo curso. Así lo ha anunciado el alcalde del municipio, Alfonso Moscoso, a través de sus redes sociales, en un mensaje que ha sido recibido como un alivio por parte de los vecinos de esta pequeña localidad de la Sierra de Cádiz, que en las últimas semanas se habían movilizado para frenar la reducción planteada por la Junta.
El regidor ha aplaudido esta "excelente noticia" y ja detallado el resultado del encuentro celebrado en Cádiz con la Delegación de Educación este viernes 10 de abril. “Hemos recibido una confirmación muy importante: el colegio de Villaluenga del Rosario mantendrá el próximo curso todas sus unidades", indica.
La confirmación supone un giro importante para el futuro del CEIP Profesor Gálvez, el único centro escolar de la localidad. Hasta ahora, el municipio vivía con preocupación la posibilidad de que la Junta de Andalucía llevase a cabo una reducción drástica de las unidades educativas del centro, una medida que había generado un fuerte rechazo entre familias, docentes y responsables municipales.
Moscoso también quiso agradecer públicamente la implicación de quienes se habían volcado en esta reivindicación. "Gracias de corazón a todas las personas que habéis participado, apoyado y alzado la voz para evitar recortes en unidades y profesorado", expresó. Y remató el mensaje con un llamamiento a seguir protegiendo la educación en el pueblo. “Sigamos cuidando y defendiendo nuestro colegio", finaliza.
Concentración
La noticia llega después de que Villaluenga del Rosario se movilizara en bloque el pasado jueves 26 de marzo. Aquel día, los vecinos protagonizaron una concentración para mostrar su rechazo a la propuesta de la administración autonómica, que contemplaba reducir al máximo las unidades del colegio.
Esa medida implicaba reorganizar al alumnado en un aula mixta con distintos niveles educativos, lo que en la práctica suponía reunir a cinco cursos en una misma clase. Una posibilidad que tanto el Ayuntamiento, como el AMPA y el consejo escolar consideraban especialmente grave, al entender que complicaría de forma notable la atención individualizada de los estudiantes.
Con esta confirmación, el municipio logra mantener intacta la estructura educativa de su colegio y frena una reorganización que había encendido todas las alarmas en el pueblo.




