José María, vecino de San Fernando, ha logrado volver a salir a la calle tras perder más de 200 kilos en un largo proceso de recuperación marcado por la obesidad mórbida y graves problemas de salud. Su caso se hizo conocido cuando tuvo que ser evacuado de su vivienda en una grúa para ser ingresado en un hospital, después de permanecer encamado en una situación crítica. En aquel momento llegó a superar los 300 kilos de peso, agravado además por la elefantiasis que sufría en una pierna.
El traslado desde su domicilio fue una operación especialmente compleja. José María llevaba meses inmovilizado en la cama y tuvo que ser sacado por una ventana antes de ser descendido a la calle mediante una grúa. Después permaneció un año ingresado en el hospital y, tras recibir el alta, ha continuado otro año de recuperación en su casa. En la actualidad ronda los 100 kilos y ha comenzado a recuperar movilidad y confianza en sus movimientos.
Los médicos le recomiendan avanzar con prudencia en esta nueva etapa. El propio José María asume estas indicaciones y reconoce la necesidad de progresar "poco a poco" tras un proceso largo y delicado de recuperación.
Su proceso
En declaraciones a lavozdelsur.es durante su estancia en el hospital, el vecino relató la dureza de su situación anterior al ingreso. "Yo veía que me iba a pudrir allí solo", afirmó sobre el tiempo en el que permaneció aislado en su vivienda, sin apenas apoyo y con la única ayuda de los auxiliares de ayuda a domicilio. También denunció la falta de respuesta: "Todo el mundo lo sabía, pero nadie hacía nada".
Su situación se agravó tras la muerte de una amiga cercana y de su perra, llamada Loca. "Hoy justo hace 12 años que la cogí", recordaba sobre el animal. A ello se sumaron varias caídas que lo dejaron completamente inmóvil, convirtiendo tareas básicas en auténticas dificultades. "Para limpiarme cogía el móvil, lo ponía en la pantalla de la tele y así veía por dónde tenía qué hacerlo", explicó al describir su día a día en aquella etapa.
Finalmente, José María decidió grabar un vídeo pidiendo ayuda y contactar con medios locales, lo que provocó que su historia alcanzara difusión nacional. "Tenía que intentarlo porque no quería hacer otra tontería otra vez", explicó en referencia a los dos intentos de suicidio que había sufrido. Sobre el origen de sus problemas, señaló que comenzaron en la infancia tras la muerte de su padre: "Me llevé cuatro años encerrado en mi casa, no quería salir", recordó, y añadió que su paso por un centro de discapacidad fue "lo peor que hicieron", antes de volver a ganar peso hasta alcanzar los 290 kilos.
José María, vecino de San Fernando, ha logrado volver a salir a la calle tras perder más de 200 kilos en un largo proceso de recuperación marcado por la obesidad mórbida y graves problemas de salud. Su caso se hizo conocido cuando tuvo que ser evacuado de su vivienda en una grúa para ser ingresado en un hospital, después de permanecer encamado en una situación crítica. En aquel momento llegó a superar los 300 kilos de peso, agravado además por la elefantiasis que sufría en una pierna.
El traslado desde su domicilio fue una operación especialmente compleja. José María llevaba meses inmovilizado en la cama y tuvo que ser sacado por una ventana antes de ser descendido a la calle mediante una grúa. Después permaneció un año ingresado en el hospital y, tras recibir el alta, ha continuado otro año de recuperación en su casa. En la actualidad ronda los 100 kilos y ha comenzado a recuperar movilidad y confianza en sus movimientos.
Los médicos le recomiendan avanzar con prudencia en esta nueva etapa. El propio José María asume estas indicaciones y reconoce la necesidad de progresar "poco a poco" tras un proceso largo y delicado de recuperación.
Su proceso
En declaraciones a lavozdelsur.es durante su estancia en el hospital, el vecino relató la dureza de su situación anterior al ingreso. "Yo veía que me iba a pudrir allí solo", afirmó sobre el tiempo en el que permaneció aislado en su vivienda, sin apenas apoyo y con la única ayuda de los auxiliares de ayuda a domicilio. También denunció la falta de respuesta: "Todo el mundo lo sabía, pero nadie hacía nada".
Su situación se agravó tras la muerte de una amiga cercana y de su perra, llamada Loca. "Hoy justo hace 12 años que la cogí", recordaba sobre el animal. A ello se sumaron varias caídas que lo dejaron completamente inmóvil, convirtiendo tareas básicas en auténticas dificultades. "Para limpiarme cogía el móvil, lo ponía en la pantalla de la tele y así veía por dónde tenía qué hacerlo", explicó al describir su día a día en aquella etapa.
Finalmente, José María decidió grabar un vídeo pidiendo ayuda y contactar con medios locales, lo que provocó que su historia alcanzara difusión nacional. "Tenía que intentarlo porque no quería hacer otra tontería otra vez", explicó en referencia a los dos intentos de suicidio que había sufrido. Sobre el origen de sus problemas, señaló que comenzaron en la infancia tras la muerte de su padre: "Me llevé cuatro años encerrado en mi casa, no quería salir", recordó, y añadió que su paso por un centro de discapacidad fue "lo peor que hicieron", antes de volver a ganar peso hasta alcanzar los 290 kilos.
COMENTARIOS