Las Tres Piedras prepara una marcha pacífica para reclamar un entorno digno, seguro y habitable. Los vecinos de esta conocida zona del litoral de Chipiona saldrán a la calle el próximo sábado 1 de agosto para denunciar una situación que, según sostienen, se repite cada verano sin que lleguen las soluciones que llevan años solicitando.
La movilización, convocada por la Asociación de Vecinos Sector 1 Las Tres Piedras, comenzará a las 12.00 horas en la carretera Telefónica. Bajo el lema ¡Basta ya!, los residentes quieren poner el foco en los problemas que afectan a este enclave en plena temporada estival, cuando la afluencia de público aumenta de manera considerable.
Tráfico, basura y accesos a la playa
Entre las principales quejas se encuentra la falta de gestión del tráfico. Los vecinos aseguran que numerosos vehículos aparcan a ambos lados de las calles, dejando apenas un carril para la circulación en doble sentido y el paso de peatones. Una situación que, según advierten, también dificulta el acceso de los servicios de emergencia.
A esta problemática se suma la suciedad que genera la actividad de las zonas de ocio. Restos de botellonas, vasos de plástico, botellas de cristal y basura se acumulan en algunos puntos, mientras los residentes denuncian malos olores durante buena parte del verano. "Hay olor a pipí por toda la zona", expresan.
También alertan del peligro que suponen algunas áreas utilizadas como aparcamiento, situadas junto a pastos secos, donde se estacionan vehículos y existe riesgo de incendio. La bajada peatonal hacia El Eduardo se encuentra, además, en malas condiciones por la presencia de maleza y la falta de desbroce.
Otra de las reclamaciones afecta a un puente de acceso a la playa que permanece cortado, una circunstancia que obliga a los usuarios a buscar recorridos alternativos. Los convocantes sostienen que el Ayuntamiento conoce estas deficiencias desde hace más de seis años y que, pese a las peticiones realizadas, las actuaciones continúan pendientes.
La contaminación acústica completa la lista de quejas. Los residentes afirman estar expuestos al ruido generado por la celebración de conciertos y por discotecas con el volumen elevado, especialmente durante los meses de verano.
Un enclave que lleva años esperando su regularización
Las reivindicaciones se producen en un entorno privilegiado. Desde la primera línea de playa se contemplan al fondo el Faro de Chipiona y los corrales, integrados en una estampa en la que también destaca un cordón dunar regenerado y protegido mediante pasarelas de madera.
Vivir en Las Tres Piedras supone disfrutar directamente del litoral, de los pinares y del sonido de las olas. Uno de sus vecinos es el escultor chipionero Alfredo Zarazaga, que mantiene allí su taller al aire libre. En este espacio reposan los cangrejos gigantes que se bañaban en la playa de Las Canteras, un conjunto escultórico que llama la atención de quienes pasean por este enclave natural.
Las calles, bautizadas con nombres de flores como el lirio o la amapola, dibujan el mapa de una zona dividida administrativamente en tres sectores. El área se extiende desde los establecimientos de playa hasta la laguna de Chipiona y cuenta con unos 900 vecinos entre primeras y segundas residencias.
Esa división fue adoptada por el Ayuntamiento para agilizar la ordenación y la regularización de Las Tres Piedras, un proceso que sus habitantes llevan años esperando. Ahora, los vecinos volverán a unir sus voces para exigir respuestas y actuaciones.
Las Tres Piedras prepara una marcha pacífica para reclamar un entorno digno, seguro y habitable. Los vecinos de esta conocida zona del litoral de Chipiona saldrán a la calle el próximo sábado 1 de agosto para denunciar una situación que, según sostienen, se repite cada verano sin que lleguen las soluciones que llevan años solicitando.
La movilización, convocada por la Asociación de Vecinos Sector 1 Las Tres Piedras, comenzará a las 12.00 horas en la carretera Telefónica. Bajo el lema ¡Basta ya!, los residentes quieren poner el foco en los problemas que afectan a este enclave en plena temporada estival, cuando la afluencia de público aumenta de manera considerable.
Tráfico, basura y accesos a la playa
Entre las principales quejas se encuentra la falta de gestión del tráfico. Los vecinos aseguran que numerosos vehículos aparcan a ambos lados de las calles, dejando apenas un carril para la circulación en doble sentido y el paso de peatones. Una situación que, según advierten, también dificulta el acceso de los servicios de emergencia.
A esta problemática se suma la suciedad que genera la actividad de las zonas de ocio. Restos de botellonas, vasos de plástico, botellas de cristal y basura se acumulan en algunos puntos, mientras los residentes denuncian malos olores durante buena parte del verano. "Hay olor a pipí por toda la zona", expresan.
También alertan del peligro que suponen algunas áreas utilizadas como aparcamiento, situadas junto a pastos secos, donde se estacionan vehículos y existe riesgo de incendio. La bajada peatonal hacia El Eduardo se encuentra, además, en malas condiciones por la presencia de maleza y la falta de desbroce.
Otra de las reclamaciones afecta a un puente de acceso a la playa que permanece cortado, una circunstancia que obliga a los usuarios a buscar recorridos alternativos. Los convocantes sostienen que el Ayuntamiento conoce estas deficiencias desde hace más de seis años y que, pese a las peticiones realizadas, las actuaciones continúan pendientes.
La contaminación acústica completa la lista de quejas. Los residentes afirman estar expuestos al ruido generado por la celebración de conciertos y por discotecas con el volumen elevado, especialmente durante los meses de verano.
Un enclave que lleva años esperando su regularización
Las reivindicaciones se producen en un entorno privilegiado. Desde la primera línea de playa se contemplan al fondo el Faro de Chipiona y los corrales, integrados en una estampa en la que también destaca un cordón dunar regenerado y protegido mediante pasarelas de madera.
Vivir en Las Tres Piedras supone disfrutar directamente del litoral, de los pinares y del sonido de las olas. Uno de sus vecinos es el escultor chipionero Alfredo Zarazaga, que mantiene allí su taller al aire libre. En este espacio reposan los cangrejos gigantes que se bañaban en la playa de Las Canteras, un conjunto escultórico que llama la atención de quienes pasean por este enclave natural.
Las calles, bautizadas con nombres de flores como el lirio o la amapola, dibujan el mapa de una zona dividida administrativamente en tres sectores. El área se extiende desde los establecimientos de playa hasta la laguna de Chipiona y cuenta con unos 900 vecinos entre primeras y segundas residencias.
Esa división fue adoptada por el Ayuntamiento para agilizar la ordenación y la regularización de Las Tres Piedras, un proceso que sus habitantes llevan años esperando. Ahora, los vecinos volverán a unir sus voces para exigir respuestas y actuaciones.
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