Una pareja se queda sin su boda soñada en El Palmar: carpas, baños y alojamientos ya pagados y un traspaso sin aviso
Eduardo y Silvia, que viven en Madrid, han recuperado los 3.000 euros que entregaron como señal, pero reclaman una compensación por los gastos derivados del cambio forzoso de última hora
Eduardo y Silvia tenían previsto casarse el próximo mes de octubre en un terreno de El Palmar, en Vejer de la Frontera. La pareja, que reside en Madrid, había puesto toda su ilusión en celebrar el enlace en esta localidad gaditana.
Sin embargo, el espacio donde iban a dar el "sí, quiero" ha cambiado de propietario. Todo lo que tenían contratado para la celebración se ha quedado en el aire de un día para otro.
Carpas, baños portátiles e incluso los alojamientos reservados para los invitados forman parte de ese material que ahora no tiene destino. La pareja ha contado su caso en Despierta Andalucía.
Un contrato firmado con dudas
Los novios denuncian que los anteriores dueños del terreno "ya lo tenían prácticamente traspasado cuando firmamos el contrato con ellos", el pasado mes de noviembre. La operación de venta habría estado ya en marcha antes de esa firma.
Según relatan, en febrero volvieron a la finca para entregar material para la celebración y una parte adicional del dinero acordado. Para entonces, la propiedad ya había cambiado de manos, aunque aseguran que nadie les avisó de esa circunstancia.
La pareja que se ha quedado sin boda en El Palmar reclama una compensación por daños y perjuicios. CANAL SUR
Un hotel en el terreno de la boda
La pareja se enteró de que en ese espacio se iba a construir un hotel y decidió ponerse en contacto con los propietarios para aclarar la situación. "Nos costó bastante localizarlos", señalan.
Cuando finalmente hablaron con ellos, los dueños les reconocieron que "llevaban bastante tiempo detrás de ese traspaso", una operación que, según los novios, se mantuvo oculta durante meses pese a seguir cobrando por la reserva.
Eduardo y Silvia han conseguido recuperar los 3.000 euros que habían entregado como señal para la celebración. Aun así, no se conforman con esa devolución y ya han iniciado los trámites para reclamar daños y perjuicios.
"Le reclamamos la diferencia con respecto al nuevo sitio al que vamos a ir", explican los novios, que han tenido que buscar un nuevo enclave entre las escasas opciones disponibles en la zona. Muchos de sus invitados ya habían reservado alojamiento cerca del lugar original, lo que ha complicado aún más el cambio de última hora.
Eduardo y Silvia tenían previsto casarse el próximo mes de octubre en un terreno de El Palmar, en Vejer de la Frontera. La pareja, que reside en Madrid, había puesto toda su ilusión en celebrar el enlace en esta localidad gaditana.
Sin embargo, el espacio donde iban a dar el "sí, quiero" ha cambiado de propietario. Todo lo que tenían contratado para la celebración se ha quedado en el aire de un día para otro.
Carpas, baños portátiles e incluso los alojamientos reservados para los invitados forman parte de ese material que ahora no tiene destino. La pareja ha contado su caso en Despierta Andalucía.
Un contrato firmado con dudas
Los novios denuncian que los anteriores dueños del terreno "ya lo tenían prácticamente traspasado cuando firmamos el contrato con ellos", el pasado mes de noviembre. La operación de venta habría estado ya en marcha antes de esa firma.
Según relatan, en febrero volvieron a la finca para entregar material para la celebración y una parte adicional del dinero acordado. Para entonces, la propiedad ya había cambiado de manos, aunque aseguran que nadie les avisó de esa circunstancia.
La pareja que se ha quedado sin boda en El Palmar reclama una compensación por daños y perjuicios. CANAL SUR
Un hotel en el terreno de la boda
La pareja se enteró de que en ese espacio se iba a construir un hotel y decidió ponerse en contacto con los propietarios para aclarar la situación. "Nos costó bastante localizarlos", señalan.
Cuando finalmente hablaron con ellos, los dueños les reconocieron que "llevaban bastante tiempo detrás de ese traspaso", una operación que, según los novios, se mantuvo oculta durante meses pese a seguir cobrando por la reserva.
Eduardo y Silvia han conseguido recuperar los 3.000 euros que habían entregado como señal para la celebración. Aun así, no se conforman con esa devolución y ya han iniciado los trámites para reclamar daños y perjuicios.
"Le reclamamos la diferencia con respecto al nuevo sitio al que vamos a ir", explican los novios, que han tenido que buscar un nuevo enclave entre las escasas opciones disponibles en la zona. Muchos de sus invitados ya habían reservado alojamiento cerca del lugar original, lo que ha complicado aún más el cambio de última hora.
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