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Solidaridad con una familia de Medina: un grave accidente y la casi ruina por el coste tras llevarse a su hijo al hospital de parapléjicos de Toledo

El coste de vivir en la ciudad para estar con José se estaba yendo a más de 1.000 euros en 10 días, algo insostenible

  • El hospital de parapléjicos de Toledo.

La historia de José Romero, un joven de 25 años de Medina Sidonia, dio un vuelco el pasado 6 de enero, cuando sufrió un grave accidente de moto que le provocó una tetraplejia. Desde entonces, sus padres, Pepe Romero y María Ríos, han vivido entre hospitales, operaciones y consultas médicas, según han contado en el periódico El Español. José fue intervenido hasta en tres ocasiones en Cádiz y el 12 de agosto ingresó en el Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo, donde afronta ahora su recuperación y adaptación. Sus padres decidieron irse con él. Sin embargo, allí apareció un problema: el coste del alojamiento.

Pepe, pensionista desde hace 12 años, y María, que percibe una ayuda de la Junta de Andalucía, ingresan juntos menos de 2.000 euros al mes. En poco más de diez días aseguraban haber gastado más de 1.000 euros. Casi como estar de vacaciones. Les llegaron a pedir 75 euros por noche y no encontraban alquileres por debajo de 900 o 1.000 euros mensuales.

La situación les obligó a tirar de ahorros y pasar de apartamento en apartamento, “desquiciados” y con las maletas a cuestas. Contactaron con la asociación ASPAYM, aunque muchas viviendas exigían contratos anuales, estaban reservadas para estudiantes o quedaban demasiado lejos. Incluso María relató una posible estafa tras reservar mediante Booking: le cobraron parte del importe, pero al llegar a la dirección, “allí no había nada”.

José, consciente del desgaste, pidió a sus padres que regresaran a Cádiz. María fue tajante: “¿pero cómo nos vamos a ir?”. La historia cambió tras hacerse pública. El teléfono de María “no dejó de sonar” y comenzaron a llegar mensajes de particulares e inmobiliarias. Un empresario toledano, al que no conocían, les ofreció gratuitamente varias noches en Los Sueños de Toledo, en pleno Casco Histórico.

Ahora tienen alojamiento asegurado hasta el día 29, cuando prevén instalarse durante un mes en un bungalow de La Peraleda, cerca del hospital. Aun así, siguen reduciendo gastos incluso en comida y buscando una solución más estable. María resume su situación con una frase: “Vamos a tirar hasta donde podamos”.

La historia de José Romero, un joven de 25 años de Medina Sidonia, dio un vuelco el pasado 6 de enero, cuando sufrió un grave accidente de moto que le provocó una tetraplejia. Desde entonces, sus padres, Pepe Romero y María Ríos, han vivido entre hospitales, operaciones y consultas médicas, según han contado en el periódico El Español. José fue intervenido hasta en tres ocasiones en Cádiz y el 12 de agosto ingresó en el Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo, donde afronta ahora su recuperación y adaptación. Sus padres decidieron irse con él. Sin embargo, allí apareció un problema: el coste del alojamiento.

Pepe, pensionista desde hace 12 años, y María, que percibe una ayuda de la Junta de Andalucía, ingresan juntos menos de 2.000 euros al mes. En poco más de diez días aseguraban haber gastado más de 1.000 euros. Casi como estar de vacaciones. Les llegaron a pedir 75 euros por noche y no encontraban alquileres por debajo de 900 o 1.000 euros mensuales.

La situación les obligó a tirar de ahorros y pasar de apartamento en apartamento, “desquiciados” y con las maletas a cuestas. Contactaron con la asociación ASPAYM, aunque muchas viviendas exigían contratos anuales, estaban reservadas para estudiantes o quedaban demasiado lejos. Incluso María relató una posible estafa tras reservar mediante Booking: le cobraron parte del importe, pero al llegar a la dirección, “allí no había nada”.

José, consciente del desgaste, pidió a sus padres que regresaran a Cádiz. María fue tajante: “¿pero cómo nos vamos a ir?”. La historia cambió tras hacerse pública. El teléfono de María “no dejó de sonar” y comenzaron a llegar mensajes de particulares e inmobiliarias. Un empresario toledano, al que no conocían, les ofreció gratuitamente varias noches en Los Sueños de Toledo, en pleno Casco Histórico.

Ahora tienen alojamiento asegurado hasta el día 29, cuando prevén instalarse durante un mes en un bungalow de La Peraleda, cerca del hospital. Aun así, siguen reduciendo gastos incluso en comida y buscando una solución más estable. María resume su situación con una frase: “Vamos a tirar hasta donde podamos”.

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