La situación ha cambiado en la Playa del Carmen de Barbate. El Ayuntamiento ha informado de que la bandera roja que prohibía el baño ha sido sustituida por la bandera amarilla, de modo que entrar en el agua ya no está prohibido, aunque el Consistorio continúa recomendando a la ciudadanía que no se bañe.
El motivo es que, en estos momentos, la calidad del agua no presenta las mejores condiciones para el baño. Para comprobar su evolución, el Ayuntamiento ha enviado una nueva muestra al laboratorio y permanece a la espera de los resultados que permitan determinar si la situación ha mejorado y puede volver a recomendarse el baño con normalidad.
El cambio de bandera marca, por tanto, una diferencia importante. Hasta ahora existía una prohibición expresa, mientras que actualmente se trata de una recomendación de no bañarse. Por este motivo ondeará la bandera amarilla, mientras que la roja queda reservada para aquellos casos en los que el baño está prohibido.
El Ayuntamiento ha hecho un llamamiento a la responsabilidad y al sentido común de vecinos y visitantes, además de pedir que se sigan en todo momento las indicaciones del personal de playas y de las autoridades competentes. También ha asegurado que informará de cualquier novedad y de los resultados de los análisis realizados.
Aguas sucias de aliviaderos del río
La situación se originó el jueves 20 de agosto, después de las lluvias registradas durante la mañana. Entonces, el Consistorio decidió el cierre provisional de la Playa del Carmen al detectarse la llegada de “aguas sucias” procedentes de los aliviaderos del río.
Tras la bajada de la marea, esos residuos alcanzaron la playa y, ante la imposibilidad de conocer con certeza la evolución del agua, se optó por prohibir temporalmente el baño como medida preventiva.
Ahora, esa prohibición se ha levantado, pero la recomendación municipal sigue siendo clara: no bañarse hasta conocer los nuevos resultados sobre la calidad del agua.
La situación ha cambiado en la Playa del Carmen de Barbate. El Ayuntamiento ha informado de que la bandera roja que prohibía el baño ha sido sustituida por la bandera amarilla, de modo que entrar en el agua ya no está prohibido, aunque el Consistorio continúa recomendando a la ciudadanía que no se bañe.
El motivo es que, en estos momentos, la calidad del agua no presenta las mejores condiciones para el baño. Para comprobar su evolución, el Ayuntamiento ha enviado una nueva muestra al laboratorio y permanece a la espera de los resultados que permitan determinar si la situación ha mejorado y puede volver a recomendarse el baño con normalidad.
El cambio de bandera marca, por tanto, una diferencia importante. Hasta ahora existía una prohibición expresa, mientras que actualmente se trata de una recomendación de no bañarse. Por este motivo ondeará la bandera amarilla, mientras que la roja queda reservada para aquellos casos en los que el baño está prohibido.
El Ayuntamiento ha hecho un llamamiento a la responsabilidad y al sentido común de vecinos y visitantes, además de pedir que se sigan en todo momento las indicaciones del personal de playas y de las autoridades competentes. También ha asegurado que informará de cualquier novedad y de los resultados de los análisis realizados.
Aguas sucias de aliviaderos del río
La situación se originó el jueves 20 de agosto, después de las lluvias registradas durante la mañana. Entonces, el Consistorio decidió el cierre provisional de la Playa del Carmen al detectarse la llegada de “aguas sucias” procedentes de los aliviaderos del río.
Tras la bajada de la marea, esos residuos alcanzaron la playa y, ante la imposibilidad de conocer con certeza la evolución del agua, se optó por prohibir temporalmente el baño como medida preventiva.
Ahora, esa prohibición se ha levantado, pero la recomendación municipal sigue siendo clara: no bañarse hasta conocer los nuevos resultados sobre la calidad del agua.
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