El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha rechazado de forma tajante que las bases militares de Rota (Cádiz) y Morón de la Frontera (Sevilla) estén siendo empleadas por Estados Unidos para la operación en Irán. El jefe de la diplomacia española ha subrayado que el Ejecutivo no permitirá ningún uso al margen de los compromisos internacionales suscritos por España: "No vamos a prestar nuestras bases para nada que no esté en el Tratado ni tenga encaje en la Carta de la ONU".
Las declaraciones llegan tras las informaciones que apuntan a que Estados Unidos habría desplegado en el Mediterráneo oriental dos destructores antimisiles con base en Rota con el objetivo de reforzar la protección de Israel ante posibles represalias iraníes. Albares ha precisado que la presencia de buques de guerra en la base gaditana no implica automáticamente su participación en la ofensiva y ha recalcado que puede haber barcos de guerra en Rota, "lo que no quiere decir que se preste la base para esta operación". En este sentido, ha insistido en que tanto Rota como Morón se rigen por el Tratado bilateral y por los principios recogidos en la Carta de Naciones Unidas.
Albares marca distancias con la ofensiva y apela a la legalidad internacional
En relación con la disposición de Francia, Alemania y Reino Unido a colaborar con Washington en los ataques contra Irán para defender sus intereses y los de sus aliados en Oriente Medio, el ministro ha calificado la intervención militar de "unilateral" y ha sostenido que no tiene encaje en los principios de Naciones Unidas, añadiendo además que "no va de democracia, va de otra cosa", en una crítica implícita a la justificación política de la operación.
Albares ha defendido con firmeza la vía diplomática frente a la escalada bélica y ha advertido de las consecuencias que, a su juicio, ya se están produciendo sobre el terreno. "La guerra nunca ha traído democracia ni paz ni estabilidad", ha afirmado, apostando por la negociación y la desescalada como única salida viable.
Advertencia sobre la expansión del conflicto en Oriente Medio
El ministro ha expuesto esta posición en la reunión extraordinaria de ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea, donde, según ha explicado, varios socios comunitarios no han criticado la intervención militar contra el régimen iraní. La divergencia de enfoques refleja la complejidad del momento geopolítico y la fragmentación de posturas dentro del bloque europeo.
Albares ha alertado de que los efectos de la acción militar ya son visibles y ha citado como ejemplo la extensión de la violencia a otros escenarios, como Líbano, así como el ataque a una base del ejército británico en Chipre. En su advertencia final, ha remarcado la gravedad de la situación al señalar que "las consecuencias sólo en horas son gravísimas".





