Puerto Real amanecerá este Día de Reyes de una forma diferente. Por primera vez en casi medio siglo, las calles se despertarán con el sonido inconfundible del ‘Quinto levanta’, pero el instrumento no lo tocará Juan García Guerrero, conocido por todos como el ‘tío de la trompeta’. No podrá cumplir su cita anual debido a problemas de salud que lo mantienen hospitalizado.
Este año, la magia ha encontrado la forma de llegar hasta él. Al enterarse de que el ‘tío de la trompeta’ no podía acudir a su cita, los Reyes Magos de Puerto Real han decidido cambiar el recorrido habitual y darle una sorpresa muy especial. Melchor, Gaspar y Baltasar han acudido al hospital para visitarlo en persona y transmitirle ánimo y fuerza en un momento delicado.
El gesto, que ha emocionado a vecinos y familiares, ha sido posible gracias a la implicación del Ayuntamiento de Puerto Real, así como de Guillermo, Aurora —alcaldesa del municipio— y Nazaret, a quienes se ha agradecido públicamente este detalle cargado de simbolismo y humanidad. Un reconocimiento a toda una vida manteniendo viva una tradición que ya forma parte de la memoria colectiva del pueblo.
Casi medio siglo de tradición
Aunque Juan no podrá tocar este año, el sonido del ‘Quinto levanta’ no desaparecerá del todo. Sus familiares se encargarán de mantener viva la tradición, asegurando que Puerto Real siga despertando con esa melodía tan especial. Mientras tanto, Juan confía en recuperarse pronto y poder volver a ilusionar al municipio el próximo año, retomando una costumbre que ha atravesado generaciones.
Desde finales de los años setenta, su figura se ha convertido en parte inseparable de la identidad local. La tradición nació en 1977, cuando regresó del servicio militar y decidió recorrer algunas zonas de Puerto Real al amanecer del Día de Reyes, trompeta en mano, para anunciar que la noche más esperada por pequeños y mayores había llegado a su fin. Desde entonces, año tras año, su música ha sido sinónimo de ilusión, constancia y cariño por el pueblo.




