La Guardia Civil de Cádiz ha desarticulado un punto de venta de drogas que operaba en Chiclana, con la detención de tres personas y la emisión de una requisitoria para localizar a una cuarta que permanece en paradero desconocido.
Según ha informado el Instituto Armado, las ventas de estupefacientes se realizaban en presencia de los tres hijos de dos de los detenidos. Incluso se permitía el consumo de drogas en el domicilio donde residían los menores, lo que motivó que los hechos fueran comunicados a los Servicios Sociales y a la Fiscalía de Menores de Cádiz por el riesgo para su salud.
La investigación se inició tras recibir información sobre un punto de venta “muy activo” en la barriada de El Pilar, al que se desplazaban numerosos consumidores. La actividad generaba malestar entre los vecinos debido a hurtos y otros pequeños delitos que afectaban la convivencia en el barrio.
Los agentes llevaron a cabo vigilancias y servicios de seguimiento que permitieron identificar un domicilio como centro del tráfico. Los compradores seguían un patrón determinado al entrar y salir, adoptando medidas de seguridad que evidenciaban coordinación previa para evitar ser detectados.
Las investigaciones concluyeron que detrás del punto de venta estaba una pareja que residía en el domicilio con sus tres hijos adolescentes. Ambos contaban con la colaboración de otros dos varones en distintas tareas relacionadas con la venta, configurando así un grupo criminal dedicado al tráfico de drogas al menudeo.
Los registros
El registro del domicilio, realizado el 13 de febrero tras obtener el correspondiente mandamiento judicial, permitió incautar 23,29 gramos de cocaína, 6,14 gramos de heroína, 33,48 gramos de hachís, cinco dosis de “rebujito” —mezcla de heroína y cocaína—, una báscula de precisión, 555 euros en efectivo y dos defensas eléctricas de gran potencia. A los detenidos se les imputan los delitos de tráfico de drogas, tenencia ilícita de armas y pertenencia a grupo criminal.
Además de las detenciones en el domicilio, se llevó a cabo otra detención sin registro de uno de los cuatro integrantes del grupo, mientras que el cuarto permanece en busca y captura. La Guardia Civil subraya que el entorno familiar no era adecuado para el desarrollo de los menores, agravado por la presencia de consumidores que podían consumir drogas dentro de la vivienda.


